sábado, 25 de agosto de 2018

Crecimiento con pensiones congeladas en R.D.

SANTO DOMINGO,R.D.- Por enésima vez, los extrabajadores de los ingenios azucareros del CEA han reclamado su derecho a una pensión, luego de más de tres  décadas cotizando obligatoriamente al Instituto Domincano de Seguros Sociales (IDSS).
En esta semana, centenares de afiliados de la Unión de Trabajadores Cañeros (UTC) se reunieron frente al Ministerio de Hacienda para depositar el listado de sus miembros que, habiendo “trabajaron por más de 40 años”, y cumplido con los requisitos mínimos para recibir una pensión, todavía no han sido beneficiados con la misma.
Jesús Núñez, su vocero, declaró que esperan un tercer decreto de pensión “porque estos trabajadores que contribuyeron al desarrollo del país, no pueden seguir viviendo bajo este estado de negación de derechos y engaños”. Se trata de miles de envejecientes que sobreviven en la indigencia, de los cuales más de 600 han fallecido en los últimos dos años.   
Desde hace años, estos reclamos han recibiendo el apoyo del Comité Dominicano de los Derechos Humanos (CDDH), de la opinión pública en general, así como de diversas organizaciones de la sociedad civil, sin ser atendidos.
En múltiples ocasiones he defendido el derecho de estos trabajadores, ya que como asesor técnico del IDSS durante más de seis años, comprobé el descuido y la irresponsabilidad con que se manejaron los expedientes de los afiliados, lo que  dificulta su depuración.
Sostengo que la política previsional dominicana profundiza la desigualdad social. Basta con señalar las enormes diferencias existentes entre jubilaciones mensuales superiores al millón de pesos, y pensiones de miseria de hasta 1,500, sin contar con cientos de miles que no reciben nada, como esos cañeros.
En adición, quienes reciben algo, como los pensionados del Estado, ya tienen más de 14 años con la misma pensión, a pesar del aumento anual del índice de precios al consumidor, y que la Ley 87-01 dispone su indexación periódica.
En adición, el Estado otorga pensiones jugosas a personas que nunca trabajaron en la administración pública, con la ventaja de que la mayoría reciben  pensiones superiores a los obreros y empleados con dos y tres décadas de cotización.
Uno se pregunta, ¿para qué sirve un crecimiento sostenido de la economía nacional superior al 6%, si el mismo no contribuye a crear suficientes empleos decentes y a garantizar, al menos, la actualización del monto de las viejas pensiones?
¿Cómo se explica que, a pesar del “tan cacareado progreso”, todavía la mayoría de los pensionados carezca de un seguro médico que los proteja en la etapa en que más lo necesita? Es necesario un cambio de dirección.
Felicidades en el día del médico
Recientemente se celebró el día del médico dominicano, una profesión absolutamente necesaria para el desarrollo del país y para la tranquilidad familiar. Lamentablemente la medicina ha sido privatizada, debido a las falencias ancentrales del sistema público de salud, mercantilizando su ejercicio.
Sin embargo, por encima de esta tendencia, muchos profesionales de la salud han sabido generar ingresos de acuerdo a su formación y desempeño, sin perder el sentido social y humanista de la atención al paciente.
Saludo la decisión del Colegio Médico Dominicano (CMD) de investir como maestros de la medicina a Eduardo Mejía Jabid, Milenia Altagracia Cabrera Maldonado y Jimmy Barranco. Y, ademas, el reconocimiento del Hospital Moscoso Puello a la Dra. Virginia García, al designar con su nombre la Unidad de Videoendoscopía Alta Diagnóstica y Terapéutica.
Por:Arismendi Díaz Santana - 23 de agosto de 2018
Primer Gerente General del Consejo Nacional de Seguridad Social (CNSS)
https://acento.com.do/2018/opinion/8599233-crecimiento-pensiones-congeladas/

