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domingo, 10 de mayo de 2015

En R.D. Ocurren más 1,400 temblores al año


SANTO DOMINGO,R.D.- Unos 1,460 temblores de tierra superiores a tres grados ocurren cada año en República Dominicana, donde en la provincia La Altagracia y el canal de La Mona ocurren la mayor cantidad con dos o más movimientos telúricos diarios, según los registros del Instituto Sismología de la Universidad Autónoma de Santo Domingo.
En segundo lugar están las provincias de María Trinidad Sánchez y San Francisco de Macorís donde se producen de tres a cinco temblores cada semana con un registro promedio de 10 a 15 cada mes.
En San José de Ocoa y Polo Barahona, en la región sur, se ha incrementado la cantidad de sismos en los últimos meses con algunos enjambres, después que ocurrió el temblor de tierra 4.7 el 5 de enero del presente año.

El director del Sismológico Universitario, Eugenio Polanco, comentó que a diario se registran entre 3 y 4 temblores superiores a tres grados en la escala Richter, pero ese dato puede variar, porque en ocasiones aumentan a 10 y otras veces se reducen a uno.
A pesar de que la mayor cantidad de sismos ocurren en el este y noreste, en Santo Domingo, Santiago, y San Pedro de Macorís ocurrirían los mayores daños en caso de que se produzca un terremoto fuerte en el país, debido a que tienen centenares de sectores pobres y edificaciones de varios niveles construidas en violación a todas las normas sísmicas. “Nadie puede imaginar la magnitud de los daños que Dios libre a la población de esto, según las consideraciones un sismólogo y catedrático de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, Juan Arias.

También los geólogos Uri Ten Brink y Jian Lin del Instituto WHOI, de Georgia, Estados Unidos precisaron que los mayores riesgos sísmicos de la zona del Caribe están en la falla septentrional, que atraviesa la región altamente poblada del valle del Cibao en República Dominicana, quienes advirtieron que un terremoto de magnitud 7,5 o más alto en cualquier momento puede ocurrir en la costa cerca de la trinchera entre Puerto Rico y La Española (República Dominicana y Haití) que supone un riesgo adicional para la región, según los estudios de WHOI.
Barahona, Azua, Samaná y María Trinidad Sánchez son las ciudades que están en mayor peligro porque se han levantado sobre fallas sísmicas activas con edificaciones de varios niveles y casi a diario se registran temblores de tierra que superan los 500 eventos telúricos superiores a dos grados cada año, según el Instituto de Sismología de la Universidad Autónoma de Santo Domingo.
El profesor Arias comentó que en caso de que ocurra un tsunami todas las construcciones cercanas al mar, entre ellas hoteles y casas campestres, serán afectadas. “Yo digo que la República Dominicana es vulnerable y está ante una situación muy difícil en caso de que ocurra un terremoto se vivirán situaciones muy difíciles en cualquiera de las regiones del país”.
Los geólogos Uri Ten Brink y Jian Lin del Instituto WHOI, de Georgia, Estados Unidos, explicaron que República Dominicana, localizada en la parte central de las Antillas Mayores está sobre la interacción de la placa del Caribe con la placa de Norteamérica, especialmente en la parte norte-noreste de la isla extendiéndose casi hasta las Antillas Menores, la cual ha sido responsable de la ocurrencia de los principales terremotos registrados a lo largo de la historia en el país.
Esta potente placa del Caribe interactúa al norte con la placa de Norteamérica y al sur con la Suramérica y Nazca, según los expertos internacionales.
Otras fuente importantes de terremotos es la Trinchera de los Muertos, ubicada en el mar Caribe, al sur de la isla y el último tsunami que produjo fue en 1751.
