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jueves, 9 de abril de 2015

El Acuerdo de Madrid trató de eliminar error de capitalización

 

   
SECTOR ELECTRICO ARTE III
Santo Domingo,R.D.- Los llamados Acuerdos de Madrid, que matizaron la contrarreforma del sector eléctrico se firmaron en el año 2001 con el fin de eliminar las distorsiones y el mal diseño de los contratos de compra y venta de energía que se habían elaborado en el proceso de capitalización del año 1999.
José Luis Moreno San Juan, exdirector del Instituto de Energía de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, y Edwin Croes, uno de los técnicos que participó en el diseño y firma de los Acuerdos de Madrid, explicaron que los contratos de la capitalización establecían una fórmula de cálculo sobreindexadas a favor de los generadores, imposible de pagar por las distribuidoras.
Esa situación, sumada a la negativa del Gobierno de ajustar la tarifa cuando comenzó a subir el precio del petróleo y la falta de transferencia del subsidio llevó a las distribuidoras (Edenorte, Edesur y Edeeste) a descapitalizarse.
Las pérdidas de las Edes obligaban al Estado a pagar a esas empresas un subsidio mensual de US$200 millones, que no llegaba puntualmente.
Croes explicó que ante esa situación los representantes de las distribuidoras acudieron donde el Presidente de turno (Hipólito Mejía) y solicitaron que definiera un esquema con una tarifa más barata.
Por eso, en 2001, el Gobierno propuso a los generadores renegociar los contratos de la capitalización, firmados a cinco años y que expiraban en 2004.
Acuerdo de Madrid
El especialista en materia energética, Bernardo Castellanos, explicó en una publicación que el Acuerdo de Madrid logró modificar la fórmula del precio de transferencia de energía para que el cálculo se realizara en función al tipo de combustible utilizado y no en base al fuel Oil número dos (el más caro), como estaba en la capitalización.
También redujo la indexación del 100% para que fuera igual a uno.
“Con esas dos medidas se logró una disminución inmediata de un 36% en el precio de venta de la energía, equivalente a unos US$100 millones anuales”, resaltó.
Esa información también fue corroborada por Croes.
No obstante, para compensar esa rebaja a las ganancias de los generadores, el Estado acordó extender el plazo de los contratos en 12 años adicionales, y su nueva fecha de expiración es 2016.

Otro punto del Acuerdo
En el Acuerdo de Madrid también fueron renegociados los contratos existentes entre la Corporación Dominicana de Electricidad (CDE) y los Productores Privados Independientes o los IPP (Seaboard, Compañía de Electricidad de Puerto Plata, Dominican Power Partners), los cuales quedaron con las mismas condiciones que los contratos renegociados en el nuevo esquema (EGE Haina y EGE Itabo).
“Así los contratos que tenía CDE con los IPP dejaron de ser una carga onerosa y deficitaria para el Estado dominicano y el traspaso a las distribuidoras como contratos acorde a la nueva legislación representaban ahorros anuales al Estado por US$200 millones”, señaló.
Agregó que en ninguno de esos contratos el Estado asumía los riesgos ni pérdidas de los inversionistas privados, ni garantizaba el retorno de la inversión ni de la rentabilidad esperada por los inversionistas privados, quienes asumían todos los riesgos asociados a su inversión.
Resultado del acuerdo
Los Acuerdos de Madrid fueron una decisión positiva a corto plazo, porque lograron reducir el precio de venta de la energía, el problema de esos nuevos contratos fue que en principio establecieron una ganancia de más de un centavo y medio a favor de los generadores.
Así lo comentó Moreno San Juan, tras sustentar que la renegociación de los Acuerdos de Madrid no fue tan perjudicial, pero debió prever un trato diferido para todas las empresas.
Edwin Croes, exasesor de la CDE, narró que en el año 2002 convencieron a Hipólito Mejía de subir la tarifa eléctrica para indexarla a los combustibles.
En esa ocasión, dijo, la tarifa fue aumentada en un 23%, y se esperaba que en el año 2003 ya no hubiese subsidio.
Sin embargo, en el año 2003 se produjeron dos choques que ameritaban subir la tarifa eléctrica en un 25% en un sólo mes: la devaluación del peso dominicano por la crisis bancaria, y el alza del petróleo a nivel internacional (subió de US$15 el barril en 1999 a más US$30).
“Por supuesto, ningún gobierno soportaría aplicar esa alza en un solo mes. Por eso Hipólito Mejía se comprometió a pagar la diferencia de la tarifa a las distribuidoras y así volvió el subsidio”, subrayó. Pero tampoco cumplió.
Señaló que el déficit financiero de las Edes volvió a empeorar de forma aún más violenta que anteriormente, disparándose de US$139 millones en 2002 a US$402 millones en 2003.
Reestatización de las Edes
La devaluación de la moneda y la falta de ajuste tarifario fue determinante para la salida de los operadores privados de las distribuidoras de electricidad, recuerda Marcos Cochón, presidente de la Asociación de Industrias de la República Dominicana.
En septiembre de 2003 Unión Fenosa vendió al Estado su participación en EDE Norte y EDE Sur. Mientras que en noviembre de 2004, AES anunció la venta de sus acciones en EDE Este a TCW Energy Advisorc, y en 2009 esta la traspasó al Estado. A partir de ahí no se ven muchos logros.