viernes, 24 de agosto de 2018

Pérdida de agua

SANTO DOMINGO,R.D.- Intervenir el área protegida de Valle Nuevo para eliminar todo tipo de actividad agrícola y ganadera a fin de preservar su capacidad de generación hídrica, fue la primera medida adoptada por el entonces Ministro de Medio Ambiente, Francisco Domínguez Brito, no bien se estrenó en el cargo.   Calificada por este como “madre de las aguas”, dada su enorme relevancia como tal, la acción del funcionario concitó un amplio respaldo público.
Pero además de la oportuna disposición de salvaguarda, el amplio espacio mediático que ocupó el tema, tuvo la virtud de llamar la atención sobre la importancia vital del agua, un recurso no renovable cuyas reservas potables apenas hoy sobrepasan el dos por ciento de la que alberga el planeta. 
Sin embargo, salvo  la persistente y meritoria campaña mantenida en este sentido por Sur Futuro a lo largo de tantos años y las voces de alertados ecologistas llamando a velar por la preservación de nuestras fuentes acuíferas y la necesidad de hacer un uso racional del preciado líquido, parecería que todavía queda un largo trecho por cubrir tanto para lograr desarrollar una conciencia de ahorro en la generalidad de la población, donde el gasto de  agua resulta excesivo, como para desde el ámbito oficial implementar las políticas y ejecutar las obras requeridas en este sentido.
Prueba palpable en este último sentido es la admitida pérdida de alrededor de un cincuenta por ciento del agua servida  por la Corporación de Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo, la CAASD, atribuida en buena medida a las condiciones de grave deterioro que presentan las redes de distribución.    
De acuerdo a los datos ofrecidos por el director general del organismo, Alejandro Montás a la periodista de investigación del Listín Diario, Lilian Tejeda,el suministro promedio diario por habitante por parte de la CAASD asciende a 426 litros, estimándose que alrededor 200 litros ¡casi la mitad¡ se pierden en el camino y no llegan a los usuarios debido a las filtraciones y roturas de las tuberías que a más de datar de una antigüedad de cuatro décadas disponen de un diámetro de apenas 8 pulgadas, muy inferior, según el funcionario, al que debieran tener de  entre 16 y 20. 
Esto implica, además, un continuo y costoso trabajo de reparación por parte de las brigadas de la CAASD.  En tanto el pasado año tuvieron que corregir 14 mil 120 averías, ya durante el presente se acercan a los 12 mil, es decir un ritmo muy superior.  Esto permite suponer que cada vez es mayor y seguirá siéndolo en el futuro en tanto el sistema continúe deteriorándose por el paso inexorable de los años y no sea sustituido y modernizado.  Más claro: habrá más fugas, se perderá más agua, será mucho mayor la cantidad de averías y su reparación conllevará un costo cada vez más elevado.
Lamentable y preocupante además, que pese a la importancia vital del agua tanto para consumo humano como para satisfacer las necesidades agrícolas, industriales, comerciales y de toda otra actividad productiva y la necesidad de contar con un marco legal adecuado que regule su preservación, producción y consumo, la Ley de Aguas, de la que tenemos entendido se han elaborado y entregado a las Cámaras Legislativas varios proyectos, tiene una antigüedad que ronda los veinte años, pendiente de discusión y aprobación.  Se tiene entendido que intereses poderosos que pudieran resultar afectados por sus regulaciones, han estado obstaculizando su conocimiento.  De ser así, se estaría incurriendo en imperdonable y culposa irresponsabilidad de la cual serían cómplices quienes le hagan el juego.
Sustituir y modernizar toda la red de distribución de agua potable para el Gran Santo Domingo debiera ser asumido por el gobierno como un tema de la más alta y urgente prioridad.  Como debiera serlo también para el Congreso sacar a flote la Ley de Aguas, sobre todo tomando en cuenta que en la misma medida que las hojas del calendario continúen cayendo irán manifestándose con más fuerza los efectos del cambio climático, donde la adecuada disposición del indispensable líquido resultará de una importancia capital. 

