SANTO DOMINGO,R.D.-
La caída de los precios del petróleo y del gas en los mercados
intencionales proporciona “una oportunidad única en una generación” para
que República Dominicana solucione de una vez por toda uno de los
problemas estructurales de su economía que más afecta su competitividad:
las deficiencias del sector eléctrico creadas por sus “malas políticas
de la energía”.
La opinión es de The Economist Intelligence Unit.
En un informe sobre el futuro del sector eléctrico en República
Dominicana, encargado por la Fundación Global Democracia y Desarrollo,
observa que el alza internacional del petróleo a partir de la década del
2000 actuó “factor desestabilizador” para el sector eléctrico, al
incrementarse el costo de generación de una energía que para ese año se
producía a base de un 90% de fueloil.
En ese contexto el
Gobierno, interesado en evadir el costo político que le representaría el
incremento de la tarifa eléctrica, “respondió congelándola”. Pero esta
situación solo empeoró con la crisis bancaria del 2003, que al
combinarse con los efectos de las alzas en los precios del crudo,
aceleraron los desequilibrios macroeconómicos y fiscales, lo que provocó
la pérdida de confianza y la depreciación del peso dominicano.
Según
The Economist, este es el origen de la crisis que dio al traste con la
voluntad política de los gobiernos para mantener el impuso de la
capitalización del sector eléctrico implementada a partir del 1997.
Afirma
que “el sector ha permanecido en un estado de crisis desde principios
la década del 2000”, a pesar de los “avances sustanciales” en la
diversificación de la matriz de generación, que ha reducido a un 40% la
dependencia del sistema a los hidrocarburos, al incorporarse el gas
natural (un 31%), el carbón (14%) y otras fuentes de energía renovable
como la eólica.
De este modo, la tarifa técnica cuya aplicación
ordenaba la Ley General de Electricidad promulgada en 2001, cedió el
paso en ese mismo año a la “tarifa aplicada”, que es publicada cada mes
por la Superintendencia de Electricidad (SIE), y que está
“consistentemente por debajo” de los niveles de tarifas técnicas e
indexadas. Por ejemplo, entre 2009 y 2012, la tarifa aplicada estaba 47%
por debajo de la tarifa indexada. Esto crea una brecha entre el costo
real de producción y el precio en que las distribuidoras pueden vender
la electricidad, lo que provoca un eterno infarto al sector: “En el
corazón de los problemas del sector eléctrico se encuentra un déficit
financiero causado por las grandes pérdidas técnicas y no técnicas
incurridas por las empresas de distribución de electricidad”.
martes, 1 de septiembre de 2015
Precios de los combustibles deberían bajar entre 30 y 40 por ciento en R.D.
SANTO DOMINGO, República Dominicana.- Más de cuatro mil millones de pesos se le están cobrando al pueblo dominicano a través de los precios de los combustibles sin ninguna justificación, según el ingeniero Antonio Almonte.
Dijo que la República Dominicana importa más de 700 mil barriles de petróleo mensualmente, aclarando que el 68 por ciento de la gasolina que en el país se comercializa es importada desde Venezuela, Colombia y hasta de México.
“La República Dominicana a través de la refinería refina 34 mil barriles de petróleo diariamente. Eso produce alrededor de 655 mil gasolinas diariamente. Cuando el Ministerio de Industria y Comercio publica los precios de los combustibles semanalmente. Los precios se basan en la ley 112-00 trata sobre los precios de paridad de importación que no es más que el precio de referencia internacional más el costo que implicaría transportar la gasolina desde el Golfo de México hasta el puerto de Haina, pero ese precio que publica Industria y Comercio se le aplica a la gasolina que se importa y a los 655 mil galones que se produce en Haina”, expresó Almonte.
Al participar en El Despertador, del Grupo SIN, el también miembro del Partido Revolucionario Moderno (PRM) se preguntó el por qué se le aplica el impuesto de paridad de importación.
“Veinte pesos se les incluye a esa gasolina producida en Haina y eso da más de 400 millones de pesos mensuales extra sin fundamentos y sin justificación. Más de cuatro mil millones de pesos anual se le extrae al pueblo sin ninguna justificación”, apuntó Antonio Almonte.
Dijo que en países que existen esa situación como la dominicana se toman medidas ponderadas cuando lo calculan en ambas gasolinas.
“Los impuestos que se les cobran a la población son los más elevados de toda Centro América…por otro lado el margen a los mayoristas son los más altos es de 6.5%”, expresó.
Por otro lado Antonio Almonte dijo que las empresas distribuidoras de electricidad ha dilapidado el dinero del pueblo, porque según él, son tomadas como instrumentos para hacer politiquerías.
“El pueblo dominicano está enfrentando una tarifa elevada que no se corresponde con la baja que ha venido reflejando los combustibles. Las empresas distribuidoras de electricidad han dilapidado el dinero obtenido por la facturación y a través de Petrocaribe por la politiquería del estado”, expresó.
http://www.noticiassin.com/2015/08/precios-de-los-combustibles-deberian-bajar-entre-30-y-40-por-ciento-segun-especialista/
El Gobierno debe bajar la electricidad y combustibles
Ángel Lockward
Especial para Listín Diario
El pasado año, los precios del barril de petróleo
terminaron a US$77.00, venían desde US$107.00: el FondoMonetario
Internacional (FMI), preveía precios de US$72.00 para este año. Una
caída brusca del PIB en China y la entrada al mercado mundial de Irán,
un sólido productor que sufría sanciones política de USA, entre otros
factores, aceleró la caída libre hasta US$38.52 el pasado miércoles y
US$41.57 el viernes.Esta vez, el movimiento de los precios hacia la baja, no parece que sea, ni estacional, ni coyuntural pues se debe a diversos factores combinados; por un lado, es menor el crecimiento esperado de la demanda, en particular, por las bajas tasas de incremento en el PIB previstas para Europa, Japón, así como un menor crecimiento en China. Por el otro, la aportación adicional, por las nuevas tecnologías, de un nuevo producto proveniente de un país, que era, además del principal consumidor, importador neto, que pasa a exportador: Estados Unidos.
