sábado, 1 de junio de 2019

Tarifa eléctrica no subirá en junio 2019

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SANTO DOMINGO,R.D.- La Superintendencia de Electricidad (SIE) informó que para junio la tarifa aplicada a los usuarios del servicio público se mantendrá inalterable.
También comunicó que la tarifa indexada para junio 2019 aumentó en 1.44% respecto a mayo, debido al comportamiento de las variables que intervienen en su cálculo: el combustible de referencia USGC HSFO, que en el mes anterior fue de US$63.9910/Bbl, aumentó en 3.2% al pasar a US$66.0462/Bbl; el gas natural aumentó de US$2.68561/MMBTU a US$2.8160/MMBTU; el Carbón Mineral se mantuvo en US$90.63/ton, mientras que la tasa de cambio promedio aumentó de RD$50.5550 a RD$50.5626 por dólar.
En un comunicado, la SIE Indicó que el Estado deberá subsidiar con RD$1,998.06 millones a través del Fondo de Estabilización de la Tarifa Eléctrica (FETE) para mantener invariables los precios a los usuarios.
El monto acumulado del FETE para el semestre enero- junio del año 2019 se estima será de RD$10,792.92 millones.

viernes, 31 de mayo de 2019

El cambio climático podría impulsar la energía eólica


¿Cómo afectará el cambio climático a la energía eólica y solar? Para 2050, es probable que la energía eólica caiga en todo el centro de los Estados Unidos y aumente en el este. Mientras tanto, la energía solar parece disminuir en California, pero aumentará en todo el sureste de los Estados Unidos. Un nuevo estudio investiga cómo Texas, actualmente el estado de EE. UU. Con la mayor capacidad instalada de energía eólica y solar, enfrentará el cambio climático .
Michael Craig, del Laboratorio Nacional de Energía Renovable de EE. UU. (NREL, por sus siglas en inglés) y sus colegas utilizaron cinco modelos climáticos globales para investigar el cambio en la energía solar y eólica potencial para el estado de Texas para 2050 bajo RCP8.5, el escenario de cambio climático más grave. Los investigadores utilizaron estas cifras en un modelo de compromiso económico y despacho (UCED) para evaluar cómo afectarán los cambios a las operaciones del sistema eléctrico.
Para 2050, es probable que la energía adicional en la atmósfera aumente la velocidad del viento en todo Texas, según las simulaciones del modelo climático del equipo, lo que incrementa el potencial de generación de energía eólica de entre 1 y 4%.
Los resultados para la energía solar no fueron tan claros, con un posible aumento o disminución en el potencial de generación solar de hasta el 1%. Hubo muchas variaciones regionales, estacionales y diarias en ambas formas de energía renovable.
"Las diferencias espaciales y temporales en nuestros resultados resaltan la importancia de utilizar conjuntos de datos de alta resolución para estudiar los impactos potenciales del cambio climático en la energía eólica y solar", dice Craig, cuyos hallazgos se publican en Environmental Research Letters (ERL) .
Los investigadores subrayan que sus cálculos no son previsiones. “Una gran incertidumbre rodea muchos de nuestros resultados, desde las emisiones y las rutas forzadas que el mundo sigue hasta los impactos de esa ruta en el espacio y el tiempo”. Además, los cálculos no tienen en cuenta los cambios futuros en la demanda de energía, el cambio de la población o Mejora la eficiencia energética.
No obstante, los científicos creen que su investigación demuestra la necesidad de comprender cómo el cambio climático puede afectar la generación de energía. En última instancia, los cálculos como estos podrían influir en las decisiones políticas, como la planificación del sistema eléctrico y la ubicación óptima de los parques eólicos y solares.

jueves, 30 de mayo de 2019

Productos químicos orgánicos en la lista de vigilancia de aguas subterráneas


Un método para identificar posibles contaminantes del agua subterránea ha sido descrito por una colaboración paneuropea de organismos públicos y de la industria. El grupo probó su nuevo marco con estudios piloto de productos farmacéuticos y sustancias polifluoroalquílicas (PFAS, por sus siglas en inglés), que se utilizan comúnmente en protectores de manchas textiles, papeles a prueba de grasas, fabricación de fluoropolímeros, recubrimientos y espumas acuosas formadoras de películas.
"El monitoreo es costoso y, dada la amplia gama de compuestos diferentes que pueden contaminar el agua subterránea, la priorización de los compuestos para recopilar nuevos datos de monitoreo es una forma pragmática de avanzar", dice Dan Lapworth del British Geological Survey .
La calidad del agua subterránea en la Unión Europea está controlada por la ley, pero la lista de contaminantes que están dentro del alcance de la legislación está lejos de ser exhaustiva. Por lo general, no se incluyen las sustancias que se han desarrollado recientemente o que se han detectado recientemente en el medio ambiente.
Para muchos de tales contaminantes potenciales, los organismos reguladores carecen de los datos de monitoreo que demostrarían un peligro. Pero como las agencias no están obligadas a realizar pruebas para detectar sustancias no controladas, estos datos no se buscan formalmente.
Para abordar este dilema, investigadores y reguladores de varios países europeos establecieron un marco voluntario para poblar y mantener una lista de vigilancia de aguas subterráneas de contaminantes orgánicos emergentes (EOC).
"Aunque hay otras sustancias emergentes, como los nanomateriales, microplásticos y contaminantes biológicos, los COE probablemente representan el grupo más grande y diverso de contaminantes emergentes", dice Lapworth. "Otros grupos, como los nanomateriales, ya han recibido mucha atención y están comenzando a ser abordados dentro de la normativa pertinente de la UE".
El objetivo es que los países participantes en toda Europa produzcan una lista dinámica de contaminantes potenciales para que puedan ser incluidos en las regulaciones existentes o clasificados como no preocupantes actualmente.
Como los contaminantes orgánicos emergentes no se han estudiado adecuadamente, por definición, el grupo formuló un método de selección para completar la lista de vigilancia de aguas subterráneas que reconoce la falta de información ambiental. El primer paso es catalogar las sustancias ya detectadas en el agua subterránea, es decir, con un potencial de contaminación comprobado, o productos químicos con propiedades que hacen que la lixiviación y el transporte al agua subterránea sea probable. Esta segunda medida teórica da cuenta de los nuevos productos químicos que aún no han tenido tiempo de llegar al entorno del subsuelo.
La siguiente etapa clasifica las sustancias candidatas según su toxicidad y potencial de bioacumulación. Cualquier EOC que tenga un alto puntaje en ambas etapas puede incluirse en la lista de observación, aunque los autores del estudio sugieren limitar la lista a las 30 sustancias de mayor preocupación.
Al reevaluar constantemente los datos de monitoreo, los reguladores pueden establecer nuevos estándares legales de calidad para una sustancia determinada tan pronto como la evidencia ambiental lo haga apropiado. En este caso, el contaminante se movería de la lista de vigilancia de aguas subterráneas para ser reemplazado por una nueva EOC.
Para demostrar el enfoque, la colaboración llevó a cabo dos estudios piloto dirigidos a productos farmacéuticos y PFAS. Los estudios mostraron que los datos voluntarios de los países participantes son suficientes para informar las decisiones sobre si los AOE deben ser monitoreados dentro del marco de la lista de vigilancia de aguas subterráneas, pero los resultados deben proporcionarse en una forma estrictamente definida para mantener la coherencia entre las fuentes.
El equipo espera que la primera lista de vigilancia de aguas subterráneas, que se refinará después de su implementación este año, permitirá a los reguladores aprovechar al máximo los recursos escasos al centrar la atención en los contaminantes más peligrosos y generalizados de las aguas subterráneas.