https://acento.com.do/2018/opinion/8598615-perdida-de-agua/

jueves, 23 de agosto de 2018

Las presas siguen bajando sus niveles


SANTO DOMINGO,R.D.-. Unas quince presas de la República Dominicana registraron ayer un descenso en sus niveles de operaciones, conforme a los reportes del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDHRI).
Se trata de los embalses de la presa de Taveras y Bao, cuyos niveles de operaciones son de 327.50 msnm (metros sobre el nivel del mar) y al día de ayer se encontraban en 316.49 msnm.
A ellos se suman, López-Angostura con niveles máximos de 225.00 msnm, que operaba entre los 222.83 msnm; Rincón con 122.00 msnm está en 112.79 msnm, mientras Hatillo cuyos niveles son de 86.50 msnm registra 83.47 msnm.
La presa Río Blanco con un nivel máximo de 624.00 msnm está en un nivel de 622.57 msnm, Valdesia de 150.00 msnm se encuentra en 146.84 msnm.
Otro embalse a la baja es el de Jigüey que de 541.40 msnm tiene unos niveles de 532.65 msnm, igual como ocurre con Aguacate cuyo tope es de 329.00 msnm y está en 327.47 msnm. La misma situación se registra con las presas de: Sabana Yegua que de 400.35 msnm que debe tener está en los 380.53 msnm; Sabaneta de 644.00 msnm tiene 629.48 msnm; Monción de 280.00 pasó a tener 262.28 msnm.
Otros niveles de preocupación
En tanto, C.E. Monción con niveles máximos de 124.00 msnm tiene 123.66 msnm; Maguaca con 57.00 msnm está en los 56.94 msnm y Chacuey de 54.63 que es su capacidad se encuentra en 46.15.

https://www.diariolibre.com/medioambiente/las-presas-siguen-bajando-sus-niveles-MN10595854

miércoles, 22 de agosto de 2018

SIE debe reflejar caída en uso crudo

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SANTO DOMINGO,R.D.- La Fundación por los Derechos del Consumidor (FUNDECOM) reclamó a la Superintendencia de Electricidad (SIE) reflejar en la tarifa eléctrica que aprueba cada mes la disminución en el uso de petróleo y sus derivados, que pasó de un 88% en 2000 a apenas un 33.55% en 2018, lo que hasta ahora solo ha servido para aumentar los beneficios de las empresas de generación eléctrica y mantener un personal supernumerario en las tres distribuidoras eléctricas, lo que les impide reducir sus pérdidas a porcentajes manejables.

 Recordó que la ley 125-01 General de Electricidad dice que la tarifa eléctrica se fijará en base a análisis de costos.


http://hoy.com.do/sie-debe-reflejar-caida-en-uso-crudo/

martes, 21 de agosto de 2018

Las buenas eléctricas:Subsidio y tarifa

SANTO DOMINGO,R.D.- Desde hace más de una década, venimos pregonando y comprobando que el Talón de Aquiles de la economía dominicana es su sector eléctrico, principalmente en lo concerniente a la intervención del sector público.
Esto abarca desde el diseño e implementación de estrategias interrumpidas con cada nuevo administrador y zar del sector vía la CDEEE, hasta la ineficiencia costosísima de las distribuidoras, incapaces de aumentar sus índices de cobro.
La falta de ajuste de la tarifa eléctrica para que represente su realidad, acompañada de las ineficiencias encubiertas con subsidios generalizados, ha forzado al Estado quemar miles de millones de dólares en deuda externa destinados a financiar esta situación, en adición a una matriz del combustible utilizado para la generación, que afortunadamente y gracias a esfuerzos del sector privado y la inversión extranjera, se ha modificado sustancialmente.
Como simple ejemplo de esta situación tenemos el anuncio de la semana pasada de que se habrá de subsidiar al sector este mes con más de RD$1,692 millones.
La primera buena es que desde 2000 cuando el 88% de la electricidad era generada con derivados del petróleo, a la fecha ese índice se ha reducido a un 33.5%con derivados líquidos del petróleo y ya casi un 14% con carbón.
La segunda buena es que se mantiene la fe del sector privado y la inversión extranjera en el sector, a pesar de los desaciertos recientes, la confluencia de intereses económicos y políticos, y las trabas burocráticas.
Es así que se nos anuncia que antes de finalizar el año, cinco proyectos privados generadores sobre la base de energías renovables serán inaugurados.
Serán 182 megas en base a viento y otros 58 megas fotovoltaicos.
Estemos claros que aunque no serán una generación base, o sea disponibles 24/7/365 días, constituyen un gran alivio a la presión que representa el talón eléctrico y son parte de las buenas eléctricas que tanto necesita el país.

