SANTO DOMINGO,R.D.- Durante
décadas la crisis en el sector eléctrico ha sido el némesis del desarrollo
sostenido en el ámbito económico y social del país, muchos expertos se lo
atribuían al exceso de burocracia parasitaria en el sector, y a la falta de
eficiencia en el cobro de la energía, como también a la baja generación,
lo cual hacia insostenible su permanencia a largo plazo. Por eso, se
alzaron muchas voces a favor de la privatización del sector.
Cuando el ex presidente Leonel Fernández tomó por primera vez el solio
presidencial el 16 de agosto del 1996, el subsidio directo al sector eléctrico
era del alrededor de 200 millones de pesos anuales, para las nuevas autoridades
ese subsidio era inviable financieramente a largo plazo. Por dicha razón, ponderaron que la solución a largo plazo era
la capitalización del sector, para que de esta forma mejorar la capacidad de
generación, de distribución y a su vez el índice de cobranza para lograr de una
vez y por todas la sostenibilidad del sector. Incluso los nuevos funcionarios
llegaron a vociferar que sólo necesitaban tres meses para acabar de una vez y
para siempre con los apagones.
La capitalización al sector fue hecha con poca transparencia, y con problemas
estructurales que hoy han llevado al sector a la bancarrota y al aumento del
subsidio directo al sector por parte del gobierno. El principal error de la
capitalización fue capitalizar el sector por partes y no de una manera
vertical, es decir la capitalización dio como resultado que una empresa
generaba la energía, otra la distribuía y otra la cobraba, en vez de llevar a
cabo el proceso de una forma conjunta por una empresa. En el período 2005-2011
el gobierno ha entregado al sector por concepto de subsidio directo alrededor
de 6, 400 millones de dólares y para el 2012 se estima en 1,270 millones de
dólares, simplemente esto es una barbaridad.
Los funcionarios del gobierno justifican el enorme subsidio al sector por el
aumento de los precios del petróleo en los mercados internacionales y a que la
tarifa eléctrica es insuficiente, porque no cubre los costos y se encuentra por
debajo de la tarifa eléctrica indexada que calcula la Superintendencia de
Electricidad, pero la realidad es otra la tarifa residencial estaba en Julio
entre 0,16 y 0,29 de dólar el KW/h, en otras palabras los dominicanos tenemos
la potestad de decir que pagamos la energía más cara del mundo. Para desmentir
a esos funcionarios del gobierno traigo a colación datos de la Comisión
Nacional de Energía (CNE) sobre el uso de los derivados del petróleo en la
generación de energía.
En el período de 1999-2002 antes que el gobierno del ex presidente Hipólito
Mejía firmara el Acuerdo de Madrid en 2003, la generación en base a los
derivados del petróleo era del 90%, y después del acuerdo se logró disminuir la
generación por petróleo en un 36%, y esto ayudó a la diversificación del parque
energético nacional, con la introducción de plantas de gas natural, y de carbón,
en la actualidad la generación es de 45% con derivados del petróleo, es decir
que el argumento planteado por algunos funcionarios del sector carece de
fundamentos.
Existe una correlación positiva entre el aumento de la tarifa eléctrica y la
caída del cobro de la energía, y por ende aumentan las pérdidas del sector. Las
distribuidoras por esa razón tardan bastante tiempo en recuperar los niveles de
cobro por el incremento en la factura eléctrica, ya que simplemente la gente
decide no pagar la energía por cara e ineficiente. Un ejemplo de ello es que
desde el 2009 hasta la fecha la tarifa eléctrica ha aumentado en promedio un
20% y el incremento de los cobros ha sido inferior al aumento en la tarifa.
Por
eso algunos expertos en el sector afirman que sí el gobierno decide aplicar de
manera categórica la tarifa indexada que calcula cada mes la Superintendencia
de Electricidad, esto traería como consecuencia un agravamiento de la liquidez
por parte de las distribuidoras, y el gobierno se vería forzado a continuar la
asignación de grandes cantidades de recursos al subsidio directo del sector,
esto muestra que el aumento en la tarifa eléctrica no necesariamente se traduce
en una reducción del subsidio por parte del gobierno. Sí el gobierno
aplica la tarifa indexada el costo de la energía residencial estaría entre 0,29
y 0,35 centavos de dólar por KW/h.
Gran parte del subsidio directo que destina el gobierno al sector eléctrico se
debe la ineficiencia de gestión por parte de las distribuidoras, por el exceso
de pérdidas, el exceso de burocracia parasitaria en las mismas y en la CDEE,
que por cierto en la CDEE se redujo considerablemente en la gestión del Lic.
Celso Marranzini pero no ha sido suficiente, y sin embargo esa cantidad de
recursos podrían ser destinadas al mejoramiento del sistema educativo y de
salud del país. El gobierno necesita plantear soluciones concretas a la
población para resolver de una vez por todas este problema, ya que debido a la
insostenibilidad fiscal por la cual atraviesa el país es inviable seguir
destinando esa enorme cantidad de recursos para un sector que opera de manera
ineficiente.
He aquí algunas recomendaciones para el gobierno, la solución pura y simple a
este flagelo es renegociar los contractos con las distribuidoras para de esta
forma tener un sector eléctrico vertical en la generación, distribución y cobro
de la energía. Muchos de ustedes se preguntaran ¿De dónde saldrán los recursos
para eso? La respuesta a esta pregunta sería el financiamiento externo, y por
eso es urgente que el gobierno reorganice las finanzas públicas para que pueda
obtener financiamiento a tasas favorables. Y con la obtención de estos
recursos el gobierno podría recomprar los contractos y reorganizar el sector.
Pero ahora surge otra pregunta ¿Cómo el gobierno lograría abaratar los costos
de generación y a su vez mejorar el índice de cobranza? El gobierno
debe seguir diversificando la generación de energía con la introducción de
nuevos generadores con gas natural y carbón, y dar incentivos para el uso y
comercialización de fuentes alternativas de energía, y utilizar aún más nuestro
potencial con las hidroeléctricas.
El índice de cobranza, puede ser mejorado planteando un sistema pre-pagado de
energía, ya que s así se evitarían pérdidas por concepto de robo de la energía.
El sistema pre-pago de energía ha demostrado ser exitoso en otros países con
problemas similares al de la República Dominicana y así lo demuestra el caso de
Sudáfrica que logró mejorar la eficiencia del sector eléctrico con la implementación
de este sistema pre-pagado, ya que el
nivel de cobro era muy bajo debido el bajo nivel de generación y el robo de
energía. En pocas palabras la solución a este flagelo está a la vista de todos,
lo único que hace falta es una verdadera voluntad de acción por parte del
gobierno para solucionarlo, porque no podemos seguir hundiendo más recursos
allí ni castigar a la población con más impuestos para destinarlo a un barril
sin fondo que es lo que representa el sector eléctrico en estos momentos.
http://licdia.blogspot.com/2012/11/analisis-del-sector-electrico-en-la.html