miércoles, 29 de mayo de 2019

Para represar el agua se requiere de US$3,000 MM


SANTO DOMINGO,R.D.-Cada vez que tengamos el fenómeno de La Niña habrá muchas lluvias. “Cuando tenemos muchas lluvias es cuando se nota que necesitamos presas para almacenar esas aguas, porque al terminar el período de La Niña, cuando llega El Niño, tenemos sequía. Es ahí donde necesitamos grandes presas, en vez de pequeñas presas, que puedan almacenar suficientes volúmenes de agua y luego administrar adecuadamente esa agua para acueductos y para canales de riego en períodos de sequía, que vamos a estar teniendo fruto de la situación del cambio climático”, explica. En la parte este del territorio nacional, según los cálculos de De León, caen más de 1,500 milímetros de lluvia por cada metro cuadrado anualmente. “Toda esa agua se pierde porque no hay embalses para almacenarla. Hay que ir buscando recursos propios o de préstamos para construir esas presas”, indica.
Valoró como importante la redefinición de los volúmenes de agua para la presa Monte Grande, que hace unas tres semanas inició formalmente, con miras a culminarla en unos 30 meses. La capacidad de almacenamiento de esa presa que refiere el especialista se ha llevado a 350 millones de metros cúbicos de agua, con la idea de que Monte Grande pueda almacenar toda el agua que sea derivada desde Sabana Yegua y desde Sabaneta para retenerla ahí. Cuando se suma la capacidad de almacenamiento de Sabana Yegua (400 millones de metros cúbicos de agua) con la de Monte Grande (350 millones de metros cúbicos) entre las dos habrá 750 millones de metros cúbicos del citado líquido en capacidad de almacenamiento.
Sostiene que en las demás cuencas hidrográficas del país es necesario realizar un trabajo también. “Por ejemplo, el río Yaque del Norte tiene una sola presa, que es la de Tavera. Igual pasa en el río Yuna, donde solamente tenemos la represa de Hatillo, que es la más grande del país, y que almacena 400 millones de metros cúbicos de agua. Pero está estudiado el sitio de represa de Alto Yuna, en Los Quemados de Bonao, donde no se ha ejecutado ese proyecto”, sostiene el geólogo.
Agrega que aunque tenemos la represa de Río Blanco, que es un afluente del río Yuna, la función de esta es fundamentalmente producir energía hidroeléctrica. Dijo que aunque también está la represa de Pinalito, que es un afluente del río Blanco, la función de Pinalito es fundamentalmente producir energía.
En una parte importante de sus planteamientos, Osiris de León coincide con el ingeniero Silvio Carrasco, experto en temas de agua y exdirector del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (Indrhi), en el sentido de que “las presas se pagan ellas solas en cinco o en seis años”. Carrasco ha dicho que si se construye Alto Yuna y se desvía el río Yuna hacia Rincón-río Jima (provincia La Vega) el agua que reciba Jima puede destinarse para Villa Tapia, Salcedo y Tenares (provincia Hermanas Mirabal) y de esa forma ser aprovechada para los cultivos en secano, como es el caso del plátano.

martes, 28 de mayo de 2019

¿Son las aguas residuales el nuevo ‘oro negro’?

Presentación pública del Informe de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos el 22 de marzo

Durban (Sudáfrica), 22 de marzo – ¿Por qué no modificar nuestro punto de vista y considerar que las ingentes cantidades de aguas residuales domésticas, agrícolas e industriales vertidas a diario en el medio ambiente constituyen un recurso valioso, en vez de un problema oneroso? El Informe de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos en el Mundo 2017, titulado “Las aguas residuales – El recurso desaprovechado”, cuya presentación al público ha tenido lugar hoy en Durban, con motivo de la celebración del Día Mundial del Agua, preconiza ese cambio de planteamiento.

Este Informe de ONU-Agua, de cuya coordinación se encarga el Programa Mundial de Evaluación de los Recursos Hídricos (WWAP) de la UNESCO, sostiene que las aguas residuales pueden ser un recurso inestimable para satisfacer la creciente demanda mundial de agua dulce y diversas materias primas.

“Como la cantidad de agua dulce disponible en el mundo es limitada y su demanda aumenta –dice Guy Ryder, Presidente de ONU-Agua y Director General de la Organización Internacional del Trabajo– las aguas residuales constituyen un recurso muy valioso. […] Todos podemos aportar nuestro grano de arena para alcanzar el Objetivo de Desarrollo Sostenible que pretende incrementar la reutilización del agua y reducir a la mitad, de aquí a 2030, la cantidad de aguas residuales sin tratar. De lo que se trata es de gestionar y reciclar cuidadosamente el agua que usamos en nuestros hogares, ciudades, plantas industriales y explotaciones agrarias. Debemos disminuir los vertidos e incrementar el tratamiento de las aguas residuales para satisfacer las necesidades ocasionadas por el crecimiento demográfico y la fragilidad de los ecosistemas”.