Sin embargo, esta placa del Caribe en los últimos 69 años no ha producido terremotos de consideración, ya que el último ocurrió el 4 de agosto de 1946, ocasionando un sismo de magnitud 8.1 en el nordeste del país, ocasionando daños en las estructuras físicas en especial en la provincia de María Trinidad Sánchez, en la comunidad de Matancitas, donde ocurrió un tsunami con olas superiores a los 2.5 metros de altura destruyendo gran parte de esa población.
Medidas
Con la finalidad de contribuir con el programa de organización de los países que podrían ser afectados por un posible terremoto la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y la Cultura (Unesco) están implementado varios programas educativos en el país desplegando campañas de educación en las zonas vulnerables desde Puerto Plata a María Trinidad Sánchez para evaluar las respuestas de los organismos de socorro.
El último trabajo de campo lo realizó el Hermann Fritz, del Instituto de Tecnología de Georgia, Estados Unidos quien junto a los técnicos dominicanos, Claudio Martínez, Leoncio Duarte y Juan Salado realizó un trabajo de campo en la zona norte del país evaluando las zonas que podrían ser afectadas e identificando las más altas que podrían ser utilizadas para proteger ciudadanos.
Además periódicamente se realizan simulacros para evaluar las posibilidades de respuesta de los técnicos encargados de anunciar las alertas y los organismos responsables de ejecutarlas.
La Unesco, a través de su Secretario de la Comisión Oceanográfica Intergubernamental, Bernardo Aliaga visitó el país en abril de 2014 para promover reglamentos donde la división de Pronóstico de la Oficina Nacional de Meteorología (Onamet) bajo la responsabilidad de la ingeniera Gloria Ceballos, está actuando como Punto Focal de Alerta de Tsunamis (PFAT), para el territorio de República Dominicana y receptor de los productos de tsunami del Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico (PTWC y tienen la responsabilidad de emitir alertas a los organismos de emergencias en caso de que ocurra un terremoto en el país.
Mientras el Centro de Operaciones de Emergencias (COE), representado por el general Juan Manuel Méndez García, tiene la misión de planificar y dirigir todas las acciones de coordinación y facilitar la operación conjunta entre las instituciones que integran el Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Respuestas ante Desastres y en caso de un evento tsunamigénico recibirá las informaciones del Instituto Sismológico y la Onamet a través de boletines de alerta en las zonas indicadas y activar las estructuras operativas correspondientes.
El Instituto de Sismología de la Universidad Autónoma de Santo Domingo tiene la misión de transmitir los resultados preliminares de los terremotos, procesar las informaciones para el cálculo de los parámetros de definitivos del sismo y monitorear y calcular posibles réplicas.
Historial sísmico
Según un estudio del Instituto de Sismología de la UASD, el país ha sido atacado por varios terremotos el primero en 1502 de X grados de intensidad en la escala de Mercalli; el 26 de diciembre de 1562 se sintió un temblor de tierras de IX grados de intensidad, según Fray Cipriano de Utrera, dice “en eso de las 8:00 de la noche se sintió un fuerte temblor y que le sucedieron tres sacudidas más y que en la Vega y Santiago todos los edificios de piedras sufrieron daños, murieron como 16 personas y que esos movimientos duraron más de treinta días”.
Otro gran evento se sintió el 8 de septiembre del año 1615, según dice el fraile Gabriel Tellezen, en su obra Historia General de las Mercedes, de XI grados en la escala de Mercalli y señala que “un terremoto horrible que dio en tierra con lo más vistosos de sus fábricas; durante esta desdicha más de cuarenta
http://elnacional.com.do/sismos-ocurren-mas-1400-temblores-al-ano-en-rd/