Los países productores ubicados dentro y fuera de la OPEP -esta última con una menor participación en el mercado, por las dificultades económicas mundiales y por las situaciones políticas locales-, no están en condiciones de reaccionar reduciendo la oferta, como son los casos de Rusia, Irán, Venezuela y México: ahora, el movimiento en los precios no se debe a guerras, ni a falta de ellas.
República Dominicana con un consumo anual de 1,250 millones barriles anuales, está en necesidad y obligación de revisar sus políticas de precios porque ante la baja, la población se beneficia poco, cae la capacidad recaudadora del Estado y se fomenta, injustamente, el contrabando, afectando a la gente y a las empresas, que con esos costos, no pueden competir en la región.
El consumo de gasoil anual registrado se sitúa en los 306 millones de galones, sin incluir el que ingresa por Barahona, de contrabando, de los cuales, sólo 180 millones, están sujetos a tributos y 126, exentos. Este producto, cuyo precio de paridad es de apenas unos RD$88.00 el galón, contiene impuestos por RD$41.97 por galón. Es evidente que quienes lo obtienen exonerado y lo venden en las estaciones de gasolina realizan un lucrativo “negocio” cobrando para uso personal el impuesto que pertenece al Estado tanto para el pago de la deuda, como para sus gastos ordinarios.
Una sola partida, la atribuida, a los transportistas, representa RD$2,005 millones al año - sin bonogas-, sin incluir a los contratistas y generadores que no generan, cuya lista es el secreto mejor guardado del Ministerio de Industria y Comercio: es tiempo de que el Gobierno publique cuántos galones se exoneran, por qué y a quiénes, pues otros 11,000 millones ninguna relación guardan con el transporte.
La gente se queja de que las rebajas locales semanales en los precios no reflejan las reducciones en el mercado mundial y, eso se debe, primero a los excesivos impuestos, por RD$36,000 millones anuales, segundo, a las exoneraciones ilegítimas, por RD$8,000 millones y, tercero, a un nuevo ingrediente, la devaluación del peso de un 18% en los últimos tres años; independientes de que, de tarde en tarde, la Ley 112-00 es aplicada discrecionalmente.
Sin embargo, lo más escandaloso es la factura eléctrica, pues a los precios actuales, no hay necesidad de subsidios y, como los combustibles de generación no están gravados, ha debido reducirse sustancialmente la factura eléctrica, aumentada cuando el precio del barril estuvo alto y, en este momento, el Gobierno le da tan poca importancia, que ni siquiera tiene titular en la Superintendencia de Electricidad, órgano que regula la tarifa eléctrica.
http://www.listindiario.com/economia/2015/09/01/386369/el-gobierno-debe-bajar-la-electricidad-y-combustibles
lunes, 31 de agosto de 2015
Una oportunidad única para sector eléctrico dominicano
Pacto Eléctrico
Pero
el escenario internacional le permite concluir a The Economist que la
discusión para acordar un pacto eléctrico, iniciado por el gobierno del
presidente Danilo Medina en enero del 2015, “ocurre en un momento
oportuno”.
Dice que las medidas prácticas sobre las que se deben tomar decisiones son “el papel apropiado del estado” en relación con el mercado del sector eléctrico. Otro aspecto relevante consiste en redefinir y separar las funciones de las instituciones reguladoras en el sector y “hacer sus operaciones más transparentes”. Asimismo propone “despolitizar” los procesos de tomas de decisiones, reorganizar las empresas estatales de electricidad, y satisfacer las necesidades de inversión a largo plazo. También recomienda abordar la falta de pago y las pérdidas de electricidad, y aplicar un esquema de tarifa que refleje los costos reales.
Las pérdidas de electricidad son la principal causa del déficit financiero del sector, seguido por la no aplicación de la tarifa técnica. En 2013, éstas promediaron 33.1%, según las estimaciones oficiales. Pero pueden ser mayores. Según The Economist, existe una falta de contabilización adecuada de las pérdidas en el sistema, porque no se realiza un informe separado para clientes no regulados y regulados en las cuentas de las distribuidoras. “Esto constituye una falta de transparencia, y podría ocultar la medida del desempeño relativamente pobre del sector regulado”, afirma.
Dice que las medidas prácticas sobre las que se deben tomar decisiones son “el papel apropiado del estado” en relación con el mercado del sector eléctrico. Otro aspecto relevante consiste en redefinir y separar las funciones de las instituciones reguladoras en el sector y “hacer sus operaciones más transparentes”. Asimismo propone “despolitizar” los procesos de tomas de decisiones, reorganizar las empresas estatales de electricidad, y satisfacer las necesidades de inversión a largo plazo. También recomienda abordar la falta de pago y las pérdidas de electricidad, y aplicar un esquema de tarifa que refleje los costos reales.