“El Informe de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos en el Mundo 2017 nos muestra que una mejora de la gestión de las aguas residuales estriba en reducir su ensuciamiento inicial, eliminar contaminantes de sus flujos, recuperar los subproductos acarreados y reutilizar el agua reciclada. […] Si queremos avanzar en este ámbito es esencial concienciar a la sociedad para que acepte el uso de aguas residuales”, dice la Directora General de la UNESCO, Irina Bokova, en su prefacio a esta publicación

Un problema para la salud y el medio ambiente

Es muy considerable la proporción de aguas residuales que se vierten en el medio ambiente sin que se hayan recogido o tratado previamente. Esto es especialmente cierto en las naciones de bajos ingresos donde sólo se trata un 8% de las aguas residuales domésticas e industriales, un porcentaje muy escaso si se compara con el 70% registrado en los países de ingresos altos. Debido a esa falta de tratamiento, en muchas regiones del mundo se vierten aguas residuales contaminadas por bacterias, nitratos, fosfatos y disolventes en lagos y ríos que van a parar al mar, con las consiguientes repercusiones negativas para el medio ambiente y la salud pública.

En un futuro próximo va a aumentar considerablemente el volumen de aguas residuales que será necesario tratar, sobre todo en las ciudades de países en desarrollo con un rápido crecimiento demográfico. “La generación de aguas residuales es uno de los mayores desafíos asociados al crecimiento de los asentamientos informales –barrios de chabolas– en los países en desarrollo”, según los autores del informe. La capital de Nigeria, por ejemplo, genera cada día 1,5 millones de m3 de aguas residuales que desembocan en la Laguna de Lagos, sin haber sido tratadas en su mayor parte. Si no se toman medidas desde ahora mismo, es probable que esta situación se deteriore aún más cuando la ciudad sobrepase los 23 millones de habitantes en 2020.

La contaminación con agentes patógenos procedentes de los excrementos humanos y animales afecta a casi un tercio de los cursos fluviales de América Latina, África y Asia, poniendo así en peligro la vida de millones de personas. En 2012, se produjeron 842.000 defunciones en países de ingresos bajos y medios debido a la contaminación del agua y la insuficiencia de los servicios de saneamiento. Las carencias en el tratamiento de las aguas residuales contribuyen además a la propagación de enfermedades tropicales como el cólera y el dengue.

Los disolventes e hidrocarburos producidos por las actividades industriales y mineras, así como los nutrientes –nitrógeno, fósforo y potasio– utilizados como abonos en la agricultura intensiva, intensifican la eutrofización del agua dulce y de los ecosistemas costeros y marinos. Se calcula que este fenómeno afecta a unos 245.000 km2 de estos últimos ecosistemas, es decir, una superficie aproximadamente equivalente a la del Reino Unido. El vertido de aguas residuales sin tratar también intensifica la floración de algas tóxicas y acentúa el declive de la diversidad biológica.

La constatación de que en las aguas residuales se da una presencia cada vez mayor de diversas sustancias –hormonas, antibióticos, esteroides, alteradores del sistema endocrino, etc.– plantea una nueva serie de problemas, ya que aún no se sabe a ciencia cierta cuáles son sus repercusiones en el medio ambiente y la salud humana.

La contaminación reduce la disponibilidad de los abastecimientos en agua dulce, que ya están sufriendo las consecuencias de otros fenómenos, en particular del cambio climático. Hasta la fecha, la mayoría de los gobiernos y decisores se han preocupado esencialmente de los problemas del abastecimiento de agua, sobre todo cuando ésta escasea, y han descuidado la necesidad de ocuparse de la gestión del agua ya utilizada. Sin embargo, estas dos cuestiones están íntimamente vinculadas entre sí. La recogida, el tratamiento y la utilización segura de las aguas residuales son la base misma de una economía circular, en la que se equilibran el desarrollo económico y el uso sostenible de los recursos. El agua regenerada es un recurso muy poco explotado que se puede reutilizar múltiples veces.

De la alcantarilla al grifo

Las aguas residuales se suelen utilizar generalmente para riegos agrícolas. En todo el mundo hay por lo menos 50 países que las usan a tal efecto, lo que viene a representar aproximadamente un 10% de la superficie total de tierras cultivadas. No obstante, siguen siendo incompletos los datos disponibles a este respecto en muchas regiones del mundo, en particular África.

Esta práctica, sin embargo, puede entrañar problemas para la salud cuando las aguas contienen gérmenes patógenos que pueden contaminar los cultivos. De ahí que se plantee el reto de ir pasando de los riegos sin control alguno a un uso planificado y seguro del agua destinada a la irrigación, tal como ha venido haciendo Jordania desde 1977 hasta lograr que el 90% de sus aguas residuales tratadas se utilicen para regar cultivos. En Israel, las aguas residuales tratadas ya representan casi la mitad de toda el agua usada para regadíos.

En la industria se pueden reutilizar grandes cantidades de agua para calefacción y refrigeración, en vez de verterlas en el medio ambiente. Se espera que de aquí a 2020 aumente en un 50% el mercado para el tratamiento de aguas residuales destinadas a usos industriales.

Las aguas residuales tratadas pueden servir también para incrementar el abastecimiento en agua potable, pero esta práctica es muy limitada todavía. En Windhoek, la capital de Namibia, se viene recurriendo a este procedimiento desde 1969. Con vistas a contrarrestar la recurrente escasez de agua, esa ciudad ha creado instalaciones destinadas a tratar hasta un 35% de las aguas residuales, que luego se usan para aumentar las reservas de agua potable. Los habitantes de Singapur y San Diego (Estados Unidos) beben también agua reciclada sin peligro alguno.