http://eldia.com.do/las-buenas-electricas/

lunes, 20 de agosto de 2018

KEPCO modernizará distribución energética en RD


SANTO DOMINGO,R.D.- La eléctrica surcoreana Korea Electric Power (KEPCO) anunció que ha ganado un proyecto de 37,8 millones de dólares (33,2 millones de euros) para reemplazar o construir nuevas instalaciones de distribución energética en República Dominicana.
La compañía eléctrica estatal surcoreana ha recibido una orden para mejorar los sistemas de administración de energía, incluidos postes telefónicos, tendido eléctrico, transformadores y medidos de potencia, en las áreas sur y este del país caribeño en los próximos dos años, según detalles recogidos por la agencia local Yonhap.
El objetivo del proyecto es reducir la tasa de pérdida de transmisión de electricidad del país caribeño, de en torno al 30 %, y mejorar su infraestructura energética para lidiar con la creciente demanda.
Es el tercer proyecto de Ingeniería, Adquisiciones y Gestión de Construcción (EPC, por sus siglas en inglés) que KEPCO gana en República Dominicana tras los obtenidos en 2011 y 2016.
Las ventas acumuladas de los tres proyectos ascienden a 140 millones de dólares (123 millones de euros), según cifras de la compañía citados por el mismo medio.

http://z101digital.com/surcoreana-kepco-modernizara-distribucion-energetica-en-rd/

domingo, 19 de agosto de 2018

DOCUMENTO TEMÁTICO SOBRE SEGURIDAD SOCIAL EN R.D.-2-

 SANTO DOMINGO,R.D.- En términos de cobertura, para el año 2000 el régimen anterior a la ley 87-01 abarcaba un número de afiliados de 926,640 (un 29.7% de la PEA), excluidos los miembros de la policía y las fuerzas armadas (Palacios, 2003b). Para el año 2008 el número de afiliados promedio del sistema previsional fue de 1,901,381 (un 44.6% de la PEA). Esas cifras indican que, si bien se ha avanzado en términos de cobertura, una gran parte de la población sigue aún descubierta. Esto se agrava aun más si se consideran los trabajadores que efectivamente cotizaron mensualmente, que ascendieron, en 2008, a un promedio de 900,483, esto es 43.8% del mercado potencial (SIPEN, 2008)3 . Hernando Pérez-Montás (2006a), en una recopilación de los inconvenientes observados en la implementación de la nueva legislación, incluye la cobertura como uno de los problemas sin resolver, y que podría explicarse parcialmente por los despidos ocurridos en el sector de zonas francas.

 15. Dispersión de planes de pensiones. Una posible causa de la baja cobertura del SDSS está relacionada con que algunos sectores no están cotizando según lo previsto el la ley 87-01. Si bien el nuevo régimen excluye el personal radicado en el país de misiones diplomáticas extranjeras y de organizaciones internacionales y el personal expatriado de empresas extranjeras, así como a los pensionados de las leyes 379, 1896 y del Instituto de Seguridad Social de las Fuerzas Armadas y la Policía (ISSFAPOL) (ley 87-01, artículos 5 y 38), existen algunas instituciones que no se han integrado al sistema previsional y que manejan sus propios planes de pensiones, como es el caso de los Institutos de Seguridad Social de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional, así como el Poder Judicial, la Junta Central Electoral, los Ayuntamientos, la Liga Municipal, la Cámara de Cuentas y los Maestros, en contraste con los principios de universalidad, integralidad y obligatoriedad establecidos en el artículo 3 de la Ley 87- 01.
 16. Pasivos previsionales tras la reforma. Si bien la reforma limita algunos pasivos que se generarían en el largo plazo en el sistema de reparto con beneficios definidos, también se generan costos de transición y algunos pasivos contingentes se hacen explícitos. Los pasivos previsionales debidos a la transición al nuevo régimen son: i) costos de las pensiones de los actuales pensionados en el antiguo régimen, ii) futuros pensionados del antiguo régimen; y iii) bonos de reconocimiento a los trabajadores del antiguo régimen que se cambien al nuevo.
 17. Los costos de la reforma han sido cuantificados en varios estudios, los cuales difieren en lo supuestos utilizados, y se sitúan en un valor presente que oscila entre 15.7% y 25.3% del PIB para el régimen contributivo. Adicionalmente, el nuevo sistema crea algunos compromisos fiscales que no existían en el anterior: i) pensiones mínimas del régimen subsidiado; ii) contribuciones del gobierno al régimen contributivo subsidiado; iii) subsidios a las pensiones mínimas del régimen contributivo subsidiado; y, iv) (potenciales) necesidades de recursos para el seguro familiar de salud de los pensionados con pensión mínima (Di Bella et all 2008, Pág. 47).
 18. Para el régimen subsidiado, el costos anual irá creciendo gradualmente de un 0.3% hasta un 0.7% del PIB en el 2050, lo que en términos de valor presente equivale a un 20% del PIB de 2006. En cuanto al régimen contributivo-subsidiado, el costo anual para el gobierno por pago de contribuciones sería de 0.3% del PIB, sin embargo subiría hasta 0.8% en 25 años, cuando se empiecen a pensionar trabajadores auto-empleados cuyos fondos no alcancen los niveles de pensión mínima; el valor presente equivale a un 20% del PIB de 2006 (Di Bella et all 2008, Pág. 48-49).

