Mostrando entradas con la etiqueta AMET. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta AMET. Mostrar todas las entradas

viernes, 31 de julio de 2015

La defensa a los usuarios del transporte público en R.D.

 Los usuarios del transporte son objeto de insultos, golpes y en muchas ocasiones tienen que desmontarse del vehículo fuera de las paradas establecidas. También, guagüeros suelen, para acortar rutas o evitar tapones, cambiar las calles por las cuales es
SANTO DOMINGO,R.D.- El lanzamiento desde una guagua de que fue objeto un anciano por parte de un chofer enojado ante un reclamo de éste, es solo la punta del iceberg de la cadena de abusos que sufren los pasajeros de parte de a quienes les pagan por el servicio.Atropello como el que sufrió Ramón Julio Ortiz Garrido, que pudo costarle la vida, se dio ante la mirada indiferente de transeúntes y autoridades encargadas de regular el tránsito, al igual que de velar por la seguridad de los ciudadanos.

No obstante, en este caso, quizás ante la denuncia y la presión social que se generó tras elCaribe dar a conocer el video que mostraba la acción, la Policía apresó al chofer, al que identificó como Tulio Cuevas. En la actualidad el hombre cumple tres meses de prisión preventiva como medida de coerción.

Insultos, golpes, tener que desmontarse del vehículo fuera de las paradas establecidas, al igual que en medio de la vía, si a los choferes no les conviene por el cambio de luz del semáforo, forman parte de las constantes agresiones que sufren y tienen que aguantar las personas que no poseen un vehículo propio y que, para poder desplazarse a sus lugares de destinos, tienen que hacer uso del transporte público de este país.

“Si uno les pide la parada para cuando cruce la calle y la guagua está parada porque el semáforo está en rojo, cuando el chofer arranca te lleva lo más lejos posible en castigo porque no te desmontaste cuando a él le convenía”, narra Mercedes Cuello, residente en el municipio Los Alcarrizos y quien dice tener más de 30 años usando este medio de transporte.

A esto se suma, añade la anciana de 74 años, “los insultos que le vocean a uno cuando logras bajarte del vehículo”, lo cual dice tienen que hacer de forma rápida, porque siempre los choferes manejando como unos locos, arrancan con el pasajero en la puerta. No son pocas las personas que han sufrido caídas y serios daños tratando de bajar de un autobús.

Además, es costumbre muy común que los choferes duren mucho tiempo en las paradas de guaguas, lo que desespera a los usuarios, debido a que tienen que llegar a tiempo a sus destinos. Este incidente fue el que provocó que Tulio Cuevas lanzara de su guagua de espalda al señor Ramón Julio Ortiz Garrido, de 68 años, y quien sufrió golpes en el tórax y trauma contuso en la cabeza del fémur derecho. El incidente ocurrió en la ruta 56, que cubre desde la avenida Independencia hasta el Hipódromo V Centenario.

“Ese abusador pretendía pararse cinco minutos más a esperar pasajeros en el control, pese a que se iba parando en cada esquina”, dijo el hombre cuando una comisión de la Oficina Técnica del Transporte Terrestre lo visitó para prestarle ayuda.

Otro de los abusos contra los pasajeros es que no les devuelven el dinero completo, así como el exponer constantemente su vida por la forma temeraria en que los choferes, principalmente los de guaguas, se desplazan por las vías.

Muchos hacen competencia entre ellos y si alguno de los usuarios reclama pidiéndole que reduzca la velocidad, lo que recibe es un rosario de insultos, que incluye la famosa frase de “si no quieres andar en guagua, cómprate un Mercedes”, o el “bájate de mi guagua. Esto es mío y yo monto al que quiera”. Y pobre del pasajero que se enfrasque en una discusión con un chofer o cobrador, pues la respuesta inmediata es sacarle un puñal, un tubo o un bate de los que tienen clavos incrustados para golpearlo.