Esta práctica puede tropezar con resistencias por parte del público, ya que quizás le disguste la idea de beber o utilizar agua que se ha ensuciado antes. En Egipto, por ejemplo, la falta de apoyo de la población hizo fracasar en el decenio de 1990 un proyecto de reutilización de aguas residuales para riegos agrícolas y piscifactorías. Las campañas de sensibilización del público pueden ganar su adhesión a una práctica de este tipo si se dan ejemplos de logros satisfactorios, como el de la Estación Espacial Internacional en la que los astronautas siguen utilizando la misma agua reciclada desde hace más de 16 años.

Aguas negras y cienos, fuentes de materias primas

Las aguas residuales no sólo constituyen una fuente alternativa adecuada de obtención de agua dulce, sino que también se puede contemplar su uso como fuente posible de materias primas. Gracias a los avances de las técnicas de tratamiento se pueden extraer de las aguas y cienos del alcantarillado algunos nutrientes –fósforo y nitratos, por ejemplo– para convertirlos en fertilizantes. Se estima que el 22% de la demanda mundial de fósforo –un recurso mineral limitado y en vías de agotamiento– se podría satisfacer tratando la orina y las heces fecales humanas. En países como Suiza se han promulgado leyes que exigen la recuperación obligatoria del fósforo, entre otros nutrientes.

Las sustancias orgánicas de las aguas residuales se pueden usar para producir biogás que alimente en energía las plantas de depuración, facilitando así que éstas dejen de ser importantes consumidoras de energía y adquieran autosuficiencia energética o se conviertan incluso en productoras netas de energía. En Japón, el gobierno se ha asignado el objetivo de recuperar, de aquí a 2020, el 30% de la bioenergía de las aguas residuales. La ciudad de Osaka produce anualmente 6.500 toneladas de combustibles a partir de los biosólidos resultantes del tratamiento de 43.000 toneladas de lodos del alcantarillado.

Las tecnologías de tratamiento de las aguas residuales no tienen por qué estar fuera del alcance de los países en desarrollo, porque ya hay algunas de costo poco elevado que hacen posible la extracción de energía y nutrientes. Aunque todavía no permiten la extracción directa de agua potable, esas tecnologías baratas pueden producir agua rentable y salubre para determinados usos, por ejemplo los riegos agrícolas. Además, la venta de las materias primas extraídas de las aguas residuales puede ser una fuente complementaria de ingresos que contribuya a cubrir los costos de inversión y funcionamiento de las plantas depuradoras.

Actualmente hay en el mundo 2.400 millones de personas privadas de acceso a servicios básicos de saneamiento, como retretes y letrinas. La reducción de esa cifra –en cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible 6 sobre agua limpia y saneamiento de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas– supondrá un vertido aún mayor de aguas residuales y esto necesitará, por consiguiente, que su tratamiento tenga un costo asequible.

Hasta la fecha se han registrado algunos avances. En América Latina, por ejemplo, el tratamiento de aguas residuales se ha llegado casi a duplicar desde finales del decenio de 1990. Actualmente, entre un 20% y un 30% de las aguas residuales recogidas en las redes de alcantarillado urbano son objeto de tratamiento. Sin embargo, todavía queda mucho camino por recorrer ya que esos porcentajes significan también que entre un 70% y un 80% de las aguas negras se vierten sin ser tratadas. Se dará un paso adelante decisivo cuando se generalice el reconocimiento de lo mucho que merece la pena una utilización sin riesgo de las aguas residuales tratadas y de sus subproductos, en vez de usar pura y simplemente agua dulce.



lunes, 27 de mayo de 2019

AGUAS RESIDUALES: el recurso desaprovechado

En un mundo donde la demanda de agua dulce está en constante aumento y los escasos recursos hídricos se ven cada vez más exigidos por la captación excesiva, la contaminación y el cambio climático, sería sencillamente impensable no aprovechar las oportunidades que brinda una mejor gestión de las aguas residuales".
 
Así concluye el Informe Mundial sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos 2017, donde se destaca cuán imperiosa es la necesidad de mejorar la gestión de aguas residuales en pos de nuestro porvenir común.
 
Si continuamos «actuando como de costumbre» estaremos fomentando un mayor deterioro de la situación. Se estima que en el mundo más del 80 por ciento de las aguas residuales (más del 95 por ciento en algunos países en desarrollo) se vierte al medio ambiente sin tratamiento alguno. Las consecuencias son inquietantes. La contaminación del agua en la mayoría de los ríos de África, Asia y América Latina es cada vez peor. En 2012, se registraron más de 800.000 muertes en el mundo a causa del consumo de agua potable contaminada e instalaciones para el lavado de manos y servicios de saneamiento inadecuados. Cada vez son más las zonas muertas desoxigenadas en mares y océanos a causa del vertido de aguas residuales sin tratar, lo cual afecta a los ecosistemas marinos en una superfi cie de 245.000 km2 , con repercusiones en la industria pesquera, medios de subsistencia y cadenas alimenticias. 
 
Las aguas servidas siempre fueron consideradas simplemente una complicación a ser desechada, cuando no completamente ignoradas. Sin embargo, esta concepción está cambiando porque la escasez de agua aumenta en muchas regiones y se comienza a reconocer la importancia de la recolección, tratamiento y reutilización de las aguas residuales. La infraestructura es un problema fundamental para todos los países. La disponibilidad de datos continúa siendo una difi cultad constante, especialmente en los países en desarrollo. Un estudio reciente mostró que de 181 países, únicamente 55 contaban con información en materia de generación, tratamiento y utilización de aguas residuales; los países restantes no contaban con información o solo tenían datos parciales. En la mayoría de los países que contaban con información, esta se encontraba desactualizada. Este cuello de botella con respecto a la información impide realizar las actividades de investigación y desarrollo necesarias para diseñar tecnologías innovadoras y adaptar las existentes a las necesidades y características locales. 
 