 19. En resumen, a pesar de que no existen presiones fiscales inmediatas, la expansión de la cobertura de beneficios a la mayoría de la población envuelve un monto considerable de fondos públicos (Di Bella et all 2008, Pág. 50).

20. Opciones de política frente a los pasivos previsionales: i) aumentar la tasa de contribución (al nivel de otros países), a fin de reducir los subsidios del Estado por pensión mínima del régimen contributivo; ii) aumentar la edad de retiro requerida para calificar para pensión mínima (y alinear entre regímenes); iii) la pensión mínima podría llevarse a una fracción menor del salario mínimo, o buscar un mecanismo de indexación separado del salario que mantenga el valor real de la pensión; iv) reducir las contribuciones del gobierno al régimen contributivo-subsidiado, v) mejorar la política de inversiones a fin de lograr mejores tasas de retorno, y reducir el número de pensiones por debajo de la mínima. (Di Bella et all 2008). Adicionalmente, es aconsejable contemplar medidas que generen incentivos al pago oportuno de los empleadores, así como el diseño e implementación, por parte de las autoridades competentes, de mecanismos de prevención y detección de posible elusión y evasión. Asimismo, es preciso señalar que bajo el régimen contributivo la pensión mínima será financiada con el Fondo de Solidaridad Social, en virtud del Artículo 60 de la Ley 87-01 y en última instancia por el Estado Dominicano.


http://economia.gob.do/mepyd/wp-content/uploads/archivos/end/e2.3-seguridad-social-en-vds.pdf

sábado, 18 de agosto de 2018

DOCUMENTO TEMÁTICO SOBRE SEGURIDAD SOCIAL EN R.D.