Las pérdidas de electricidad son la principal causa del déficit financiero del sector, seguido por la no aplicación de la tarifa técnica. En 2013, éstas promediaron 33.1%, según las estimaciones oficiales. Pero pueden ser mayores. Según The Economist, existe una falta de contabilización adecuada de las pérdidas en el sistema, porque no se realiza un informe separado para clientes no regulados y regulados en las cuentas de las distribuidoras. “Esto constituye una falta de transparencia, y podría ocultar la medida del desempeño relativamente pobre del sector regulado”, afirma.
La política concreta
The Economist destaca la “política concreta” que para el sector
eléctrico el Gobierno ejecuta. Se trata de la construcción de la
central a carbón, con una capacidad de 769.8 MW, que ejecuta en Punta
Catalina, a un costo final de unos US$2 mil millones. Observa que el
proyecto no recibió el respaldado del Banco Mundial y del BID debido a
preocupaciones ambientales. Propone su privatización, o que de
mantenerse estatal venda energía a la CDEEE, a través de un contrato de
Acuerdo de Compra de Energía (PPA).
http://www.diariolibre.com/economia/the-economist-una-oportunidad-unica-para-sector-electrico-dominicano-CI1082994
http://www.diariolibre.com/economia/the-economist-una-oportunidad-unica-para-sector-electrico-dominicano-CI1082994
El papel del Estado sería “juez y parte” en el sector electrico?
Se ha afirmado[26] que los
problemas del sector obedecen a una falta de congruencia entre las expectativas
del Estado y los incentivos proporcionados para que se cumplan. Esto quiere decir
que se hace necesario aterrizar los ideales para convertirlos en una realidad del
sector eléctrico. En este sentido, ya se ha afirmado la necesidad que existía de
reformar el sector, a fin de evitar los inconvenientes señalados, ocasionados por
la falta de control por parte de la Administración Pública. Ahora bien ¿es la reforma
la mejor opción? ¿Cómo debe preverse esta reforma? ¿Debe el Estado jugar un papel
fundamental, o debe limitarse a ser un espectador que regularmente interviene?
Con
la reforma del sector eléctrico[27], el papel
del Estado fue limitado y fortalecido a la definición de las políticas y a la regulación.
Sin embargo, se han reconocido varias dificultades[28] para la
aplicación de una reforma del sector. En primer lugar, se reconoce la dificultad
de separar los papeles del Estado con miras a evitar los conflictos de interés que
surgen de su partición como empresario, en competencia con el sector privado, responsable
de formular políticas y regulador. En este aspecto nos referimos, principalmente,
a que el Estado sería “juez y parte”[29] al actuar
como empresario, lo que podría generar una deficiencia en la regulación del sector[30]. Igualmente,
esto podría generar lo indicado al inicio del presente análisis, referente a la
corrupción administrativa y el clientelismo político.
Otra
dificultad que debe ser analizada es la de encontrar un modelo de regulación que
se adapte a las restricciones institucionales y de recursos de los países, de lograr
un mercado competitivo que permita a su vez proporcionar los incentivos de largo
plazo para la inversión que garantice la seguridad del suministro y disminuya la
volatilidad de los precios, de regular sobre la base de incentivos el segmento de
distribución y de lograr un manejo adecuado de los subsidios para proporcionar acceso al servicio en condiciones asequibles a los pobres. Es decir, que para regular el sector de una forma eficiente, deberán preverse diversos aspectos del sector eléctrico que difícilmente puedan ser controlados por una misma entidad, pudiendo generarse conflictos entre estos múltiples intereses. Para Millán, esto podría resolverse si[31] “el gobierno se concentrase en el ejercicio de sus papeles primarios como responsable de formular políticas y subsidiario, dejando la ejecución y aplicación del marco regulador a un órgano separado, para poder dar credibilidad y estabilidad a las nuevas reglas, y trasladando el papel empresarial al sector privado en la medida de lo posible”. De esta manera se proporcionaría un campo de juego equilibrado para el sector eléctrico.
distribución y de lograr un manejo adecuado de los subsidios para proporcionar acceso al servicio en condiciones asequibles a los pobres. Es decir, que para regular el sector de una forma eficiente, deberán preverse diversos aspectos del sector eléctrico que difícilmente puedan ser controlados por una misma entidad, pudiendo generarse conflictos entre estos múltiples intereses. Para Millán, esto podría resolverse si[31] “el gobierno se concentrase en el ejercicio de sus papeles primarios como responsable de formular políticas y subsidiario, dejando la ejecución y aplicación del marco regulador a un órgano separado, para poder dar credibilidad y estabilidad a las nuevas reglas, y trasladando el papel empresarial al sector privado en la medida de lo posible”. De esta manera se proporcionaría un campo de juego equilibrado para el sector eléctrico.
En
República Dominicana, el sistema que anteriormente se llevaba a cabo consistía en
la capitalización[32],
consistente en[33]
“la adquisición por el sector privado de interés dominante, generalmente cercano
al 50%, en el valor de la empresa a condición de aportar capital que puede emplearse
ya sea en el servicio de deudas excesivas como en la ejecución de un programa de
expansión acordado”.
La
reforma del sector eléctrico puede presentarse de diferentes formas. Podemos destacar,
al efecto, tres sistemas: (a) regulación por contrato; (b) regulación mediante un
organismo multisectorial[34]; y (c) regulación
mediante un organismo autónomo[35]. Sin importar
el modelo que sea acogido por determinado país, deberá tomarse en cuenta en cada
uno de ellos que el rol del Estado siempre deberá ceñirse al control y a la vigilancia
del órgano o entidad que preste el servicio. Igualmente, es necesario aclarar que
cada sistema tiene dos dimensiones[36]: (1) el
gobierno y (2) la sustancia. El primero se refiere al marco donde se producen las
leyes y el segundo al contenido de las mismas.