En el Informe Mundial sobre Desarrollo de los Recursos Hídricos 2017 se demuestra que una mejor gestión de las aguas residuales implica no solo la reducción de la contaminación en las fuentes, sino también la eliminación de contaminantes de los fl ujos de aguas residuales, la reutilización de las aguas regeneradas y la recuperación de los subproductos útiles. Conjuntamente, estas cuatro acciones generan beneficios sociales, ambientales y económicos para toda la sociedad, contribuyendo así al bienestar y a la salud, a la seguridad del agua y la alimentaria y al desarrollo sostenible..


sábado, 25 de mayo de 2019

Tarifas, regulación y sostenibilidad financiera de la seguridad social

SANTO DOMINGO,R.D.- En el país acabamos de experimentar la paralización de la atención en salud para los afiliados de una de las ARS que administra el 33% de la cartera de afiliados en el Régimen Contributivo. Los Prestadores de Servicios de Salud, entre otras demandas, reclaman el ajuste de las tarifas por concepto de honorarios médicos.
Muchas de las opiniones e informaciones planteadas por diferentes actores están mediatizadas por intereses corporativos o por la falta de información  y por ende sesgadas por la parcialidad y verdades a media. El calor de los debates en medio de una huelga no nos permite entender el problema de fondo.
Esta crisis lo que nos revela una vez más es que el modelo de seguridad social de nuestro país cerró un ciclo y por consiguiente se hace necesario adentrarnos a sus reformas profundas. Asimismo, emerge la evidente debilidad regulatoria y la ausencia de una visión integral que aborde el sistema en su complejidad.
Un elemento que mediatiza un régimen tarifario para la prestación de servicios de salud es la relación desigual y asimétrica que existe entre el paciente y el médico. Este último maneja las informaciones, establece las reglas, los criterios, mientras que el paciente sólo espera. En esa relación asimétrica alguien tiene que intervenir y éste es el Estado como ente regulador, en especial si las leyes del mercado han penetrado un derecho universal como es la salud.
Pero esta relación asimétrica se reproduce también entre el prestador y las Administradoras de Riesgos de Salud. Esta asimetría se produce contradictoriamente en doble vía. Un prestador normalmente requiere incrementar los volúmenes de la demanda de sus servicios. Mientras la ARS tiene en sus manos los recursos financieros para el pago de esa demanda y tiene que lograr rentabilidad y sostenibilidad financiera.
En esa relación, en muchas ocasiones el prestador se ve compelido a negociar tarifas que están por debajo de los costos porque necesita de sus pacientes e incrementar volumen, de lo contrario los afiliados seleccionan a otro prestador que reciba su seguro. En ese escenario, los prestadores compensan cargando los costos al bolsillo del afiliado o disminuyendo la calidad del servicio o sobreindicando procedimientos o recurriendo a prácticas que contradicen la ética profesional.
De manera inversa, como una lógica de negocio, las ARS necesitan mantener o incrementar su cartera de afiliación y lograr una mejor participación en el mercado del aseguramiento. Esta realidad objetiva impulsa a que se generen negociaciones de tarifas por encima de los precios promedios y hasta del tope con prestadores denominados premiun y algunas supraespecialidades.
Con estas prácticas se introducen distorsiones, inequidades y discriminaciones entre prestadores del sistema. Es un escenario donde lo que importa es competir para contratar prestadores que son indispensables en las redes de servicios de salud para el incremento de la cartera de afiliados.
En el centro de estas competencias de mercado está el afiliado y el resultado final es que los desequilibrios financieros son compensados con el gasto del bolsillo de las familias. Esta situación nos aleja de lo que es uno de los objetivos sustanciales de la seguridad social: lograr mayor equidad  reduciendo los gastos en salud del presupuesto familiar.
Nadie puede negar que un prestador de salud no puede dar unos servicios por debajo de los costos operacionales y sin que le garantice un margen mínimo de rentabilidad para atender sus necesidades vitales. Pero a la vez es innegable que una visión lineal de incremento tarifario y de honorarios médicos implica poner en riesgos la sostenibilidad financiera del sistema de seguridad social. La quiebra del sistema es la pérdida de todos y todas.
En cálculos simples y lineales, un incremento de 100 pesos de las tarifas por consultas médicas a todos los médicos contratados por las ARS, representaría más de setecientos millones de pesos anuales. Cuando en un sistema de salud y seguridad social surgen estos nudos críticos es necesaria la intervención reguladora del Estado, con una clara mirada de representación universal y plural, teniendo como centro de esta visión al ciudadano y ciudadana.
De manera explícita la Ley 87-01 en el artículo 173, párrafo II establece que deben existir tarifas mínimas de los honorarios médicos y que las mismas deben ser revisadas y actualizadas anualmente por un comité mixto y plural y aprobadas por el Consejo Nacional de la Seguridad Social. Después de 17 años de inicio de la  implantación del Sistema Dominicano de Seguridad Social no disponemos de un tarifario que regule y controle las relaciones contraactuales entre Prestadores de Servicios de Salud y las ARS.
Este artículo de la Ley nos traza pautas para abordar con criterios sistémicos los modelos de pago y las tarifas de los honorarios profesionales. Es un marco regulatorio en el cual la clave está en el diseño y aprobación de un tarifario que regule los contratos entre PSS y ARS, que el mismo  se revise anualmente, simultáneamente con la indexación y ajuste de la cápita, destinando un porcentaje de este ajuste para la revisión de las tarifas.
Este rezago institucional se traduce en la acumulación de más de una década sin ajustes en las tarifas y honorarios profesionales. Hoy día, la solución de este déficit se torna compleja y con altos riesgos financieros para el sistema. De lo que se trata es abocarnos a la búsqueda creativa y con sentido de sistema, no parcial ni corporativo, de una salida que beneficie al afiliado, al PSS y a la ARS. Es procurar garantizar servicios de calidad a los afiliados al menor costo posible, sin que afecte negativamente a nadie. Nada fácil.
Estos conflictos han sido trillados por otros países, con modelos de seguridad social similares al nuestro, los cuales disponen de un tarifario con un mínimo y un tope de honorarios profesionales. Este tarifario es el principal instrumento de gestión para regular los contratos entre prestadores y las administradoras de riesgos de salud. Estos tarifarios son establecidos por los entes reguladores del sistema (Ministerios de Salud o Superintendencias) en base a análisis actuariales que transparentizan los costos de los servicios. En  este momento los conflictos en esos países están relacionados con el respeto a los tarifarios establecidos y la instauración de nuevas modalidades de contrataciones que trascienden el modelo clásico de pagos por eventos o servicios.
No obstante, demostrado está  que un tarifario de honorarios profesionales basado en el pago por eventos o servicios prestados tiende a ser insostenible porque es un modelo en el cual el prestador de salud incentiva e induce la demanda, generando una curva ascendente y constante en los costos de salud.
Es en ese contexto, que la discusión de las tarifas profesionales en nuestro país es una oportunidad que se abre para desarrollar un pensamiento creativo y buscar nuevas alternativas de modelo de pago que trascienda el clásico modelo de pago por servicios prestados.
A nivel internacional existe la conciencia que en ningún país el sistema de salud está logrando ser sostenible teniendo el pago por servicios como modelo predominante.
El Estado debe velar porque los costos de los servicios de salud sean sostenibles sin sacrificar la calidad ni el gasto de bolsillo del ciudadano, pero tampoco los costos de los profesionales de la salud. Es un complejo intrincado que hay que caminar cuando existe una diversidad de intereses sin que ninguno piense sistémicamente.
Según las estadísticas, cerca del 70% de los costos por servicios de salud corresponden a honorarios profesionales. Es por eso que un modelo que se está experimentando en algunos países, planteado por la propia Ley 87-01, es el de introducir modalidades de incentivos financieros al prestador a partir de la reducción de los riesgos de salud producto de sus intervenciones. Bajo este modelo se incentiva financieramente al prestador cuando logra resultados óptimos en el paciente al menor costo posible y sin sacrificar la calidad.
Hoy se empieza a trillar en algunos países el mecanismo de pago prospectivo y fijo, el cual está atado al  logro de indicadores de resultados. Bajo este modelo se procura garantizar los mejores resultados para todas las partes. El pago prospectivo lleva implícito, a su vez, incentivos por desempeño para el prestador individual.
En el Sistema Dominicano de Seguridad Social, para la gestión del Seguro Familiar de Salud, los tres modelos de pago  que predominan son los considerados los más costosos: pago por actividad, capitación y salarios simples.  Por tanto, es necesario que comencemos a introducir modelos de pago que combinen la capitación con el pago por evento (retrospectivo) o modelo enfocados en incentivar el desempeño por resultados asociados a la calidad de la salud del paciente y el impacto en los riesgos.