Cobradores se “desaparecen” con el dinero

No son pocos los pasajeros que han sido golpeados y “desmontados” de los autobuses por choferes o cobradores o que no han recibido su devuelta cuando pagan el pasaje. Muchos tienen prácticamente que suplicar para que les devuelvan su dinero. Y si es mujer quien solicita la devuelta la cosa es peor, porque la dejan para último con el alegato de que no tienen “menudo” y le dicen que van a “cambiar” los cuartos en X parada, algo que muy pocas veces hacen. En muchas ocasiones los pasajeros tienen que bajarse de la guagua, frustrados y sin su dinero cuando llegan a su destino, porque de lo contrario el chofer sigue con ellos como si nada. Esa situación no se registra en los carros de conchos, cuyos choferes suelen, aunque de manera incómoda, devolver el dinero al pasajero si no tiene con qué darle el cambio.

Otras de las vejaciones que sufren los pasajeros es cuando las guaguas se dañan en el trayecto y tienen que esperar a que esta sea arreglada por el chofer o cobrador, o que los monten en otras unidades totalmente apiñados, porque, por lo regular, éstas ya van llenas y solo caben en las puertas, con el riesgo de caerse. En otras ocasiones el cobrador se “desaparece” con el dinero de los pasajeros, quienes se quedan varados a su suerte, porque al ser personas de escasos recursos solo andan con el “pasaje del día”.

Como chivos sin ley

También los guagüeros suelen, para acortar rutas o evitar tapones, cambiar las calles por las cuales están autorizados a transitar, sin importar que con la práctica violan la ley y perjudican al usuario que está pagando por el servicio del cual, a la larga, es que se benefician o viven. En estos casos, cuando el usuario reclama, la respuesta que recibe es: “Camina, que a los dominicanos no les gusta caminar” seguida de una carcajada grosera.

Una señora narró a este diario que la humillación más grande que le había hecho un chofer, junto a los pasajeros que iban con ella en la guagua, fue desviarse y entrar a un motel por cuyas calles “les dio un paseo” muerto de la risa para que las mujeres mayores que iban en el vehículo conocieran de la vida alegre. El hecho, registrado hace varios años, ocurrió en las cabañas que están a la altura del kilómetro 12 de la autopista Duarte.

A esto se suma que no respetan los elevados y muchas veces transitan por los que tienen prohibido por las autoridades. Además engañan a los pasajeros cuando se montan y les dicen que su ruta va por abajo y luego toman el elevado y los dejan lejos de su parada, alegando que había mucho tapón para ellos “coger esa lucha”.

También los choferes arrancan inmediatamente el pasajero se monta en la guagua, sin darle tiempo a tomar asiento, lo que los expone a una caída, si no encuentra una mano amiga que lo agarre. Algunas personas han resultado atropelladas por otros vehículos al tener que bajarse rápidamente de éstos presionadas por los choferes y cobradores porque “el semáforo va a cambiar”.

“En una ocasión, cerca de la Lincoln, un motor me llevó cuando tuve que prácticamente tirarme de la guagua”, relata un hombre que prefiere no revelar su nombre por temor y quien explicó a elCaribe que salvó la vida milagrosamente, pero que sufrió daños en sus piernas.

¿Quién regula en tránsito en RD?

Entre las entidades gubernamentales encargadas de regular el tránsito de pasajeros en el país está la Oficina Técnica del Transporte Terrestre (OTTT), que es la entidad que otorga las rutas y las organiza, y la Autoridad Metropolitana del Transporte (Amet), encargada por el cumplimiento de la ley de tránsito. Podría decirse, que en sentido general, la Policía también está llamada a proteger a los ciudadanos, que muchas veces acuden a sus miembros en las paradas cuando son agredidos por los guagüeros y éstos se hacen de la vista gorda.  - 


www.elcaribe.com.do/2015/07/31/choferes-abusan-constantemente-los-pasajeros

El lanzamiento desde una guagua de que fue objeto un anciano por parte de un chofer enojado ante un reclamo de éste, es solo la punta del iceberg de la cadena de abusos que sufren los pasajeros de parte de a quienes les pagan por el servicio.Atropello como el que sufrió Ramón Julio Ortiz Garrido, que pudo costarle la vida, se dio ante la mirada indiferente de transeúntes y autoridades encargadas de regular el tránsito, al igual que de velar por la seguridad de los ciudadanos.