SANTO DOMINGO,R.D.- La Ley 87-01 del 9 de mayo de 2001 crea el Sistema Dominicano de Seguridad Social (SDSS), y que regula los seguros de riesgos laborales, salud, vejez, discapacidad y sobrevivencia. El presente documento analiza el subsistema de vejez, discapacidad y sobrevivencia (Ley 87-01, libro II). Esta ley sustituye (pero no deroga) el antiguo sistema provisional, basado esencialmente en las leyes 1896 y 379.
 2. El sistema antes de la reforma. El sistema se caracterizaba por la gran cantidad de programas existentes, manejados por diferentes instituciones, a pesar de lo cual existía muy baja cobertura. Entre los mayores programas obligatorios se encontraban: i) el Instituto Dominicano de Seguro Social (IDSS), establecido por la ley 1896 y dirigido a los empleados privados; ii) el Fondo de Jubilaciones y Pensiones de los Empleados Públicos (FJPE) establecido por la ley 379; y iii) Instituto de Seguridad Social de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional (ISSFAPOL).
 3. El IDSS integraba tanto un sistema de pensiones como uno de salud, con un fondo común para suplir las necesidades de uno y otro sistema. En lo que se refiere al programa de pensiones, el sistema era financiado bajo un régimen de reparto y el beneficio final era a discreción del gobierno, por lo que los afiliados veían la contribución como un impuesto; además, proveía tasas de retornos arbitrarias entre miembros, puesto que los que más periodos cotizaban contribuían a las pensiones de aquellos que menos habían cotizado (Palacios, 2003b).
 4. Asimismo, existían otros programas voluntarios, como los planes complementarios de pensiones del sector privado, particularmente en el caso de multinacionales y grandes empresas, los que según Palacios (2003b) podrían tener 100,000 miembros. También existían algunas instituciones del sector público que ofrecían planes complementarios, así como planes regulados por leyes especiales para algunas ocupaciones (choferes, hoteleros, portuarios, construcción y metalurgia-metalmecánicos). Estos planes carecían de supervisión y regulación, algunos estaban mal diseñados y su solvencia era dudosa.
5. Algo sorprendente del IDSS era que, con una antigüedad de 50 años, no presenta una razón alta de pensionados a contribuyentes, un problema de casi todos los sistemas de pensiones de Latinoamérica. El sistema era todavía inmaduro y la cobertura se estaba ampliado, de tal forma que la proporción de contribuyentes a jubilados todavía no se había estabilizado; para el año 2001 está relación fue de aproximadamente 17:1.Sin embargo, en el largo plazo, los beneficios ofrecidos -60% del salario mínimo- sólo podrían financiarse si las tasas de contribución se aumentaran de forma significativa. (Palacios 2003b).
 6. En términos de cobertura, esta era reducida. Para el año 2000, excluyendo la policía y las fuerzas armadas (Palacios, 2003b), sólo el 29.7% de la PEA se encontraba cubierta, de la cual un 18.1% correspondían a afiliados al IDSS y el 11.6% restante a empleados públicos. La baja cobertura del sistema se refleja en el bajo número de pensiones que se otorgaban: en el año 2000 (Palacios, 2003b), sólo un 18.1% de la población mayor de 60 años recibía una pensión. En ese mismo año, el número de pensionados del IDSS era de 27,682, un 4% de la población mayor de 60 años, de los cuales el 97% recibía la pensión mínima equivalente al 60% del salario mínimo.
 7. La reforma. Una de las fuerzas que impulsó la reforma del año 2001 fue el hecho de que el sistema existente era ineficaz, desigual y, en menor grado, insostenible (Di Bella et all 2008). El registro de las historias laborales de los trabajadores que lleva el IDSS es tan pobre, que muchas solicitudes de pensiones son rechazadas y otras sometidas a un largo proceso de evaluación. Los que se ven particularmente afectados son los trabajadores estacionales ó móviles de la construcción y la agricultura, cuyas contribuciones no se registraban. Otro problema es que muchas empresas hacían las deducciones de la nómina para la seguridad social, pero no las remitían al IDSS, con lo cual no se registran en el historial laboral; asimismo, el gobierno nunca cumplió con su tasa de contribución de 2.5% del salario.
 8. El nuevo sistema de pensiones tiene como objetivo reemplazar la pérdida o reducción del ingreso generada por razones de vejez, fallecimiento, discapacidad, cesantía en edad avanzada y sobrevivencia. Entre los principios para lograr estos objetivos se encuentran la gradualidad en la expansión de la cobertura, cobertura integral y equilibrio financiero, entre otros (Ley 87-01, artículo 3)1 .
9. En adición a los beneficios mencionados, este tipo de reforma suele ser asociada con externalidades y otros beneficios potenciales. El primer beneficio potencial de una reforma de pensiones es que genera un desarrollo financiero y profundización del mercado de capitales, el cual puede ser importante en el caso dominicano dado el bajo nivel de desarrollo del mercado financiero; el segundo canal es un mayor nivel de ahorro (forzoso), lo que implica mayor capacidad para inversión y crecimiento del país; y, por último, la participación en el sistema genera un incentivo a la mayor formalización de los mercados laborales, y a un mayor empleo y menor desempleo estructural; sin embargo, en el caso dominicano este efecto puede ser ambiguo, dada la reducida cobertura del sistema anterior2 .