Es
evidente que otro de los elementos que debe tener en cuenta el Estado al momento
de reformar el sector eléctrico, es el de crear confianza en el sector por parte
de los usuarios del servicio prestado. A estos fines, la autonomía plantea garantizar
esta confianza, pues genera la idea de que el gobierno no obrará de forma oportunista,
sino que se seguirán las reglas previstas para la prestación de manera eficiente.
A pesar de que la autonomía plantea ser la solución a la falta de confianza, cabe
destacar que al asumir este modelo se requerirán de personas con conocimientos técnicos
del sector para que funjan como funcionarios y/o empleados en el órgano establecido
a estos fines. Esta situación podría generar un inconveniente, toda vez que no existen
muchas personas especializadas en el área. Igualmente, se hace necesario volver
a referirnos con relación al clientelismo político que podría ejercerse a través
de este órgano, para fines de obtener beneficios personales.
Para
recuperar la confianza, se hace necesaria la delegación de funciones, aunque se
encuentren bajo el amparo del mismo Estado[37]. La transparencia
también juega un papel primordial en este sentido. Por consiguiente, se hace necesario
que el Estado establezca los mecanismos necesarios para que el usuario del servicio
pueda acceder a la información básica requerida. Esto se sustenta principalmente,
en que[38] “el derecho
de los individuos a investigar y recibir informaciones y opiniones y a difundirlas
está consagrado como un principio universal en varias convenciones internacionales,
razón por la cual el Estado está en el deber de garantizar el libre acceso a la
información en sus instituciones”.
Para
lograr la eficiencia de la prestación del servicio, sea de manera directa o indirecta,
o mediante alguno de los sistemas que han sido tratados a lo largo del presente
análisis, deben considerarse los siguientes factores: (1) El aporte de un marco
regulador sólido[42];
(2) La reestructuración de activos públicos; (3) la organización de mercados; y
(4) privatización[43].
http://emilymancebo.blogspot.com/2014/04/el-estado-como-empresario-y-regulador.html
Forma más factible de regular el mercado eléctrico
Al establecer que la forma más factible de regular
el mercado eléctrico es la de la partición privada regulada por el Estado. Es decir,
que el Estado no se encargue de prestar el servicio, sino que establezca concesiones
para su prestación y controle y sancione a las entidades prestadoras, en la medida
que así lo amerite. Igual ocurriría con las fases eléctricas que se encuentran en
un libre mercado, como la generación en República Dominicana, donde el Estado debe
encargarse de regular el mercado, de manera que no se lleven a cabo prácticas que
pudieren perjudicar la prestación en las demás fases.
Igual
ocurre en el caso de la distribución y de la comercialización, donde lo preferible
sería la prestación bajo el libre mercado. De esta manera se evitaría la creación
monopolios que únicamente perjudican al usuario de los servicios eléctricos. Por
ejemplo, en el caso dominicano, la prestación en ambas fases se hace por empresas
concesionadas del sector, las cuales lo hacen únicamente en regiones rigurosamente
establecidas mediante acuerdo. Se pone en evidencia las dificultades generadas al
respecto, especialmente orientadas a las tarifas eléctricas previstas por las referidas
entidades[67].
En el caso de la comercialización, el mayor beneficio para los usuarios se verificaría
si se abriera este mercado, con la finalidad de permitir la fijación de los precios
a través de la oferta y la demanda.
En
el caso de la transmisión de la energía eléctrica, la respuesta diferiría de la
otorgada para las anteriores fases. En este caso, lo más conveniente es mantener
una gestión directa por parte del Estado. En primer lugar, no se trata de una prestación
que iría orientada a los ciudadanos, sino que, por tratarse de una transmisión de
alto voltaje, se orienta a las empresas distribuidoras y comercializadoras. En este
sentido, tratándose únicamente de la transmisión de la empresa generadora a la distribuidora,
se requiere de un órgano independiente e imparcial que permita dirimir las diferencias
entre una empresa y otra[68]. Por consiguiente,
El Salvador y República Dominicana han establecido un sistema eficiente en este
sentido.
En
conclusión, en sentido general, el rol del Estado debe ir orientado a una gestión
indirecta en el sector eléctrico, lo que permitirá una mayor eficientización de
la prestación del servicio. Así las cosas, por la reglamentación, fiscalización,
control y sanción que se encontrará en sus manos, como ente independiente y capaz
para velar por los intereses de los ciudadanos y usuarios de los servicios anteriormente
indicados. Restaría, sin embargo, continuar trabajando para la evitación de un manejo
parcializado, a favor de entidades privadas y en detrimento de los particulares,
lo que podría generar inconvenientes exuberantes para la generalidad.
La generación de energía eléctrica y la sociedad. Recuperado en
fecha 03 de abril del 2014 en http://www.na-sa.com.ar/files/pdf/energia_sociedad.pdf
http://emilymancebo.blogspot.com/2014/04/el-estado-como-empresario-y-regulador.html
domingo, 30 de agosto de 2015
El Estado como empresario y regulador del sector eléctrico
La
energía eléctrica se ha constituido en la actualidad, en un elemento de gran
importancia para el desarrollo de la sociedad a nivel mundial. Gracias a la
industrialización, tanto el Estado como entidades privadas han obtenido
beneficios sin los cuales nos encontraríamos ante dificultades inminentes para
los avances que hoy por hoy, gracias al referido medio, se han generado. Ha
sido señalado por expertos internacionales que[1] “estos
beneficios se pueden medir en calidad de vida, asistencia técnica, alfabetismo,
población con acceso a agua potable y expectativa de vida, entre otros”. De ahí
que se cuente con la energía eléctrica para el manejo productivo diario de los ciudadanos.
