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viernes, 22 de julio de 2016

Construir cinco presas ante sequías e inundaciones en R.D.


SANTO DOMINGO,R.D.- En República Dominicana se deben construir de inmediato cuatro presas: Monte Grande en el Sur, Guaigüí en La Vega, Chavón en La Romana, Boca de Los Ríos en Santiago Rodríguez y Amina en Santiago, las cuales solucionarían los problemas en zonas vulnerables a sequías e inundaciones por fuertes lluvias.
Estos planteamientos fueron expuestos por los ingenieros Teodoro Tejada, ex presidente del Colegio Dominicano de Ingernieros, Arquitectos y Agrimensores (Codia); Aris Sánchez, presidente de la Asociación Dominicana de Ingeniería Sanitaria y Ambiental (ADIS) y el técnico forestal Guillermo Bretón, al participar en el Encuentro Económico de HOY.
Tejada destacó que es imprescindible construir más presas y reservorios en el país para poder almacenar el agua en tiempo de lluvias, pues es alarmante que del agua de lluvias que cae en el país el 82 por ciento se va al mar, y que solo el 17% de esas precipitaciones son almacenadas en las presas existentes.
Los ingenieros coincidieron en destacar que de las presas a construir la principal es Monte Grande, en la Región Sur, que va a controlar las inundaciones provocadas por los desbordamientos del Yaque del Sur, producirá electricidad y abastecerá de agua hasta la frontera.
Sánchez destacó que la presa de Monte Grande fue programada para hacerse con un financiamiento del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social de Brasil por unos US$249 millones a través de la empresa Andrade Gutiérrez, pero la obra está paralizada por los conflictos políticos en Brasil.
Indicó que para continuar esta obra se debe buscar financiamiento.
El ingeniero Tejada entiende que en segundo lugar se debe construir una presa en el Este, específicamente en La Romana, sobre el río Chavón, pues hasta el momento se han estado abasteciendo de pozos, pero esto no es sostenible en el tiempo.
Agregó que la ejecución de la presa de Guaigüí se inicio, pero actualmente está paralizada.
Enfatizó que “todos los años el país enfrenta una demanda mayor de agua de los sectores productivos y grandes quejas por la sequía, pero no hacemos nada para resolverlo. Las cuencas de los ríos siguen sin ser reforestadas, las granceras depedrando nuestros ríos y nadie dice nada. Hay que aplicar una política de Estado para la producción y retención de agua”.
Tejada señaló que el 70% de los acueductos del país se abastecen de las aguas de ríos y pozos, y de esta producción de agua el 30% se dedica a la agricultura, ya que el 82% de las tuberías del Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (Inapa) pasa por calles y carreteras del país, lo que agudiza más la falta del líquido para el consumo humano.
Presas existentes son insuficientes. De acuerdo a datos ofrecidos por el ingeniero Tejada, la República Dominicana tiene 34 presas que son insuficientes, debido a que solo garantizan almacenar de forma segura entre el siete y 10% del agua de lluvia caída anualmente. De las 34 presas que hay, unas 20 son de volumen considerable.
La reserva de agua almacenada que tiene el país al 29 de mayo de este año, de acuerdo con el corte realizado por el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI), es de unos 200 millones de metros cúbicos, lo representa 52,800 millones de galones.
“En un metro cúbico de agua hay mil litros. En el peor de los tiempos, cuando la sequía estuvo en su punto máximo, la reserva de agua en República Dominicana se colocó apenas entre los 38 y 60 millones de metros cúbicos de agua, contando todos los embalses existentes” indicó.