viernes, 24 de mayo de 2019

Apagarán 12 días la unidad 1 de Punta Catalina

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SANTO DOMINGO,R.D.- La Unidad 1 de la Central Termoeléctrica Punta Catalina, actualmente en período de prueba con un aporte de 320 megavatios, será apagada durante 12 días para realizarle ajustes, previo a su entrada regular al Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI), informó este jueves la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE).
En una rueda de prensa, el vicepresidente ejecutivo de la CDEEE, Rubén Jiménez Bichara, también anunció la decisión del Gobierno de entregar una compensación económica a todos los dominicanos que han trabajado en la construcción de esta central, los cuales en su mayoría concluyeron sus labores.
Asimismo, el funcionario anunció que el Gobierno está adelantando las negociaciones para estatizar los terrenos donde se construye la planta , tal como sugirió la comisión de notables que investigó todo el proceso de licitación a petición del presidente Danilo Medina.
Junto a Jiménez Bichara en la rueda de prensa participaron José Rafael Santana, presidente del Consejo de Administración de la CDEEE; Jaime Aristy Escuder, administrador general de la CTPC así como los ingenieros Jeremías Santana, director administrativo; Pablo Rivas, coordinador técnico .

SALIDA DE PUNTA CATALINA
Aristy Escuder explicó que la salida de Punta Catalina será desde este viernes 24 en  la madrugada hasta la primera semana de junio, período durante el cual se estarán realizando los ajustes finales para volver a ponerla en operación de manera constante y con el aporte nominal de 372 megavatios brutos.
Explicó que la salida de la planta forma parte del proceso de prueba, ya que corresponde el retiro de los filtros temporales que se posicionan a la turbina en la etapa inicial de pruebas.  Además, se le harán otros ajustes y correcciones pendientes , para garantizar su operación estable en carga base, previo a las pruebas finales, y se aprovechará el proceso de limpieza final de la caldera y de las instalaciones en términos generales, desmonte de los andamios que no son necesarios, ampliar la pintura final en la estructura del edificio, entre otras actividades.
Durante su período de prueba y hasta el 22 de mayo, la planta ha aportado al SENI 229,829.6 megavatios/hora (MW/h), que facturados al costo del mercado spot representan una facturación de RD$1,637.6 millones, además de que sirvió de paliativo ante el déficit causado por la salida de algunas plantas que están en mantenimiento mayor y otras que han sufrido averías, se informó en la rueda de prensa..

ADQUISICIÓN DE TERRENOS
En cuanto al proceso de negociación para que el Estado sea propietario de los terrenos donde se construye Punta Catalina, Jiménez Bichara informó que está bien adelantado y destacó la buena disposición de los propietarios privados para esos fines. Se trata de alrededor de 1 millón 400 mil metros cuadrados de terreno en la comunidad de Catalina, provincia Peravia, los cuales fueron arrendados por el Estado por un período de 50 años, pero diversos sectores de la sociedad han expresado la necesidad de que definitivamente sean adquiridos.
“Hemos avanzado en las conversaciones con los propietarios de los terrenos, quienes nos han dado su cooperación para este proceso, por lo que todo marcha a un ritmo satisfactorio”, dijo el vicepresidente ejecutivo de la CDEEE.
La adquisición de los terrenos es una de las recomendaciones en el Informe de la Comisión Investigadora del Proceso de Licitación y Adjudicación del Contrato EPC de la Central Termoeléctrica Punta Catalina, presentado el 30 de junio de 2017.
CTPC.
La Central Termoeléctrica Punta Catalina (CTPC) se construye con una inversión contractual de US$1,945 millones más el aporte de un fondo de contingencia de US$336 millones cuya devolución al contratante o acreditación a la empresa constructora estará condicionada a los resultados de un proceso de arbitraje internacional.
La planta fue adjudicada mediante un contrato EPC (Ingeniería, Procura y Construcción) a cargo del Consorcio Odebrecht-Tecnimont-Estrella. Es una termoeléctrica de carbón mineral pulverizado dotada de dos generadores con una capacidad conjunta de 752 megavatios brutos.