Por esta razón, se ha determinado el carácter fundamental e indiscutible de la
energía eléctrica, jugando un papel de capital importancia en el desarrollo de
nuestra sociedad.
Al
tenor de lo arriba indicado, no resulta sorpresivo que el Estado mantenga
determinado control sobre el sector eléctrico, por tratarse de un elemento que
interesa a la generalidad[2]. Esto trajo
consigo que se haya decidido reconocerlo como un servicio público. La implicación
principal de lo arriba indicado es que el Estado, aunque no necesariamente
maneje el sector como un empresario,
es decir, prestando el servicio de manera directa, puede regularlo conforme a
los lineamientos administrativos vigentes, lo que incluye la creación de
normas, el control, la fiscalización y la sanción a la entidad que preste el
servicio, en caso de que lo amerite. En el caso dominicano, el artículo 147 de
la Constitución reconoce que los servicios públicos están orientados a
satisfacer las necesidades de interés colectivo. Por lo tanto, es ya ampliamente
conocido que[3]
“los servicios públicos prestados por el Estado o por los particulares, en las
modalidades legales o contractuales, deben responder a los principios de
universalidad, accesibilidad, eficiencia, transparencia, responsabilidad,
continuidad, calidad, razonabilidad y equidad tarifaria”.
Lo
arriba señalado nos permite afirmar que lo que se busca principalmente en la
prestación del servicio público es que con el mismo se sirva a la generalidad,
bajo ciertas condiciones que permitan disfrutarlo de la mejor manera posible. Esto
quiere decir que, bien se trate de una empresa privada o del mismo Estado,
deberán cumplirse las predichas características, a fin de asegurar el bienestar
general. El rol del Estado, por lo tanto, jugará un papel esencial, sin
importar la manera en que actúe en el sector. Esto así, bajo el entendido de
que las políticas siempre deberán ser previstas con la finalidad de garantizar
el desarrollo de la sociedad y el correcto aprovechamiento del recurso
eléctrico por la población. Es en esta virtud que Latinoamérica se ha mantenido
en[4] “una búsqueda
continua por la fórmula que permita cumplir con los objetivos fundamentales de
prestar un servicio confiable, eficiente y accesible a toda la población”. Evidentemente,
la consagración de este servicio como público trae consigo que la administración
del mismo acarree un carácter de relevancia, por las mismas implicaciones de su
consagración para el interés público o general.
http://emilymancebo.blogspot.com/2014/04/el-estado-como-empresario-y-regulador.html
El mercado spot le quita espacio a la energía de contrato Por esta vía las EDE compraron 1,680 megavatios en enero-mayo 2015, un 32.8% del total
El Informe de Gestión del Sector Eléctrico, cortado a mayo de este año, demuestra que el mercado spot ha ganado espacio en las compras totales de energía por parte de las distribuidoras. Todo indica que la razón principal ha sido la búsqueda de mejores precios en la electricidad.
El reporte preparado por la CDEEE establece que en los primeros cinco meses de 2015 las Edes compraron 5,121 gigavatios hora, de los cuales 1,680 correspondieron al mercado spot, equivalentes al 32.8%, mientras que en 2014 las compras totales cerraron en 4,927 gigavatios hora, de los cuales 699 fueron en el mercado spot, para un 14.2%.
Según las estadísticas, las compras de energía en el mercado spot, que pasaron de 699 a 1,680 gigas en los primeros cinco meses de este año respecto al mismo período de 2014, aumentado en 981 gigavatios hora, equivalentes a un crecimiento relativo de 140.3%.
En 2014 las compra de energía por parte de las distribuidoras finalizó en 12,428 megavatios hora, de los cuales 2,372, equivalentes a 19.1%, fueron en el mercado spot. En los primeros cinco meses de este año en el mercado de contrato se han despachado o facturado 3,441 gigavatios hora.
Desde octubre de 2014 el mercado spot comenzó a dar señales de que ganaría espacio frente al de contrato, especialmente por la reducción en los precios del petróleo. El precio del fuel oil #6 promedió los US$87.64 por barril en agosto de 2014, pero comenzó a bajar hasta colocarse a US$52.36, una reducción absoluta de US$35.28, equivalentes a 40.3%. Este combustible se toma como referencia porque representa el 43% de la generación.
Los datos establecen que la utilización de fuel oil #6 y #2, los más caros del mercado, representaron el 49.6%, una ganancia de 7.1 puntos porcentuales respecto a igual período de 2014. En el caso del gas natural ocurrió lo contrario, pues se mantuvo prácticamente estancado su aporte al sistema, pues fue de 27.7% en enero-mayor, una reducción de 1.7 punto porcentual.
El carbón tiene una participación de 13.9% en la generación, perdiendo 1.4 puntos, mientras que la energía hidráulica, que se ha visto afectada por la sequía, apenas está en 6.8%, perdiendo 4.1 puntos porcentuales. La energía eólico, que se mantiene como una de las promesas entre las fuentes limpias y renovables, llegó al 2%, subiendo 0.1 punto.
El Informe de Desempeño establece que en el período de enero-mayo 2015 se inyectaron 5,837.4 gigavatios hora al Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI) 5,837.4, representando un crecimiento de un 2.8% en comparación al mismo período del año anterior.