No obstante, en este caso, quizás ante la denuncia y la presión social que se generó tras elCaribe dar a conocer el video que mostraba la acción, la Policía apresó al chofer, al que identificó como Tulio Cuevas. En la actualidad el hombre cumple tres meses de prisión preventiva como medida de coerción.

Insultos, golpes, tener que desmontarse del vehículo fuera de las paradas establecidas, al igual que en medio de la vía, si a los choferes no les conviene por el cambio de luz del semáforo, forman parte de las constantes agresiones que sufren y tienen que aguantar las personas que no poseen un vehículo propio y que, para poder desplazarse a sus lugares de destinos, tienen que hacer uso del transporte público de este país.

“Si uno les pide la parada para cuando cruce la calle y la guagua está parada porque el semáforo está en rojo, cuando el chofer arranca te lleva lo más lejos posible en castigo porque no te desmontaste cuando a él le convenía”, narra Mercedes Cuello, residente en el municipio Los Alcarrizos y quien dice tener más de 30 años usando este medio de transporte.

A esto se suma, añade la anciana de 74 años, “los insultos que le vocean a uno cuando logras bajarte del vehículo”, lo cual dice tienen que hacer de forma rápida, porque siempre los choferes manejando como unos locos, arrancan con el pasajero en la puerta. No son pocas las personas que han sufrido caídas y serios daños tratando de bajar de un autobús.

Además, es costumbre muy común que los choferes duren mucho tiempo en las paradas de guaguas, lo que desespera a los usuarios, debido a que tienen que llegar a tiempo a sus destinos. Este incidente fue el que provocó que Tulio Cuevas lanzara de su guagua de espalda al señor Ramón Julio Ortiz Garrido, de 68 años, y quien sufrió golpes en el tórax y trauma contuso en la cabeza del fémur derecho. El incidente ocurrió en la ruta 56, que cubre desde la avenida Independencia hasta el Hipódromo V Centenario.

“Ese abusador pretendía pararse cinco minutos más a esperar pasajeros en el control, pese a que se iba parando en cada esquina”, dijo el hombre cuando una comisión de la Oficina Técnica del Transporte Terrestre lo visitó para prestarle ayuda.

Otro de los abusos contra los pasajeros es que no les devuelven el dinero completo, así como el exponer constantemente su vida por la forma temeraria en que los choferes, principalmente los de guaguas, se desplazan por las vías.

Muchos hacen competencia entre ellos y si alguno de los usuarios reclama pidiéndole que reduzca la velocidad, lo que recibe es un rosario de insultos, que incluye la famosa frase de “si no quieres andar en guagua, cómprate un Mercedes”, o el “bájate de mi guagua. Esto es mío y yo monto al que quiera”. Y pobre del pasajero que se enfrasque en una discusión con un chofer o cobrador, pues la respuesta inmediata es sacarle un puñal, un tubo o un bate de los que tienen clavos incrustados para golpearlo.

Cobradores se “desaparecen” con el dinero

No son pocos los pasajeros que han sido golpeados y “desmontados” de los autobuses por choferes o cobradores o que no han recibido su devuelta cuando pagan el pasaje. Muchos tienen prácticamente que suplicar para que les devuelvan su dinero. Y si es mujer quien solicita la devuelta la cosa es peor, porque la dejan para último con el alegato de que no tienen “menudo” y le dicen que van a “cambiar” los cuartos en X parada, algo que muy pocas veces hacen. En muchas ocasiones los pasajeros tienen que bajarse de la guagua, frustrados y sin su dinero cuando llegan a su destino, porque de lo contrario el chofer sigue con ellos como si nada. Esa situación no se registra en los carros de conchos, cuyos choferes suelen, aunque de manera incómoda, devolver el dinero al pasajero si no tiene con qué darle el cambio.