viernes, 23 de enero de 2015

Sedimentación por desmontes en ríos amenaza la vida de las hidroeléctricas



Por:  | 19 enero 2015, 12:05 AM
SANTO DOMINGO,R.D.- Si bien la sequía ha hecho estragos en la generación hidroeléctrica del país, al punto de que en 2014 entregó a líneas un 30% menos de energía que en el 2013, el mayor riesgo que enfrentan esas estructuras generadoras es la sedimentación, por deforestación incontrolada en sus cuencas.
La cuestión debe llamar a la máxima atención, porque una acción parecida de prevención y regeneración igual a la que demandan los embalses en peligro, lo reclama también la presa de Monte Grande que, si bien tiene más de 6 meses paralizada, es la única garantía de desarrollo agrícola y turístico, además de muchas otras actividades productivas, de la región Suroeste. Monte Grande pudiera suplir riego a más de 450 mil tareas incultas y suplir agua potable a las provincias de Bahoruco,Barahona, Pedernales y Jimaní, en especial, a sus enclaves de potencial turístico.
En 2014 las 32 hidroeléctricas grandes, medianas y pequeñas con que cuenta el país apenas entregaron 1,280gigavatios, cuando el año anterior habían producido 1,800 gigavatios que yaeran muy reducidos con relación a los 470 megavatios de capacidad nominal instalada de todas ellas.
Pudiera superarse la sequía cíclica que en estos momentos enfrenta todo la región caribeña y la isla Hispaniola en particular, pero la sedimentación acelerada de estructuras de presas diseñadas para dar servicios de 50 a 100 años, las tiene prácticamente inutilizadas.
Ese es el caso del complejo de cuatro generadores de las presas de Jigüey y Aguacate (dos generadores de 49 megavatios cada uno en Higüey y dos más de 26 megavatios cada uno en Aguacate), proyectos que apenas superan los 20 años de construidos y ya están amenazados de total inutilización.
Situación parecida afronta la presa de Sabaneta, con el agravante de que ésta obra, a la que se instaló en forma tardía un generador de 6 megavatios, es esencial para el riego del rico valle de San Juan de la Maguana, para lo que también dejaría de servir.
Situación menos grave, pero preocupante, afrontan también las hidregeneradoras de Valdesia (dos de 27 megavatios cada una), que se suplen del río Nizao, el mismo que alimenta en la cuenca más alta las presas de Higüey y Aguacate.
La situación de las presas de Sabaneta, Jigüey-Aguacate y Valdesia con su contraembalse Las Barías, ha acelerado el proceso de sedimentación en los últimos años por depredación de las cuencas de los ríos Sabaneta y Nizao por acción combinada de tumba de árboles de nacionales haitianos y algunos dominicanos desaprensivos, ya seapara leña y carbón que se transporta fácilmente hacia el otro lado de la frontera y ocasionalmente para conuquismo. Se asegura que una situación parecida empieza a sufrir la presa de Mao-Valverde, también por depredadores de origen haitiano.
En lo que respecta a la extensa cuenca de los ríos Yaque del Norte y Bao, que alimentan el complejo de presas Tavera-Bao-López Angostura, la situación se sedimentación más bien tiene que ver con la falta de un plan de acción de reforestación y conservación, como fue originalmente planeado.

http://vanguardiadelpueblo.do/2015/01/19/sedimentacion-por-desmontes-en-rios-amenaza-la-vida-de-las-hidroelectricas/

martes, 15 de julio de 2014

UERS ha construido 25 hidroeléctricas en R.D.

 
SANTO DOMINGO,R.D.- La Unidad de Electrificación Rural y Suburbana (UERS) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, pusieron en operación unas 25 microscentrales hidroeléctricas en 14 provincias del país entre enero de 2009 y junio del presente año.
Con la construcción de estas microcentrales hidroeléctricas el país se ahorró aproximadamente RD$22 millones, si la a cantidad de energía fuera producida mediante la quema de combustibles fósiles, lo que representa unos 5,094 barriles ahorrados durante el período en cuestión.
Además , ha evitado la emisión a la atmósfera de más de 1,949.35 toneladas de dióxido de carbono en cinco años y medio. Los beneficiados son moradores de las provincias de Azua, Dajabón, Monseñor Noel, Santiago Rodríguez, La Vega, San José de Ocoa, Monte Plata, San Francisco de Macorís, Puerto Plata, Bahoruco, San Juan, Barahona, Espaillat y Hermanas Mirabal.
La microcentral hidroeléctrica que comenzó a llevar energía a las microempresas rurales, al centro comunal, y al alumbrado público, también recibió el aporte de organizaciones nacionales e internacionales. La directora general de la UERS, Thelma Eusebio de López asegura que con la entrada en funcionamiento de esas fuentes de energía limpia se contribuye con la conservación y restauración forestal del ecosistema, que tiene un gran valor para la biodiversidad y se cumple con la promesa hecha por el presidente Danilo Medina  de construir cincuenta hidroeléctricas antes de 2016.