Según la CDEEE, se compraron 5,121.2 gigavatios hora, 3.9% más energía que en el mismo período del año anterior. El precio medio de compra y de venta de electricidad se situó en 12.73 y 17.68 centavos de dólar el kilovatio hora, respectivamente. Estos datos establecen que hubo una disminución de 3.89 y 0.86 centavos de dólar, respectivamente, con relación al mismo período del 2014.
GESTÓN DE LAS EDEs
Las gestión de las empresas distribuidoras (EDE) permanece como uno de los principales reto del sector. En los primeros cinco meses de este año, según el Informe de Desempeño del Sector Eléctrico, se ejecutaron inversiones por US$59.8 millones, disminuyendo US$20.1 millones respecto a 2014.
Sin embargo, los cobros por concepto de energía se situaron en US$596.8 millones, siendo US$2.8 millones más que en 2014 y representando un aumento de 0.5%. Las pérdidas de energía (año móvil) se situaron en 31.5%.
La factura por compra de energía ascendió a US$659.1 millones, para una reducción de 20.4% respecto a 2014, mientras que la facturación por venta de energía fue de US$618.0 millones, 1.3% más que el año pasado. En enero-mayo 2015 la CDEEE realizó compras de energía por US$72.4 millones a un precio promedio de 24.50 centavos de dólar el kilovatio hora, equivalentes a US$83.3 millones menos y 0.61 más respecto a 2014).
El informe destaca que facturó por ventas de energía US$36.7 millones a un precio promedio de 12.47 centavos de dólar el kilovatio hora, US$64.3 millones y 3.08 centavos de dólar menos respecto a 2014. Esto determinó un déficit comercial de US$35.7 millones, mientras que los gastos de personal y administrativos fueron de US$21.7 millones. Se ejecutaron Inversiones por US$14.3 millones.
EGEHID informa niveles de las presas
SANTO DOMINGO, R. D.– El
Administrador de la Empresa de Generación Hidroeléctrica Dominicana
(EGEHID), Demetrio Lluberes Vizcaíno, informo éste sábado que la
tormenta Erika permitió que los niveles de las presa sintieran un leve
alivio, lo que asegura que en los próximos meses se garantice el
abastecimiento de agua en el gran Santo Domingo, siempre y cuando la
población continúe racionando el consumo del preciado líquido.
El pasado viernes Lluberes Vizcaíno en compañía de Rubén Jiménez Bichara se reunieron en el Centro Control Hidro, con el personal técnico de la institución, con el objetivo de dar seguimiento a la trayectoria de la tormenta tropical Erika y adoptar las medidas de lugar ante cualquier situación que se presente.
El Administrador de EGEHID, informó que al día de ayer, la presa de Jigüey inició con un nivel de 503.93 y que al día de hoy sábado a las 9:00 am, tiene 512.02, con un incremento aproximado de 18 millones de metros cúbicos.
Asimismo, LLuberes Vizcaíno, destacó que la presa de Valdesia, inicio ayer viernes con 134.43 y terminó en 136.32 a las 9:00 am de hoy sábado, con un incremento aproximado de 7 millones y medio de metros cúbicos.
El Administrador de EGEHID, también cito la presa de Hatillo, puntualizando que la misma tenía ayer, un nivel de 79.24 y que el día de hoy sábado a las 9:00 am tiene 79.87 metros sobre el nivel del mar. Esto arroja una diferencia de volumen de 11 millones 600 mil metros cúbicos.
Con relación a la presa de Tavera, LLuberes Vizcaíno destacó que ayer viernes se inició con un nivel de 312.04 y hoy a las 9:00 am tenemos 312.57, lo que arroja una diferencia de volumen de 4 millones de metros cúbicos.
Lluberes Vizcaíno, continuo explicando, el comportamiento de las presas por el paso de la tormenta Erika, y sobre la presa de Rincón, indicó que la misma inició ayer viernes con un nivel de 111.35 y hoy sábado a las 9:00 am tiene 112.34, lo que arroja una diferencia de volumen de 2.6 millones de metros cúbicos.
Con relación a la presa Sabana Yegua, Lluberes Vizcaíno, puntualizó que la misma tenía ayer, un nivel de 364.75 y a las 9:00 am de hoy sábado tenemos 365.32, para una diferencia de 2.4 millones de metros cúbicos.
Las demás presas experimentaron leve cambio, pero se espera que de continuar produciéndose lluvias, las mismas puedan experimentar un aumento más significativo.
http://www.noticiassin.com/2015/08/egehid-informa-erika-provoco-niveles-de-las-presas-sintieran-leve-alivio/
El pasado viernes Lluberes Vizcaíno en compañía de Rubén Jiménez Bichara se reunieron en el Centro Control Hidro, con el personal técnico de la institución, con el objetivo de dar seguimiento a la trayectoria de la tormenta tropical Erika y adoptar las medidas de lugar ante cualquier situación que se presente.
El Administrador de EGEHID, informó que al día de ayer, la presa de Jigüey inició con un nivel de 503.93 y que al día de hoy sábado a las 9:00 am, tiene 512.02, con un incremento aproximado de 18 millones de metros cúbicos.
Asimismo, LLuberes Vizcaíno, destacó que la presa de Valdesia, inicio ayer viernes con 134.43 y terminó en 136.32 a las 9:00 am de hoy sábado, con un incremento aproximado de 7 millones y medio de metros cúbicos.