Otras de las vejaciones que sufren los pasajeros es cuando las guaguas se dañan en el trayecto y tienen que esperar a que esta sea arreglada por el chofer o cobrador, o que los monten en otras unidades totalmente apiñados, porque, por lo regular, éstas ya van llenas y solo caben en las puertas, con el riesgo de caerse. En otras ocasiones el cobrador se “desaparece” con el dinero de los pasajeros, quienes se quedan varados a su suerte, porque al ser personas de escasos recursos solo andan con el “pasaje del día”.

Como chivos sin ley

También los guagüeros suelen, para acortar rutas o evitar tapones, cambiar las calles por las cuales están autorizados a transitar, sin importar que con la práctica violan la ley y perjudican al usuario que está pagando por el servicio del cual, a la larga, es que se benefician o viven. En estos casos, cuando el usuario reclama, la respuesta que recibe es: “Camina, que a los dominicanos no les gusta caminar” seguida de una carcajada grosera.

Una señora narró a este diario que la humillación más grande que le había hecho un chofer, junto a los pasajeros que iban con ella en la guagua, fue desviarse y entrar a un motel por cuyas calles “les dio un paseo” muerto de la risa para que las mujeres mayores que iban en el vehículo conocieran de la vida alegre. El hecho, registrado hace varios años, ocurrió en las cabañas que están a la altura del kilómetro 12 de la autopista Duarte.

A esto se suma que no respetan los elevados y muchas veces transitan por los que tienen prohibido por las autoridades. Además engañan a los pasajeros cuando se montan y les dicen que su ruta va por abajo y luego toman el elevado y los dejan lejos de su parada, alegando que había mucho tapón para ellos “coger esa lucha”.

También los choferes arrancan inmediatamente el pasajero se monta en la guagua, sin darle tiempo a tomar asiento, lo que los expone a una caída, si no encuentra una mano amiga que lo agarre. Algunas personas han resultado atropelladas por otros vehículos al tener que bajarse rápidamente de éstos presionadas por los choferes y cobradores porque “el semáforo va a cambiar”.

“En una ocasión, cerca de la Lincoln, un motor me llevó cuando tuve que prácticamente tirarme de la guagua”, relata un hombre que prefiere no revelar su nombre por temor y quien explicó a elCaribe que salvó la vida milagrosamente, pero que sufrió daños en sus piernas.

¿Quién regula en tránsito en RD?

Entre las entidades gubernamentales encargadas de regular el tránsito de pasajeros en el país está la Oficina Técnica del Transporte Terrestre (OTTT), que es la entidad que otorga las rutas y las organiza, y la Autoridad Metropolitana del Transporte (Amet), encargada por el cumplimiento de la ley de tránsito. Podría decirse, que en sentido general, la Policía también está llamada a proteger a los ciudadanos, que muchas veces acuden a sus miembros en las paradas cuando son agredidos por los guagüeros y éstos se hacen de la vista gorda.  - See more at: http://www.elcaribe.com.do/2015/07/31/choferes-abusan-constantemente-los-pasajeros#sthash.blQ1BD0Z.dpuf

martes, 30 de junio de 2015

Los pilotillos son violados por los conductores en R.D.

En el trayecto de la avenida John F. Kennedy los conductores los derriban para adelantarse.
SANTO DOMINGO,R.D.- Los pilotillos colocados al pie de los elevados o túneles, a fin de delimitar el carril que conduce a los viaductos, no han resultado ser tan exitosos. Su movilidad y liviano peso permiten que sean violados con frecuencia por los conductores.En el trayecto de la avenida John F. Kennedy, desde la Winston Churchill hasta la Lope de Vega, se observa una hilera de conos próximos a los elevados. Lo que demuestra que los pilotillos no sólo están funcionando como indicadores de advertencia en la vía pública, sino que, en ocasiones, sustituyen los muros New Jersey.

No sólo los vemos en las zonas donde se ejecutan trabajos, como anunciantes del peligro en un área determinada, o como mecanismo de delimitación del perímetro o entrada de algunas instituciones, también tienen otros usos.