http://www.listindiario.com/economia-and-negocios/2014/7/14/329799/La-UERS-ha-construido-25-hidroelectricas-en-el-pai

miércoles, 7 de mayo de 2014

DOCUMENTO SOBRE SECTOR ELECTRICO EN R.D.Y SU DESEMPEÑO

SANTO DOMINGO,R.D.- En el subsector eléctrico, la dependencia energética está altamente determinada por el parque de generación, que explica en gran medida los altos costos de la energía. El parque de generación del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI) está constituido por 38 plantas térmicas y 33 plantas de hidrogeneración, todas pertenecientes a 14 empresas. La capacidad instalada es 2,727 MW y 469 MW, 
respectivamente. En total, la capacidad del sistema (2008) suma 3,197 MW. De este total, 21% corresponde a EGE-HAINA, el 14% a EGE-ITABO, 6% a Unión Fenosa, 15% a EGE-HIDRO y el 45% corresponden a generadoras de los IPP´s. En términos porcentuales, el 85% de la capacidad de generación de electricidad es térmica mientras que el 15% es de fuente hidro. La totalidad de infraestructura de generación por fuentes térmicas corresponde al sector privado mientras que la generación hidro es de propiedad de la Empresa Generadora de Electricidad – EGEHID, de carácter estatal. Por grupo de 
tecnología de generación, la capacidad existente del SENI observa la siguienteestructura porcentual: predominan las tecnologías ciclo combinado (25%) seguidas por las de motores fuel-oil (23%), las de turbinas a vapor (19%), las turbinas a gas (18%) y la generación hidroeléctrica (12%) (OC, 2008). 

 Los contratos en el sector, parte de la problemática en el diagnóstico del sector. Es importante poner de relieve los altos costos de generación eléctrica de las unidades del parque de generación, en comparación con tecnologías semejantes instaladas en otros países de la región en condiciones similares. Esto, debido principalmente a la sobre-indexación del combustible en las fórmulas para el cálculo del precio de venta de 
la energía de los generadores a las distribuidoras, establecidos en los contratos firmados en el Acuerdo de Madrid. Como componente del diagnóstico, además, cabe poner de relieve la existencia de contratos de compra-venta de energía entre las Generadoras y las Distribuidoras a muy largo plazo, lo que imposibilita a las Distribuidoras a contratar energía en mejores condiciones para beneficio de los clientes. 

Debido a la baja calidad del suministro, se ha desarrollado una alta capacidad de potencia instalada en la industria para la autogeneración, lo que abona ineficiencia al sector. En República Dominicana, el abastecimiento de energía eléctrica se realiza por dos vertientes: i) el sistema nacional eléctrico interconectado (SENI), en el que se incluye la generación de los agentes Falcondo y Metaldom; y ii) los auto productores, que son sistemas de generación establecidos por empresas e industrias para 
autoabastecerser. La capacidad instalada de autogeneración en el país sido estimada entre 1400 y 1650 MW. Esta capacidad está localizada en los sectores Zonas Francas, Resto de Industria Alimenticia, Resto de Industrias, Textiles y Cueros, Papel e Imprenta, Cemento y Cerámica, principalmente (IDEE/EF-CNE, 2003:2000). Este excesivo stock de potencia de auto producción instalada se explica, principalmente, por 
la mala calidad del servicio, los rezagos en la infraestructura de transmisión y distribución y la relación entre el costo del Kwh. autogenerado y el precio de venta del Kwh. del servicio público (CNE, 2004). En 2007, la demanda calculada de energía del SENI se estimó en 14,107 GWh. (1,944 MW), la cual fue abastecida en un promedio de 86%. El resto, la demanda no abastecida, que se explica por distintas contingencias 
(baja tensión, mantenimiento correctivo, sobrecarga, mantenimiento programado) y por políticas de gestión de la demanda (cortes de suministro) (OC, 2007; CEPAL, 2008). 