El Administrador de EGEHID, también cito la presa de Hatillo, puntualizando que la misma tenía ayer, un nivel de 79.24 y que el día de hoy sábado a las 9:00 am tiene 79.87 metros sobre el nivel del mar. Esto arroja una diferencia de volumen de 11 millones 600 mil metros cúbicos.
Con relación a la presa de Tavera, LLuberes Vizcaíno destacó que ayer viernes se inició con un nivel de 312.04 y hoy a las 9:00 am tenemos 312.57, lo que arroja una diferencia de volumen de 4 millones de metros cúbicos.
Lluberes Vizcaíno, continuo explicando, el comportamiento de las presas por el paso de la tormenta Erika, y sobre la presa de Rincón, indicó que la misma inició ayer viernes con un nivel de 111.35 y hoy sábado a las 9:00 am tiene 112.34, lo que arroja una diferencia de volumen de 2.6 millones de metros cúbicos.
Con relación a la presa Sabana Yegua, Lluberes Vizcaíno, puntualizó que la misma tenía ayer, un nivel de 364.75 y a las 9:00 am de hoy sábado tenemos 365.32, para una diferencia de 2.4 millones de metros cúbicos.
Las demás presas experimentaron leve cambio, pero se espera que de continuar produciéndose lluvias, las mismas puedan experimentar un aumento más significativo.
http://www.noticiassin.com/2015/08/egehid-informa-erika-provoco-niveles-de-las-presas-sintieran-leve-alivio/
Las empresas distribuidoras de electricidad
SANTO DOMINGO,R.D.- Si como se dice las empresas distribuidoras de electricidad tienen
perdidas solo por el mal estado de sus redes que sobrepasan el treinta
(30%) por ciento de la energía que distribuyen estamos hablando de
empresas altamente deficitarias e incompetentes.
Por tanto, estas empresas, hasta tanto no prueben al mercado, a los órganos reguladores y al Estado, que son competitivas deberían estar fuera de toda discusión sobre el tema eléctrico. Porque si cuando se habló de capitalización, de privatización, la causa invocada fue la supuesta incompetencia del Estado entonces cómo hemos entrado en un modelo que, en beneficio del capital, es altamente deficitario.
Si además de lo anterior, tenemos que el Estado sigue subsidiando como nunca antes a dichas empresas distribuidoras de energía entonces estamos ante una estafa colosal, pues se le ofertó al consumidor eficiencia y se le ha pagado con un desastre financiero que ha aumentado como nunca la tarifa, mientras los prolongados apagados siguen por su fuero sin que nadie los detenga.
La repercusión que ello tienen en la pequeña y mediana empresa como en el usuario común es simplemente un desastre que saca de competencia al mercado nacional solo por el tema de la tarifa eléctrica. Piénsese en las pequeñas y medianas granjas de pollos y huevos, en los salones de belleza, en los restaurantes, en los pequeños hoteles, en los colmados, negocios todos que requieren de la electricidad como base para operar.
Cierto, la ley 125.01 y sus modificaciones contempla sanciones por apagones contra las empresas distribuidoras de energía eléctrica, sin embargo, llama poderosamente la atención, el hecho de que dichas empresas estén planteando en las discusiones sobre “el pacto eléctrico”, la suspensión del pago o compensación por los apagones que sus débiles cables de distribución ocasionan al consumidor final, el cual ve encarecida su tarifa entre otras razones, por la incompetencia de las distribuidoras.
A nuestro juicio este es un planteamiento que descalifica a estas empresas para participar en un dialogo que pretenda soluciones pues pretenden que sus ineficiencia sea premiada, que sus abusos contra los consumidores sean consolidados. Sobre esas bases no pueden dichas discusiones llegar a buen puerto. Hoy más que nunca se hace necesario que la ineficiencia empresarial sea castigada pues la vieja práctica de sobre cargar al consumidor sea con impuestos o con la ineficiencia del sector privado, es una anacronismo que data del Estado Legislador que no puede, por inmoral e ilegal, permitirse bajo el Estado Social, sin desnaturalizarlo, sin convertirlo también en incompetente.
Los objetivos programáticos de la constitución deben cumplirse, en dicho cumplimiento la incompetencia, la ineficiencia del sector privado, no están incluidas. Eso debe quedar claro, pues no pocas veces, el Estado actúa como socio del capital, esto es: como verdugo del consumidor, pues bien los principios programáticos de la Constitución prohíben esas prácticas por inmorales, por inconstitucionales, por ir en contra del sentido común.
Es por estas y otras razones, que dicha propuesta resulta un desacierto que obligaría a los consumidores a retirarse de dicho pacto, pues lo razonable sería que la deuda acumulada por las distribuidoras, por energía no servida y por pérdida en sus redes, sean resarcidas a los consumidores, como condición previa a participar en dicho dialogo, pues, como puede observarse, por el camino que conduce a la suspensión de dicha normativa legal, se busca también la exoneración o perdón de la deuda existente con los consumidores, y esto es inmoral.