jueves, 23 de mayo de 2019

EGE Haina produce el 98% de la energía eólica de República Dominicana

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SANTO DOMINGO,R.D.- La energía renovable, además de tener un menor impacto ambiental, hace posible reducir la dependencia de los combustibles fósiles. Con la instalación de los parques eólicos, República Dominicana evita la emisión de más 300,000 toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera y deja de importar unos 900,000 barriles de petróleo al año, lo cual resulta fundamental en el esfuerzo contra el cambio climático, asegura Ramón Ten, gerente de planta de la central termoeléctrica Barahona y Pedernales, de EGE Haina.
Ten señala que EGE Haina (Empresa Generadora de Electricidad Haina), a través de los parques eólicos Los Cocos I, Los Cocos II, Larimar I y Larimar II, que se extienden desde Juancho, Pedernales, hasta Enriquillo, Barahona, así como de otras centrales, aporta sobre el 90% de la energía renovable que utiliza el sistema eléctrico nacional.
“EGE Haina genera el 15.2% de la energía que se produce en República Dominicana y el 62% de la energía de la zona hotelera del país”, afirma Ten.
Recuerda que EGE Haina opera en una alianza con el Gobierno, “siendo la principal empresa mixta público–privada de República Dominicana, con activos, inversión y contribución al Estado”.
Ten afirma que el Estado recibe el 75% de las ganancias por la venta de energía eléctrica por parte de EGE Haina.
“El 49.9% de la empresa pertenece al Estado dominicano, a través del Fonper (Fondo Patrimonial de las Empresas Reformadas), y esto trae como resultado que el 75% de todas las ventas de EGE Haina, de todo el dinero que se colecta por las ventas de EGE Haina, vaya al Estado y un 25% va al sector privado”, resaltó.
Califica a la empresa como líder en República Dominicana y el Caribe en generación de energía renovable no convencional, específicamente eólica, con 175 MW instalados, y en energía solar con 1.5 megavatios.
“Nos hemos planteado la instalación de 1,000 nuevos megavatios de fuentes sostenibles, a través de parques eólicos, energía solar y gas natural para el año 2030, este es el reto que tenemos”, asegura.
En ese sentido, Bari Domínguez, gerente de los parques eólicos de EGE Haina, manifestó que la inversión para la instalación de los cuatro parques eólicos sumó los US$400 millones y su operación permite producir 590,000 megavatios hora al año.
“Toda la energía que se produce la entregamos al Sistema Eléctrico Nacional Interconectado; es decir, nosotros la entregamos a la red de transmisión y desde aquí puede viajar a cualquier parte del país, a través de una línea de transmisión”, dijo Domínguez.
Destaca que toda la energía que se produce en los parques eólicos se transporta de forma subterránea hasta la subestación. Afirma que la falta de un sistema de almacenamiento de energía obliga a despachar toda la generación de inmediato.
Resalta que “con estos proyectos el país se ahorra cerca de unos 70,000 barriles de combustible”. “En los años que tenemos en operación, hemos producido alrededor de 2.1 millones de megavatio hora, con eso hemos evitado emitir 1.65 millones de toneladas y hemos evitado quemar cerca de 3.5 millones de barriles de combustible. Esto significa un impacto positivo no solo para la región y el país, sino para el mundo”.

Parques eólicos

El gerente de los parques eólicos de EGE Haina, explica que desde 2002 la empresa comenzó a hacer las mediciones del viento, a través de una torre que mide la velocidad y dirección del mismo, luego realizaron un análisis para determinar qué cantidad de energía se podía producir en ese lugar.
Manifiesta que en marzo de 2010 tomaron la decisión de iniciar con la construcción de la fase uno (Parque Eólico Los Cocos I), la cual fue inaugurada el 11 de octubre de 2011, con 14 aerogeneradores marcas vestas, y cada uno produce 1.8 MW de capacidad máxima, solamente utilizando el viento.
Domínguez específica que en enero de 2013 fue inaugurado el Parque Eólico Los Cocos II, con 26 aerogeneradores marca gamesa, produciendo cada uno 2 MW.
“La tercera etapa, que fue el Parque Eólico Larimar I, que está más elevado y fue inaugurado en marzo de 2016, contiene aerogeneradores vestas de 3.3 MW cada uno, para un total de 49.5 MW”, dijo.
Mientras el Parque Eólico Larimar Larimar II, fue inaugurado en diciembre de 2018, el cual consta de 14 aerogeneradores vestas de 3.45 MW cada uno, para un total de 48.3 MW.
Expresó que en el caso del parque Los Cocos I, cuando el aspa está en su posición más alta, alcanza los 125 metros de altura, en tanto Los Cocos II, alcanza los 126.5 metros, mientras, Larimar I creció a 140 metros y Larimar II está en 149.5 metros, lo cual permite aprovechar el viento con mayor eficiencia.
“A medida que vamos haciendo un parque nuevo, la capacidad del aerogenerador incrementa, ya que la tecnología va evolucionando, esto nos permite tener aerogeneradores que aunque estén colocados en el mismo lugar, generan más”, afirma Domínguez.
Califica como “variable” la producción de energía eólica, ya que entiende la presencia de viento determina la cantidad de energía que producen los aerogeneradores.
“Tres metros por segundo es la velocidad mínima para producir energía, si el viento está por debajo del punto inicial, que en algunas unidades son tres metros por segundo, en otras unidades son cuatro metros por segundo, entonces no produce, sino que la maquina solo gira y espera a que el viento suba para empezar a producir” explicó.
Define los vientos que fluyen por la zona como “muy buenos”, lo que a su entender hace posible una buena producción.
Manifiesta que en tiempos de huracanes, las palas de los aerogeneradores de los parques eólicos Los Cocos I y II, que se les da mantenimiento cada 6 meses para garantizar la durabilidad de los equipos, son bloqueadas de forma manual.
Mientras que las unidades de Larimar I y II, se bloquean de forma automática y se les da mantenimiento anualmente.