10. Robert Palacios (2003b), del Banco Mundial, destaca la importancia de esta reforma: “sin duda, la más importante iniciativa de política pública en curso hoy en la República Dominicana es la reforma de sus programas de seguridad social… a más largo plazo, la implementación completa de los sistemas de salud y pensiones tendrá una gran repercusión más allá de la política social. Se afectan los mercados laborales, la política fiscal e incluso los mercados financieros. En términos de desarrollo económico del país, es mucho lo que está en juego”.
 11. Descripción del sistema. La reforma aprobada es similar a la implementada en otros países en desarrollo, y transforma el antiguo sistema público de reparto y beneficios definidos, en uno sistema mayormente manejado de forma privada, de contribución definida y cuentas individuales. Si bien las leyes anteriores no son derogadas, estas son modificadas de forma considerable, particularmente en el caso de la 1896.
 12. Para integrar a toda la población dentro de un mismo marco legal, se diseñaron 3 regímenes: i) régimen contributivo, diseñado para empleados (públicos y privados) y financiado por empleados y empleador, ii) contributivo subsidiado, para cubrir a los autoempleados con ingresos por debajo del salario mínimos, financiado con aportes del trabajador y del gobierno; y iii) régimen subsidiado, diseñado para asegurar una pensión mínima a los ancianos pobres, financiado por el presupuesto nacional. En lo que se refiere al sistema de pensiones, sólo está funcionando el régimen contributivo. Cabe destacar que la inclusión de los trabajadores autoempleados o informales es inusual en los sistemas de pensiones de Latinoamérica, antes y después de las reformas, excepto en Argentina, y en Uruguay para menores de 40 años (Palacios, Robert 2003a, Págs. 76 y 78).
 13. Las contribuciones al régimen contributivo se iniciaron en julio de 2003. Los regímenes subsidiado y contributivo-subsidiado todavía no se han iniciado (en agosto 2004 comenzó a operar el régimen subsidiado, pero solo en el componente de salud) y respecto al último aún no se ha previsto la distribución de los aportes entre trabajadores y gobierno (Di Bella et all 2008). El inicio de este último régimen demanda un estudio detallado que identifique a la población que calificaría para el subsidio estatal, así como la determinación del monto de recursos requeridos.


http://economia.gob.do/mepyd/wp-content/uploads/archivos/end/e2.3-seguridad-social-en-vds.pdf

viernes, 17 de agosto de 2018

Logros DE EDESUR en dos años

Radhamés del Carmen. fuente externa

SANTO DOMINGO,R.D.- El administrador gerente general de Edesur Dominicana, Radhamés del Carmen, informó que durante su gestión de dos años la empresa ha logrado incorporar 129,000 clientes, reducir las pérdidas en más de 5%, aumentar las cobranzas a un 96 por ciento y disminuir la deuda con los generadores.
Explicó que el 64% de los clientes están en circuitos 24 horas y espera para fin de año el Distrito Nacional y el municipio Santo Domingo Oeste cuenten con servicio de electricidad permanente.
Señaló que los clientes de prepago han crecido cuatro veces, pues cuando llegó a la empresa había 26,000 y aumentó a 100,500, lo que ha permitido poder llevar el servicio 24 horas a barrios marginados del Distrito Nacional, y del municipio Santo Domingo Oeste y Haina.
Resaltó un crecimiento de un 121% de los clientes telemedidos, los cuales representan el 64% del total de clientes, mientras los usuarios en circuitos 24 horas totalizan 472,329.
“Edesur lleva una tendencia este año de bajar 4% las pérdidas y eso es algo que nunca se ha logrado. Terminaremos este año con pérdidas cercanas al 23%”, destacó el funcionario en una entrevista en su despacho.
Indicó que la empresa ha hecho inversiones en los dos últimos años por RD$5,000 millones, de los cuales RD$2,000 millones corresponden a recursos propios y el resto a fondos de la banca multilateral.
Dijo que el Banco Interamericano de Desarrollo prestó US$78 millones para el sector eléctrico, de los cuales a Edesur le correspondieron US$25 millones.
La deuda con los generadores oscila entre US$60 y US$70 millones.



jueves, 16 de agosto de 2018

Dominicanos comenzaron a pagar por la electricidad desde agosto de 1925



SANTO DOMINGO,R.D.- A principios del año 1925, un grupo de inversionistas provenientes de Estados Unidos de Norteamérica anunció el propósito de constituir una compañía cuyo capital se destinaría a producir energía eléctrica “para Santo Domingo”. Por extensión, se proponían también extender el servicio o generar en San Pedro de Macorís.