El Estado debe asumir su rol de regulador, esto es garantizar el equilibrio y evitar la nueva estafa consistente en buscar la exención un nuevo modelo que surja con base a la impunidad está destinado al fracaso pues los consumidores no puede ir a un acuerdo en donde, de entrada, se le está perjudicando al tiempo que se burlan de él, pues las tarifas son leoninas y, si encima de ello, las cargas asumidas por los incumplidores serán exoneradas entonces dicho dialogo carece de sustancia. Es decir, sería un mero show para conseguir la impunidad del capital de la distribución. Por tanto, evaluemos el modelo existente, establezcamos responsabilidades, sancionemos a que deba ser sancionado y luego pasemos a conversar sobre el nuevo modelo sugerido.
http://diariodigital.com.do/2015/08/24/las-empresas-distribuidoras-de-electricidad/
Por tanto, estas empresas, hasta tanto no prueben al mercado, a los órganos reguladores y al Estado, que son competitivas deberían estar fuera de toda discusión sobre el tema eléctrico. Porque si cuando se habló de capitalización, de privatización, la causa invocada fue la supuesta incompetencia del Estado entonces cómo hemos entrado en un modelo que, en beneficio del capital, es altamente deficitario.
Si además de lo anterior, tenemos que el Estado sigue subsidiando como nunca antes a dichas empresas distribuidoras de energía entonces estamos ante una estafa colosal, pues se le ofertó al consumidor eficiencia y se le ha pagado con un desastre financiero que ha aumentado como nunca la tarifa, mientras los prolongados apagados siguen por su fuero sin que nadie los detenga.
La repercusión que ello tienen en la pequeña y mediana empresa como en el usuario común es simplemente un desastre que saca de competencia al mercado nacional solo por el tema de la tarifa eléctrica. Piénsese en las pequeñas y medianas granjas de pollos y huevos, en los salones de belleza, en los restaurantes, en los pequeños hoteles, en los colmados, negocios todos que requieren de la electricidad como base para operar.
Cierto, la ley 125.01 y sus modificaciones contempla sanciones por apagones contra las empresas distribuidoras de energía eléctrica, sin embargo, llama poderosamente la atención, el hecho de que dichas empresas estén planteando en las discusiones sobre “el pacto eléctrico”, la suspensión del pago o compensación por los apagones que sus débiles cables de distribución ocasionan al consumidor final, el cual ve encarecida su tarifa entre otras razones, por la incompetencia de las distribuidoras.
A nuestro juicio este es un planteamiento que descalifica a estas empresas para participar en un dialogo que pretenda soluciones pues pretenden que sus ineficiencia sea premiada, que sus abusos contra los consumidores sean consolidados. Sobre esas bases no pueden dichas discusiones llegar a buen puerto. Hoy más que nunca se hace necesario que la ineficiencia empresarial sea castigada pues la vieja práctica de sobre cargar al consumidor sea con impuestos o con la ineficiencia del sector privado, es una anacronismo que data del Estado Legislador que no puede, por inmoral e ilegal, permitirse bajo el Estado Social, sin desnaturalizarlo, sin convertirlo también en incompetente.
Los objetivos programáticos de la constitución deben cumplirse, en dicho cumplimiento la incompetencia, la ineficiencia del sector privado, no están incluidas. Eso debe quedar claro, pues no pocas veces, el Estado actúa como socio del capital, esto es: como verdugo del consumidor, pues bien los principios programáticos de la Constitución prohíben esas prácticas por inmorales, por inconstitucionales, por ir en contra del sentido común.
Es por estas y otras razones, que dicha propuesta resulta un desacierto que obligaría a los consumidores a retirarse de dicho pacto, pues lo razonable sería que la deuda acumulada por las distribuidoras, por energía no servida y por pérdida en sus redes, sean resarcidas a los consumidores, como condición previa a participar en dicho dialogo, pues, como puede observarse, por el camino que conduce a la suspensión de dicha normativa legal, se busca también la exoneración o perdón de la deuda existente con los consumidores, y esto es inmoral.
El Estado debe asumir su rol de regulador, esto es garantizar el equilibrio y evitar la nueva estafa consistente en buscar la exención un nuevo modelo que surja con base a la impunidad está destinado al fracaso pues los consumidores no puede ir a un acuerdo en donde, de entrada, se le está perjudicando al tiempo que se burlan de él, pues las tarifas son leoninas y, si encima de ello, las cargas asumidas por los incumplidores serán exoneradas entonces dicho dialogo carece de sustancia. Es decir, sería un mero show para conseguir la impunidad del capital de la distribución. Por tanto, evaluemos el modelo existente, establezcamos responsabilidades, sancionemos a que deba ser sancionado y luego pasemos a conversar sobre el nuevo modelo sugerido.
http://diariodigital.com.do/2015/08/24/las-empresas-distribuidoras-de-electricidad/
sábado, 29 de agosto de 2015
Gasolinas debieron bajar 30 pesos por galón en R.D.
SANTO DOMINGO.-La Fuerza Nacional
Progresista (FNP), consideró
insuficiente la rebaja de RD$11.00 en los precios de las gasolinas
regular y premium, ya que conforme al desplome de los precios
internacionales del petróleo éstas debieron de registrar un descenso de
unos RD$30.00 cada galón.
“Conforme a los precios de las gasolinas en enero
de este mismo año con un barril de petróleo a US$45.24, los precios de
las gasolinas eran: RD$195.00 la Premium y RD$163.00 la regular. Hoy el
barril está por debajo de los US$40.00 , por lo que los precios
fijados no debieron reflejar una rebaja de RD$11.00, sino mínimo de
RD$30.00, con lo cual hubieran retomado los niveles de enero del 2015”.
Indicó que “es importante que la
sociedad dominicana se empodere y le dé respaldo a nuestro proyecto de
ley de reforma de la Ley de Hidrocarburos para buscar un mecanismo
institucional mediante el cual la población esté segura que los cálculos
no podrán ser manipulados, ni por este gobierno ni por cualquier otro
que surja en el futuro”.
http://www.elnuevodiario.com.do/app/article.aspx?id=441793
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