http://eldia.com.do/el-acuerdo-de-madrid-trato-de-eliminar-error-de-capitalizacion/

miércoles, 4 de marzo de 2015

Pacto Eléctrico ahorraría hasta 700 millones de dólares al año

Santo Domingo,R.D.- 3 mar (EFE).- La crisis del sector eléctrico que desde decenios padece la República Dominicana, solo puede solucionarse con una “integración armoniosa” de sus componentes, por lo que el Pacto Eléctrico vendría a blindar todos los proyectos de corto y largo plazo, sin excepción, lo que proporcionaría un ahorro anual al país entre 600 y 700 millones de dólares al año.
Así se expresó hoy el vicepresidente ejecutivo de la Corporación de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE), Rubén Bichara, al asegurar que el Pacto Eléctrico, directamente, abordará los temas de restauración de redes, cambio y eficiencia de la matriz de generación, eficiencia ligadas a tele medida, micro centrales y transmisión, los cuales forman parte de la propuesta gubernamental.
Dijo que el paso fundamental para terminar con la crisis es el cambio de matriz y su ampliación, lo cual permitirá un ahorro de 500 millones de dólares este año, debido a la baja del precio del fueloil, que de paso se lleva la mitad del subsidio eléctrico.
“Nosotros tratamos de aprovecharlo y avanzar en el proyecto y lograr al final del camino una matriz diversificada, fundamentada básicamente en gas natural”, afirmó Bichara, y recordó que en la región este del país se ha instalado una planta de 1.000 megavatios a la espera de gas para poder alimentarla, y que está funcionando con combustible muy costoso.
Sostuvo que la sustitución de la matriz actual impedirá que empresas e industrias, principalmente zonas francas, se muden del país, lo que podría impactar negativamente el crecimiento acelerado que lleva la República Dominicana, debido a los altos costos de la energía “porque cuando un proceso productivo se va del país se lleva consigo conocimiento, trabajo bien pago, posibilidad de ofrecer empleos”, expresó.
Resaltó el compromiso del Gobierno de ampliar y diversificar la matriz para hacerla más eficiente, y que funcione con gas natural adquirido a precios competitivos, indicó Rubén Bichara, de acuerdo a una nota enviada por la estatal Corporación de Radio y Televisión (CERTV).
El vicepresidente ejecutivo de la CDEEE dijo que el país se prepara para un servicio y un parque eficiente, continuo y a buen precio por los próximos 30 ó 40 años, y que la solución ante una demanda, que adiciona anualmente energía, equivalente a 125 megavatios cada tres años debido al ritmo de crecimiento que lleva el país.
“Debemos ponernos al día, ser preventivos, dejar el sistema de emergencia y pasar a un sistema preventivo”, manifestó, y en ese sentido agregó, que ya es tiempo de que el país deje a un lado la improvisación y la inmediatez, para que inicie la gran oportunidad del despegue al desarrollo y progreso constante.
Bichara refirió el proyecto de ciclo-combinados que ya inició; Punta Catalina, un incentivo a las energías renovables que aportará 400 megavatios en fase contractual, lo que aseguró, logrará que la República Dominicana sea diversificado, pero sobre todo, preparado para que cuando una planta salga de servicio pueda ser sustituida, igual de bajo costo.
Al referirse al proyecto de Punta Catalina, resaltó que estudios sobre previsión de demandas de energía obligaron al Gobierno a abocarse a una solución, y que de ahí surgió el proyecto de Punta Catalina, ya que los resultados arrojaron que se debía instalar mil 451 megavatios, de los cuales, 600 debían ser urgente, para mantener el estatus, y que de no ser así, la crisis sería “inmanejable” a nivel de servicio.
“Después de esos 600 megavatios, hay más de 800 megavatios que también deben ser instalados, eso es lo que dan tres estudios, uno detrás de otro”, afirmó el vicepresidente de la CDEEE.
Destacó que de continuar el ritmo de los trabajos, el proyecto de Punta Catalina, podría estar listo a final del año 2017, con un retorno de inversión de entre cuatro y cinco años. Estas plantas a carbón mineral podrían producir energía a un precio que no llega a once centavos (de dólar), indicó.EFE