SANTO DOMINGO,R.D.- El pueblo dominicano debe subsidiar al sector eléctrico con
aproximadamente mil 500 millones de dólares cada año, aunque antes de la
gestión de Celso Marranzini en la CDEEE este monto rondaba los 700
millones.
Esta carga económica para el erario no ha debido existir desde la
administración 2004-2008 cuando el ingeniero Rhadamés Segura, entonces
vicepresidente ejecutivo de la Corporación Dominicana de Empresas
Eléctricas Estatales, presentó el plan estratégico para el sector
eléctrico entre cuyas propuestas se encontraba la instalación de mil 200
megavatios en plantas de carbón, boicoteadas éstas por actores públicos
y privados que lograron imponer su posición en el gobierno.
Danilo Medina, conocedor de la realidad del sector eléctrico, ha
priorizado la instalación de dos plantas de carbón de 320 megavatios
cada una en la comunidad de Punta Catalina.
Igual que una década atrás, los mismos sectores han pretendido
boicotear la instalación de estas plantas de carbón. Esto debido a que
la operación comercial de éstas ahorrarían al Estado dominicano entre
450 y 500 millones de dólares al año, recursos que hoy van a las cuentas
del cartel de generación. Estos espurios planes no han logrado impedir
el avance de esta gran obra energética que de acuerdo al cronograma de
ejecución entraría en operación comercial en el año 2017.
Quienes han intentado boicotear las plantas de carbón han hecho uso
de temas insostenibles ante la realidad de los hechos. Tal es el caso
medioambiental, pues los niveles de filtros de mangas que se utilizarán
en el proceso de generación eléctrica garantizan un manejo
medioambientalmente amigable de los residuos gaseosos y sólidos de esa
central energética.
Del mismo modo los boicoteadores trataron de influir hasta en los
bancos internacionales que participan en el financiamiento de la obra,
con cartas que luego fueron desmentidas y debidamente aclaradas ante las
respectivas agencias, de forma tal que hoy han quedado despejados los
funestos obstáculos promovidos por los mismos enemigos del interés
nacional.
http://z101digital.com/app/article.aspx?id=167476
SANTIAGO.
Los obreros afectados en el embalse Tavera-Bao denunciaron una serie de
irregularidades en las condiciones laborales, las cuales dejaron como
consecuencia la muerte de dos de ellos, y otros 15 permanecen
hospitalizados en distintos centros de salud privados de esta ciudad.
Aunque
prefirieron hablar bajo el anonimato por temor a las represalias que
podrían tomar en su contra desde la Empresa de Generación Hidroeléctrica
Dominicana (EGEHID), y del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos
(INDRHI), señalaron entre otras cosas que ninguno de los 26 trabajadores
afectados poseían seguros médicos, por lo que tuvieron que ser tratados
en el hospital municipal de Sabana Iglesia, en precarias condiciones.
Los
obreros son oriundos de Monte de la Zanja, Palo Amarillo, La Lima,
Yerba de Culebras y otras comunidades de los municipios de Sabana
Iglesia y Baitoa, localidades aledañas al referido embalse donde se
enfermaron de histoplasmosis, de acuerdo a los diagnósticos ofrecidos en
cada uno de los centros de salud donde están ingresados.
“Aquí en Corominas me informaron que tenemos histoplasmosis. No sé por qué lo están ocultando”, refirió uno de los afectados.
Además
de Corominas, donde permanecen tres personas en la Unidad de Cuidados
Intensivos (UCI), los otros enfermos están ingresados en el centro
médico Santiago Apóstol, donde hay ocho de ellos; tres en la clínica
Bonilla; y dos en el Materno Infantil
Otro de los afectados se
mostró decepcionado por las declaraciones de Olgo Fernández, director
del INDRHI, quien negó que esos obreros trabajaran para esa institución
estatal.
“Yo tengo documentos en los que puedo demostrar que sí
trabajamos para el INDRHI, con varios años en esa institución”,
manifestó el obrero enojado.
Otras de las anomalías denunciadas por los afectados es que terceros cobraban en lugar de los que en realidad hacen el trabajo.
Los
trabajadores, quienes habrían estado realizando labores de limpieza en
los túneles que funcionan como respiraderos del embalse Tavera-Bao
expusieron sus vidas durante más de un mes, quienes realizaban sus
jornadas sin equipos especiales, tales como mascarillas, botas y
guantes.
En relación a los túneles trascendió que las autoridades
del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, quien tiene a su cargo
el control de las presas del país, no le daban mantenimiento desde el
año 1982.
Clínicas se habrían negados a darle atenciones médicas
Aseguraron
que en al menos dos centros de salud privados de Santiago se negaron a
recibir los obreros contagiados con la histoplasmosis.
“A pesar
que esos muchachos necesitaban atenciones médicas de urgencia, no lo
quisieron recibir en el Homs y la Unión Médica”, dijo entre lágrimas un
pariente de una de las víctimas.
Histoplasmosis
La
histoplasmosis es una infección que suele inhalarse a través de esporas
producidas por el hongo que aparece en suelos que contiene excrementos
de aves y murciélagos. En personas con un sistema de inmunitario débil
pueden tener aflicciones graves. Entre los síntomas están la fiebre,
escalofríos, tos, dolor en pecho, llagas en la boca, protuberancias en
las piernas.
http://www.diariolibre.com/noticias/salud/obreros-de-la-presa-de-tavera-bao-sin-equipos-ni-seguro-medico-algunos-cobran-a-traves-de-terceros-YC1260067