Fácil de violentar

Pero en su función como elementos delimitadores de carriles, los pilotillos no han llenado las expectativas, debido a que pueden ser aplastados por un vehículo y volver a su estado normal, ya que, en la mayoría de los casos, son fabricados de goma, lo que permite que sean violados con mucha frecuencia y facilidad por los conductores.

El ciudadano Carlos Ramírez explicó a elCaribe una de las causas, que a su juicio, contribuyen al caos vehicular próximos a los elevados. Nos encontrábamos en la John F. Kennedy cercano a la Abraham Lincoln, en dirección Oeste-Este, mirando el comportamiento de los conductores que toman el elevado allí dispuesto, donde hay colocados 20 pilotillos.

“Mira, eso que ves es el efecto cuello de botella, que provoca el taponamiento” En ese momento, (10:00 a.m. de ayer) un hombre que conducía su carro pasó al carril que conduce al viaducto irrespetando a los demás choferes que sí estaban en el carril correcto.

Mientras que un cono tirado en la calzada a pocos metros del elevado de la John Kennedy, con Lope de Vega indica que la acción de violar estos artefactos de señalización no son hechos aislados. Aunque un agente de la Autoridad Metropolitana de Transporte (AMET) de puesto en la avenida 27 de Febrero con Máximo Gómez, donde hay un paso a desnivel, dijo que, de acuerdo a su experiencia, los conductores están aprendiendo a respetar los pilotillos.

“Por lo menos por aquí, las veces en que un conductor se lleva con su vehículo los pilotillos han sido muy pocas, aunque aparecen quienes hacen hazañas entre un cono y otro”, dijo el amet. “Muchos lo hacen porque se le pasa que deben entrar por el túnel, ya sabes, andan despistados”, agregó.

Por otra parte, el color amarillo de estos pilotillos (también hay de color naranja) se ve opacado por el sucio que deja el humo vehicular y el polvo que se levanta en la vía. Es notorio que no reciben mantenimiento.

Una muestra de esto se percibe en la larga línea formada por unos 50 pilotillos ubicados a dos metros de distancia uno de otro en la Kennedy, próximo al elevado de la Churchill. El sucio es tan notable que cualquiera puede creer que están manchados de grasas o que fueron pintados de negro. 
Imprudencia lidera los accidentes de tránsito
Las violaciones a las señales de tránsito y a los mecanismos para regular el tráfico en el país son violados constantemente por los conductores. La acción desencadena cada día, sobre todo en las denominadas horas “pico”, un desesperante caos vehicular. A cada momento se irrespetan señalizaciones como “no doble a la izquierda”, “no estacione”, “no pasajero”, en muchos de los casos, en la cara de las autoridades que controlan el tráfico. La principal causa de los accidentes de tránsito en el país es la imprudencia al manejar. 