 La infraestructura de los sistemas de transmisión y distribución son débiles y aportan a la ineficiencia y a las pérdidas en el sector eléctrico. Con el proceso de reforma del sector (1999), la actividad de transmisión, en tanto que monopolio natural, quedó a cargo de la Empresa de Transmisión Eléctrica (ETED), de propiedad y administración estatal. La infraestructura del sistema de transmisión está constituida por 6 líneas a 138 KV Km. Actualmente, está en construcción la línea a 345 KV que tendrá una extensión de 140 Km., de los cuales 80 Km. son ya (2008) infraestructura construida. También, como parte integral de la infraestructura de transmisión, el sistema cuenta con 200 subestaciones de transformación. Desde décadas, las sobrecargas y bajos niveles de protección de las redes han constituido las debilidades más relevantes de la infraestructura del sistema de transmisión, originando pérdidas adicionales al sistema en su conjunto, fallas técnicas que acaban traduciéndose en apagones en zonas geográficas y, en el peor de los casos, originando los “black-out” o apagones generales del sistema. 
Un elemento revelador de la evolución y calidad del sistema de transmisión es el nivel de pérdidas de la energía inyectada en 2007, que se situó por debajo de 3%, casi la mitad del nivel registrado en el 2000 (5%). Para verlo en perspectiva, la dotación es alrededor de 3,200 habitantes por Km. de línea de transmisión, lo que es bajo en relación a los estándares internacionales (CDEEE/ETED, Plan de Expansión 2006-2012).

 Con el proceso de capitalización, el territorio nacional quedó comercialmente dividido en tres regiones de concesión que pasaron a ser gestionadas por sendas empresas en sus respectivos ámbitos geográficos: la Edenorte, Edesur y Edeeste. Actualmente (enero-2009), la totalidad de clientes formalizados (conectados y facturados) de las referidas empresas de distribución alcanzó 1 millón 325 mil usuarios en todos los bloques tarifarios.. Otra fuente, establece en 2.44 millones el número de viviendas conectadas a la red eléctrica (el 93% del total de viviendas existentes), de las cuales i) sólo el 33.2% posee contador eléctrico; ii) 19.4% tiene una tarifa fija1; y iii) el 47.4% no posee contador. Esta condición del mercado explica en mayor medida los altos niveles de pérdidas no técnicas registradas (Comité de Monitoreo del Sector Eléctrico, 2007; ENIGH 2007). 

En el nivel de la distribución, sobresale como problema la calidad del servicio derivado de las frecuentes interrupciones del mismo, la duración de las mismas así como la baja tensión en el suministro en zonas determinadas. El sistema acumuló décadas de rezagos de mantenimiento, lo que ha sido origen de frecuentes sobrecargas en líneas y transformadores, altas pérdidas técnicas y cortes, con la consecuente baja en la confiabilidad del servicio. Además, cabe resaltar el subsidio como problema relevante del ámbito de la distribución, gran parte del cual es financiado con recursos públicos. En buena medida, la razón del monto del subsidio hay que relacionarla con el alto nivel de pérdidas no técnicas provocadas, principalmente, por el hurto de la energía; al aumento de los costos de producción de la electricidad debido a diversos factores y no traspasados a la tarifa de los usuarios; y a la no disposición de infraestructura apropiada y suficiente (redes, equipo de medición) para facturar y cobrar con efectividad la energía y aplicar con mayor eficiencia una focalización del mismo (UAAES/SEEPyD (2007). 

 Más allá de los progresos registrados en capacidad instalada de generación a raíz del proceso de capitalización, el déficit de suministro no mejoró en forma perceptible en los últimos tres lustros; antes bien, tendió a agudizarse debido al incremento de la demanda y por cortes a usuarios de bajo índice de cobranza. Las expresiones más crudas de la crisis del sector eléctrico, en lo que a suministro se refiere,se experimentaron a finales de los 80s y principios de los 90s, cuando el déficit de suministro, medido por la relación de la demanda no abastecida respecto de la demanda calculada total, superó el 40%. La entrada en operación de los contratos - PPA (Power Parchase Agreement) con los productores independientes (PPI) significó un alivio significativo al problema por el lado de la oferta, y resultó en una reducción drástica de 
dicho déficit, hasta 13.5% (1993). Desde entonces hasta acá, el déficit de suministro promedia 16.5%, resaltando como excepción los niveles pico registrados en 1998 (22%) y 2004 (31%). En 2008, el déficit de suministro en el sistema interconectado promedió 9.7% (OC, Informe de Operación de Mediano Plazo, 2008). Cabe indicar que en condiciones de óptimo funcionamiento de un sistema eléctrico el déficit de suministro debe ser igual a cero en tiempo real. La confiabilidad del suministro sigue siendo, por tanto, un componente importante de la problemática del sector eléctrico, que se expresa en energía no suministrada y en apagones.


www.camaradediputados.gov.do/masterlex/MLX/docs/2F/1B0/1B1/1C5/1DE/1E3.pdf