Retos

Domínguez planteó el apoyo a la inversión como uno de los principales retos que tiene el país para lograr producir más energía renovable.
“Debe de existir un atractivo a invertir, también es fundamental recibir más apoyo de las instituciones gubernamentales que otorgan los permisos para la construcción de este tipo de proyectos”.
Afirmó que el costo de este tipo de proyectos depende mucho de la tecnología que se utilice. Define como un reto superar la poca participación que tienen los proyectos de energía renovable dentro del sector eléctrico.
“Para que el país pueda producir más energía renovable, esto debe incluirse en las metas de las instituciones que componen el sector eléctrico, ya que necesitamos una matriz de producción de energía un poco más reforzada en materia de energía renovable y se le debe dar mayor participación”.

Aporte al turismo

Además de producir energía eléctrica, los molinos de viento sirven como atractivo turístico y llaman la atención en las redes sociales, ya que la actividad de generación de energía a partir del viento es compatible con actividades agrícolas, ganaderas y turísticas, asegura el gerente de planta de la central termoeléctrica Barahona y Pedernales de EGE Haina.
“Los parques eólicos se han combinado con ese ambiente de mar y montañas y se integran con los fines de ser un atractivo turístico de la región, donde cientos de personas van a conocer las instalaciones y tomarse sus fotos, generando un beneficio directo para la país”, afirma Ten.
Explica que la empresa cuenta con actividades formales de visitación a los parques por instituciones como colegios, escuelas y turistas en general, razón por la cual han preparado dos miradores para que los turistas tengan acceso a la vista de todo el paisaje.
“Está el Mirador del Parque Larimar, conmemorativo con pinturas que resaltan la cultura de la región Sur y también el Parque de Los Cocos, donde las personas pueden ir y disfrutar de las bondades de la limpieza de la zona. Esto ha traído como resultado la implementación de diversas actividades como el concurso de fotografía ‘Captura el viento’, a través del cual se han recogido numerosas imágenes de la belleza de la región y de su integración con los parques eólicos”, dijo.
En ese sentido, Cherny Reyes, relacionista público de EGE Haina, asegura que trabajan de manera directa con el Clúster Turístico y Productivo de Barahona, el cual ha incluido a los parques eólicos entre las rutas de visitas importantes de Barahona.
“Los miradores fueron construidos debido a la cantidad de personas que se paraban en la carretera para observar los molinos y las personas puedan acceder a estos de forma gratuita, hacer sus fotos y disfrutar del medio ambiente”, dijo.
Reyes señaló que las agencias turísticas también están incluyendo los molinos de viento de los parques eólicos, incluyendo paradas en los miradores dentro de su guía turística para disfrutar de su belleza, lo que a su entender impacta de manera directa en el desarrollo turístico de la región.
Manifestó que han recibido la visita de empresarios que desean incursionar en los parques eólicos.

Apoyo a la comunidad

El gerente de los parques eólicos de EGE Haina explicó que la instalación del proyecto se llevó a cabo en medio de predios agrícolas, con el objetivo de que las personas puede sembrar cualquier rubro, puedan tener ahí sus animales e incluso vivir, lo que hace al proyecto compatible con los otros métodos de desarrollo.
Afirma que EGE Haina realizó la donación de un sistema de paneles solares para a la escuela y el liceo de Enriquillo, ya que no tenían energía. “Nos acercamos a las comunidades y nos pidieron apoyo en el sistema de energía eléctrica para mover tres estaciones de bombeo y aceptamos hacernos cargo de pagar la energía eléctrica que consumen esas bombas y las facturas mensualmente oscilan cerca de RD$500,000 o más, lo cual es un beneficio comunitario”, puntualizó.
En ese sentido, Cherny Reyes, afirma que la empresa trabaja de manera directa en las comunidades donde tiene presencia el proyecto.
“Por ejemplo en Enriquillo, colaboramos con algunas instituciones como el Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (Infotep), y tenemos un centro de capacitación donde se le dan cursos técnicos a jóvenes para incentivar el desarrollo de las personas de la zona”.

considera improcedente Gobierno venda plantas de Punta Catalina

SANTO DOMINGO,R.D.- El ingeniero Antonio Almonte reiteró sus cuestionamientos a las intenciones del Gobierno de querer vender a las plantas de Punta Catalina al sector privado, si la inversión total podría recuperarse en cinco a siete años, como declaró el vicepresidente ejecutivo de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE), Rubén Jiménez Bichara.
“¿Si tu la vas a pagar entre cinco y siete años, por qué la vas a vender?”, preguntó al funcionario el coordinador de la Comisión de Energía del opositor Partido Revolucionario Moderno (PRM), quien ha sido reiterativo en sus críticas al elevado costo de la construcción de las plantas a carbón.
Durante su participación de los miércoles en el programa Milagros desde la Z, que producen Milagros Ortiz Bosch y Julio Cordero por la Z101.3 FM, afirmó que de acuerdo a los cálculos de técnicos, mensualmente la operación de las plantas de Punta Catalina, que generarían cerca de 500 millones de dólares mensual y netos para el Gobierno, unos 250 millones de dólares al mes, garantizaría los cerca de 3 mil millones de dólares que ha costado el proyecto en poco tiempo. 
A la vez basó el cuestionamiento en que las plantas tendrían una vida útil de unos 40 años, ya que en el país existen plantas más pequeñas que durarían en uso ese tiempo con la inserción de nuevas tecnologías, por lo cual entiende que tampoco es justificable que el Estado las venda.
Almonte también ratificó sus críticas a que Rubén Jiménez Bichara no haya sido transparente ante el país al no precisar el monto total del costo invertido en la construcción final del proyecto eléctrico a carbón.

Tecnología y competencia

En su exposición, también analizó la confrontación entre Estados Unidos y China por la competencia comercial y la imposición de aranceles, y estimó que aunque aunque la inversión del país asiático en República Dominicana no es, relativamente tan significativa, la economía del país sí podría ser afectada en un momento determinado pese a lo que afirman algunos funcionarios del Gobierno.