www.elcaribe.com.do/2015/06/30/los-pilotillos-son-violados-por-los-conductores

domingo, 11 de mayo de 2014

Dos millones de vehículos transitan sin seguro en RD

4_Actualidad_11_1okk,p01
Tapon. Vehiculos. Transito. avenida 27 de febrero con Maximo Gomez. El Nacional/ Jorge Gonzalez.
TEÓFILO BONILLA
t.bonilla@elnacional.com.do
El peligro rueda a cada momento por autopistas, avenidas, calles y carreteras. Cuando se transita o camina hay que hacerlo con precaución y evitar un atropello por uno de los más de dos millones de carros y motocicletas cuyos conductores no tieneDirección General de Impuestos Internos (DGII),n póliza de seguro.
En la República Dominicana, hasta el 31 de diciembre de 2013, habían registrados 3 millones 215 mil 773 unidades de vehículos, en la  y de estos, solo el 34 por ciento, o sea un millón 109 mil 400, está asegurado, según la Cámara Dominicana de Aseguradores y Reaseguradores (Cadoar).
El automóvil o motocicletas, al no estar asegurados, cuando se ven envueltos en un accidente las indemnizaciones a los lesionados son mayores, el Estado tiene que cargar con los tratamientos, o el conductor pagar de sus bolsillos clínicas y otros procedimientos.
Cientos de personas mueren en accidentes de tránsito, otras quedan con lesiones permanentes, algunas quedan parapléjicas, y los vehículos involucrados en su gran mayoría tienen la póliza de seguros vencidas o no tienen.
El Capítulo VI de la ley número 146-02, sobre Seguros y Fianzas de la República Dominicana, del 26 de noviembre del 2002, el artículo 111, dice que es obligatorio el seguro de vehículos de motor y remolques.
El Artículo 112 expresa textualmente; “Toda persona física o moral, incluyendo al Estado dominicano y sus instituciones autónomas o descentralizadas y los ayuntamientos del país, cuya responsabilidad civil pueda ser exigida por razón de daños materiales, corporales o morales derivados de los últimos, causados a terceros por un accidente ocasionado por un vehículo de motor o remolque, está obligado a mantenerlo asegurado conforme a los términos de esta ley, como condición para que se permita la circulación de dicho vehículo, bajo una póliza que garantice la responsabilidad antes señalada”.
La situación preocupa a diversos sectores, empresarios, choferes y a los propios transeúntes.
“Este es un problema grave, pues a veces uno está sentado frente a su casa, y un vehículo viene y los choca, pero si no está asegurado, uno pasa la de caín, y no consigue nada si el chofer es un pobre diablo”, expuso el transeúnte Luis Ramírez.
Aseguradoras
Miguel Villamán, presidente ejecutivo de la Cadoar, responsabiliza a las autoridades por no hacer cumplir la ley.
“La ley indica que es obligatorio que los vehículos que circulan en el país deben estar provistos de un seguro de vehículo de motor, y establece cuales son las condiciones de las pólizas”, dijo.
Sin embargo critica la falla que tiene la ley 146-02, la cual no fija ni establece sanciones cuando un vehículo circula sin estar amparado por un seguro ni qué tipo de medida de coerción se le pueda aplicar al conductor o al vehículo.
Expuso que del parque vehicular asegurado, el 69.7% cuenta con seguro de ley, y el 30.3% con seguro full, mientras que sólo 570 mil 852 motocicletas tiene seguro.
Sostuvo que en el 2013, el sector que dirige obtuvo pérdida por indemnizar a personas envueltas en accidentes de tránsito por más de 250 millones de pesos, y que este año tiende a ese déficit.
“Las autoridades, en este caso la Autoridad Metropolitana del Transporte (AMET), deben exigir a los conductores el seguro, porque la ley lo obliga, aunque no establezcan medida de retener el vehículo”, precisó Villamán.
Aboga porque en la modificación a la Ley 241 sobre Tránsito Terrestre, se establezca sanciones para conductores de carros y motocicletas que no estén amparados de una póliza de seguro, y que se fije hasta la la incautación de los vehículos.
Según los informes, a las empresas que venden pólizas de seguros, durante el año pasado les hicieron 79,707 reclamos, y tuvieron pérdidas por encima de los 400 millones de pesos.
“La ley 146-02 se debe modificar ya, pues es uno de los requisitos del Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centro América y el Caribe (DR-Cafta). Estamos a espera de que las autoridades la sometan al Congreso Nacional y cumplan con ese requisito”, indicó.
La Superintendencia
La Superintendencia de Seguros durante el año 2013, se registraron primas netas cobradas a vehículos de motor, por un monto de $8,968,702,534, un 29.03% comparado con los demás ramos del seguro, y se convirtió en el segundo renglón de más ventas.
En el trimestre enero-marzo del ese año 2014, se han obtenido por primas netas cobradas en el sector vehículo de motor $2,372,766,239, arrojando un incremento de $133,184.898 para un superávit de 5.95%.
La Superintendencia de Seguros dijo no tener dividida los vehículos que están protegidos con pólizas de seguros, pero que entregaría las cifras de manera global.
No confianza
Empresarios del transporte de pasajeros ven que dueños de vehículos han perdido confianza en las aseguradoras porque si un carro sufre una ralladura y el vehículo tiene un valor de cinco millones, y la pintada cuesta $5 mil, el seguro cobra un deducible de $50 mil.
Antonio Marte, de la Confederación Nacional del Transporte (Conatra), alega que si más de dos millones de conductores no tienen sus vehículos asegurados, es por la irresponsabilidad de los que regulan el tránsito, y por la obsoleta Ley 241 sobre transito terrestre que no respetan los transeúntes ni choferes.
Otro factor por lo que muchos choferes no se preocupen en asegurar sus vehículos es que “hay empresas que cuando un vehículo se accidenta o tiene alguna avería, le dan largas para pagar la indemnización o pintar si es rallado, situación que conoce la Superintendencia de Seguros” a la que definió como un organismo inoperante para ese sector.
Marte acusó a empresas de no estar autorizadas a vender pólizas de seguro full, las cuales cuando un vehículo afiliado se accidenta, toman dos y tres años para pagar y a veces el chofer deja abandonado el caso porque gasta más en abogado que lo que pudiera recibir de indemnización.
“Si un vehículo choca y se cotiza en 10 mil o 15 mil pesos, el deducible de la póliza te sale más caro que la indemnización que va a pagar el seguro”, expuso Marte.
Vehículos
De los vehículos de motor registrados, el 52.2%, un millón 678 mil 979, son motocicletas. El resto, 22.3 %, son automóviles, distribuidos en 717,087 públicos y privados; 81,660 autobuses; 312,170 jeep o yipetas; 372,238 camiones y camionetas; 19,165 volteos; 19,978 máquinas pesadas, y 14,496 de otro tipo, en su mayoría sin póliza de seguro.
Esas estadísticas revelan que de 3.2 millones de vehículos, el 1.6 millones de motocicletas están en el Distrito Nacional, seguido del 12.7% en Santo Domingo, el 7.7% en La Vega, y el 60.5% restante en las demás provincias.
El 41.4% de los automóviles está en el Distrito Nacional, el 22.2% en Santo Domingo, el 10.8% en Santiago de los Caballeros, y el 25.6% restante está distribuido en las otras provincias.
El 36.2% de los autobuses se ubica en el Distrito Nacional, el 24.2% en Santo Domingo y el 7.8% en Santiago de los Caballeros, el restante 31.8% se distribuye en las demás provincias.
De las yipetas, el 33.5% está registrada en el Distrito Nacional, el 18.6% en Santo Domingo y el 13.1% en Santiago de los Caballeros, el restante 34.8% en las demás provincias.