jueves, 16 de octubre de 2014

Los grandes emisores ¿Mitigarán sus chimeneas?

Nueva York, Estados Unidos.- La cantidad de gases de efecto invernadero que se encuentra en la atmósfera alcanzó el año pasado un máximo sin precedentes, debido a la subida acelerada de los niveles de dióxido de carbono (CO2) y otros gases de efecto invernadero.
La preocupante información fue ofrecida por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) poco antes de la Cumbre Global del Clima que se efectuó el pasado 23 de septiembre en la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York, Estados Unidos, y en la que se dio cita más de un centenar de mandatarios.
El informe de la OMM, contenido en su décimo boletín, indica que entre 2012 y 2013 los niveles de CO2 aumentaron más que cualquier otro año desde 1984, alcanzando la concentración de CO2 en la atmósfera el 142% del nivel de la era preindustrial (antes de 1850), la de metano, el 253%; y el 121% la de óxido nitroso. 
El CO2 es el gas que más contribuye al calentamiento del planeta, sus principales fuentes antropogénicas son la quema de carbón, petróleo y gas natural; el metano se produce durante la putrefacción anaeróbica de las plantas, en los vertederos y durante la digestión del ganado, mientras que el óxido nitroso se genera por la quema de combustibles fósiles, la deforestación, la quema de biomasa, la agricultura intensiva y por el uso de fertilizantes.    
En 2013, la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera de Estados Unidos (NOAA, por su sigla en inglés) había advertido que la concentración de CO2 en la atmósfera superó en 2012, por primera vez en la historia reciente, la frontera simbólica de las 400 partes por millón (ppm). Por un tiempo relativamente largo la concentración de CO2 se mantuvo en 300 ppm por lo que se había puesto la barrera de las 400 ppm, la que lamentablemente ya fue alcanzada.
Estas informaciones son un indicador de que a pesar de los peligros que para la humanidad y el planeta implican las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) que están generando el calentamiento global, los países, principalmente los industrializados, continúan sustentando su crecimiento económico sobre la base de combustibles que elevan la temperatura del planeta. 
El escenario de la Cumbre del Clima 2014 sirvió para anunciar o ratificar propósitos de reducciones que deberán quedar definitivamente formalizados en la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático que se realizará en Francia en diciembre de 2015, cuando deberá acordarse el mecanismo que remplazará el Protocolo de Kioto en 2020.
Algunos anuncios en la cumbreChina, el mayor emisor del mundo, ha informado la meta de reducir sus emisiones de carbono entre un 40 y 45 por ciento de los niveles de 2005 para el año 2020, mientras que Estados Unidos, quien ocupa el segundo lugar como país gran emisor, informó que en todos sus programas e inversiones para el desarrollo se deberá tener en cuenta los efectos del cambio climático.  
La Unión Europea ha ratificado su decisión de reducir las emisiones en un 40% para 2030 con base en los niveles de 1990, y anunció que en los próximos siete años proporcionará 14 mil millones de euros de financiación para el clima a países socios; México, Chile y Nicaragua anunciaron que basarán parte de su generación de electricidad en energías renovables, y Ecuador construirá ocho plantas hidroeléctricas. 
Costa Rica se ha comprometido a generar al 2016 la totalidad de su energía con fuentes renovables; Trinidad y Tobago, a generar la totalidad de su electricidad con gas natural; Brasil presentará un plan nacional de adaptación al cambio climático en el próximo año; Paraguay y Perú protegerán sus bosques; mientras que Uruguay reducirá sus emisiones en un 85% para 2030. 
Tuvalu se propone en 2020 generar el 100 por ciento de su energía con fuentes bajas en carbono, Barbados pretende para 2029 que el 29 por ciento de su electricidad provenga de fuentes bajas en carbono y Fiyi pretende obtener de 60 a 80 por ciento de su energía de fuentes renovables para el 2050. Ya República Dominicana ha anunciado su meta de reducir en un 25% sus emisiones de GEI para 2030.
África, Oriente Medio y AsiaEl Congo y Uganda anunciaron su propósito a 2020 haber restaurado 30 millones de hectáreas de bosque dañados; Etiopía se propone tener cero emisiones netas en 2025; Mozambique promoverá una economía baja en carbono como una prioridad nacional y Gabón anunció su reducción de la tasa de deforestación a 0.01% al año, por lo que el 88% de tu territorio está cubierto de bosques.
Turquía anunció la meta de expandir sus bosques, Georgia pretende transformarse en un gigante hidroeléctrico, Brunéi se propone reducir en 63% el consumo de energía para el año 2035, Indonesia reducirá sus emisiones en un 26% en 2020, y Malasia, en un 40% para ese mismo año. 
Otros anuncios fueron formulados por la República de Palaos, que pondrá etiqueta de precio al carbono; Kazajistán establecerá su propio sistema de comercio de emisiones, Myanmar protegerá el 30% de sus bosques, Israel sustituirá el carbón por el gas natural para la generación de electricidad, e India reiteró que para el año 2020 incrementará en el doble la generación usando el viento y el sol. 
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PROMESAS PARA EL FONDO

En la Cumbre del Clima 2014 también hubo anuncios de recursos para el Fondo Verde, un mecanismo que a casi cuatro años de su creación no ha comenzado a recibir recursos para ayudar a los países más vulnerables a enfrentar los efectos del cambio climático. Ese mecanismo deberá recibir y administrar unos 100 mil millones de dólares anuales a 2020.

En la pasada Cumbre hubo promesas que ascendieron a US$1,324.9 millones, los que adicionados a compromisos recientemente anteriores totalizan US$2,324.9 millones para los tres primeros años de funcionamiento a partir de 2015.
Los países que ofrecieron recursos para el Fondo Verde son Francia, US$1,000 millones; Corea del Sur, US$100 millones; Suiza, US$100 millones; Dinamarca, US$70 millones; Noruega, US$33 millones; México, US$10 millones; Luxemburgo, US$6,4 millones y Checoslovaquia, US$5.5 millones.
Antes de la cumbre, Alemania había prometido US$960 millones y Suecia, US$40 millones.


 http://www.listindiario.com/economia-and-negocios/2014/10/15/341624/Los-grandes-emisores-Mitigaran-sus-chimeneas