Hacia ese año, primer cuarto del siglo XX, la ciudad oriental constituía una importante arteria industrial y comercial.
Los inversionistas se dirigieron al Ayuntamiento de Santo Domingo, del cual obtuvieron una Resolución autorizándolos a producir, distribuir y vender energía eléctrica. El compromiso era tener todo listo hacia el término del año, diciembre de 1925.
Sin embargo, con la Resolución del cabildo en las manos, trabajaron contra el reloj y dieron una sorpresa. En varias ediciones de días diferentes del periódico “Listín Diario”, del mes de julio, la empresa puso el siguiente anuncio:
“Compañía Eléctrica de Santo Domingo. Nos complacemos en avisar al público, que habiéndose concluido la instalación de la nueva turbina de 500 kilovatios, estaremos en condiciones de poder complacer, a partir de 1 de agosto próximo, a todas las personas interesadas en nuestro servicio de corriente eléctrica.
J. B. Pittaluga, administrador”.
No era la primera vez que el cabildo de Santo Domingo incursionaba en el campo de la electricidad. A la Compañía Eléctrica de Santo Domingo la autorizó a operar como empresa privada.
Pero en 1893 fue propietario de una planta generadora cuyo historial llegó hasta los días de los presidentes de la República post invasión estadounidense de 1916, Juan Bautista Vicini Burgos y Horacio Vásquez.
Esta vieja historia comenzó con la autorización del presidente Ulises Heureaux (Lilís), para que el Ayuntamiento de la capital operase, como propietario, de una planta eléctrica.
El Congreso Nacional votó una Resolución que otorgaba facultad al gobierno local para adquirir y operar una máquina generadora de electricidad.
Lilís aprobó la Resolución el 4 de julio de 1893. La misma otorgó poderes al Ayuntamiento para emitir bonos al 6% de interés anual.
Comprado el generador, se pudo determinar que su capacidad no era tan amplia como para dar iluminación a las calles de la capital. Debido a que los tenedores de bonos eran principalmente los consignatarios de buques, Lilís determinó concentrar el servicio de la planta en el muelle de Santo Domingo.
El pago del servicio de luz por parte de los buques, empero, no cubría los costos de operación y el Ayuntamiento sufragaba sus gastos mensuales, tanto por su mantenimiento como por su operación.
La crisis resultante condujo al cabildo a convertir la planta eléctrica en un provento, autorizado por el Poder Ejecutivo el 28 de junio de 1893. Con el llamado a licitación del provento, resultó ganador José Lluberes, quien se colocó al frente de sus operaciones administrativas y mecánicas.
De él llegó a decir años después Luis Eduardo Bourget, en una historia del muelle capitolino, que la entrega de Lluberes al sostenimiento y operación de esta planta y sus servicios al muelle fue tan denodada, que en algún momento debía ofrecérsele un reconocimiento (que nunca se ha hecho), tal vez levantándole una estatua.
La historia de esta planta es similar al de los actuales sistemas -públicos y público-privados-, de generación eléctrica y administración. Al llegar Lluberes como propietario del provento, ajustó los precios de venta a sus costos.
Debido a que los tenedores de bonos eran, en su mayor parte consignatarios, reclamaron un aumento de los réditos de su inversión.
El Ayuntamiento aprobó intereses del 1.5% mensual, lo cual elevó del 6 al 18% la ganancia de los bonos. El Presidente Lilís aprobó este aumento y el consecuente cambio de la resolución municipal el 24 de abril de 1896.
Pero todavía los pagos de los buques no cubrían el costo de operaciones de la planta. Lilís buscó una solución votando mediantedecreto del 12 de junio 1896 el llamado “impuesto para el alumbrado de la ría Ozama”.
Este decreto fue anulado por la orden ejecutiva #35 del 23 de febrero de 1917, del capitán H. S. Knapp. El presidente Vicini Burgos restableció este impuesto el 23 de mayo de 1923.
Otros inversionistas, después de la experiencia del gobierno local -entre ellos don Santiago Michelena-, buscaron incursionar en el negocio de la luz. Lo mismo que muchos ayuntamientos. Pero de ello escribiré luego.

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