martes, 6 de mayo de 2014

El parque vehicular en R.D.creció 2.9%

6_Nacionales_06_3,p01


Santo Domingo.-El parque vehicular de automóviles creció un 2.9% en 2013, lo que representa un aumento de casi 20 mil nuevas unidades.
En el caso de los vehículos todoterreno, lo que comúnmente se conoce en el país como “yipeta”, el incremento fue de 6.2%, equivalente a unos 18,300 vehículos.
De acuerdo a la procedencia, el único segmento que está creciendo por encima del 5%, es el caso de los automóviles de origen coreano, logrando un 18% en 2012 y un 31% en 2013.
El resto de las marcas creció en promedio sólo un 2.3%.
Un análisis del socio de Economía de Deloitte, Nassim Alemany, muestra que los vehículos todoterreno presentan un crecimiento mucho más alto que los carros, promediando un incremento de 9% en 2013.
En este segmento, los coreanos también lideran el crecimiento entre todas las marcas, aunque a niveles menos marcados que con los automóviles.
Entre 2007 y 2013 la participación de los automóviles coreanos como porcentaje del parque vehicular total ha pasado de 2.5% a 4.1%, mientras que los todoterreno pasaron de 4.5% a 10%. A pesar del mayor nivel de crecimiento en las “yipetas”, son menos.

http://eldia.com.do/el-parque-vehicular-crecio-2-9/