martes, 15 de julio de 2014

Situación general del sector eléctrico dominicano: BID y BM

Las crisis del sector eléctrico en República Dominicana tienen una larga data y presentan un patrón recurrente que viene dado por shocks petroleros o cambiarios frente a lo cual el Gobierno implementa medidas de congelamiento de tarifas y asume el compromiso de cubrir la diferencia entre las tarifas congeladas y las tarifas contractuales. Esto viene seguido por el incumplimiento de dichos compromisos por parte del Gobierno y, dada la falta de recursos financieros en el sector, esto culmina con apagones y racionamientos de electricidad. Estas crisis recurrentes, sumadas a una cultura o tradición donde el robo y el fraude no son penalizados, inciden cada vez más en el deterioro del sector eléctrico. 

Actualmente el sector eléctrico es un cuello de botella importante para el crecimiento económico, el desarrollo y la competitividad del país. La crisis del sector eléctrico ha llevado a un círculo vicioso (ver Figura I.1), donde los apagones y el racionamiento de electricidad son consecuencia directa del gran problema de hurto y no pago de un porcentaje muy alto de consumidores y usuarios, lo cual sumado a tarifas que no cubren costos, genera un déficit financiero crónico en el sector. Esta situación crea una falta de recursos financieros, muy necesarios no sólo para invertir en el sistema (mantenimiento y nuevas inversiones), sino que la falta de recursos es tal que no hay con qué comprar el combustible necesario para 
garantizar la generación eléctrica sin interrupciones. 


Gráfico 1.1 Círculo Vicioso 





Tarifas no cubren costos --Déficit financiero crónico--Falta de recursos  para inversión--Mala calidad de servicio-apagones-racionamiento--Hurto y no pago  sin sanción--Mal estado redes=pérdidas.- 



El sector eléctrico presenta una crisis estructural que tiene como causas principales: (i) deficiente gestión empresarial: pérdidas técnicas y no técnicas de aproximadamente el treinta por ciento de toda la energía producida y bajo índice de cobranza; (ii) tarifas congeladas que no cubren costos: generación eléctrica altamente dependiente de derivados del petróleo (86 por ciento de la generación total es térmica: 61 por ciento a base de fuel oil, 16 por ciento a gas natural y 9 por ciento a carbón) y cuyas fluctuaciones al alza afectan los costos de generación; (iii) subsidios no focalizados: subsidios establecidos por zonas geográficas
y no por nivel de ingreso (las zonas PRA), subsidios tarifarios para todos aquellos por debajo de 700 Kwh, subsidios a través de la Empresa de Generación Hidroeléctrica (EGEHID) que proporciona energía al sistema a precio cero, entre otros; e (iv) implementación incompleta de la institucionalidad sectorial con una falta importante en la planificación sectorial de generación y transmisión. 

Desde el 2005, el sector eléctrico en República Dominica ha venido implementando una serie de medidas para enfrentar la crisis del sector que se agudizó en el 2008 como consecuencia de los altos precios de petróleo. Entre las actividades realizadas se encuentran principalmente: (i) el programa de reducción de pérdidas y mejora de las cobranzas de las empresas distribuidoras; (ii) el desmonte y focalización de los barrios sometidos a un Programa de Reducción de Apagones (Barrios PRA - subsidiados); y (iii) la implementación de la Ley Antifraude. 

El resultado de dichas medidas se ve reflejado en la mejora de ciertos indicadores como son: (i) incremento en el índice de cobranza de 88 por ciento en 2005 a 94 por ciento en 2008; (ii) reducción de pérdidas comerciales de 39 por ciento en 2005 a 32 por ciento en 2008; e (iii) incremento del Índice de Recuperación de Efectivo (CRI por sus siglas en inglés) de 54 por ciento en 2005 a 68 por ciento en 2008. Estas mejoras has sido marginales especialmente si las comparamos a nivel internacional con otras empresas de características similares. Aún hay mucho por hacer con lo cual es imprescindible profundizar y complementar los avances. 

El robo de la energía es uno de los problema más grandes para el sostenimiento del sector eléctrico, tanto es así que resulta difícil estimar el número de clientes de cada distribuidora dado que los usuarios irregulares (los que hurtan energía, los que no pagan por su consumo real o los que no tienen medidores) son más numerosos que los que reciben normalmente su factura y la pagan. En República Dominicana sólo un 38 por ciento de los clientes servidos por las empresas distribuidoras está en las condiciones típicas de facturación en función del consumo (o sea que tiene medidor), un 14 por ciento es cliente servido por la 
distribuidora pero no tiene medidor y recibe una factura por un monto fijo, un 25 por ciento de usuarios accede a la energía mediante el hurto y un 23 por ciento de usuarios está ubicado en barrios PRA (subsidiados) donde el nivel de pérdidas alcanza el 90 por ciento. 

Adicionalmente, considerando que 86 por ciento de la generación del país es térmica (14 por ciento es hidroeléctrica) la cual depende de los derivados del petróleo, el problema del sector se ha agudizado en los últimos meses frente a un mercado de combustibles cuyos precios han tenido significativas fluctuaciones. 
Esta situación tiene un impacto directo en los costos de generación que, sumados a la imposibilidad de trasladar dichos incrementos a las tarifas eléctricas debido a que las tarifas están congeladas desde el 2006, obligó al Gobierno a incrementar las transferencias al sector como única forma de lograr el cierre económico-financiero de las empresas. 

Otro de los factores importantes que incide en la crisis del sector eléctrico es la existencia de una estructura institucional que no está cumpliendo efectivamente con sus funciones, a pesar de que la Ley General de Electricidad del 2001 creó sobre el papel un marco institucional muy completo acorde con las mejores prácticas internacionales. Existe una débil gobernabilidad e instituciones públicas frágiles en el sector. Esta implementación incompleta de la institucionalidad sectorial sumada a los cambios frecuentes del marco regulatorio (congelación de tarifas, entre otros), conlleva a un aumento del riesgo sectorial e impide la 
atracción de nuevas inversiones en generación a precios competitivos.

Los costos de servicio eléctrico también se ven incrementados por la falta de planificación del sector (generación y transmisión) que sirva para identificar la oportunidad y conveniencia de diferentes proyectos de expansión, lo cual conlleve a garantizar un abastecimiento de la demanda a un mínimo costo en el mediano y largo plazo incluyendo la diversificación de la matriz eléctrica del país. 

Todas estas deficiencias e ineficiencias del sector crean una fuerte carga fiscal y social insostenible para el Estado. Para el 2008, el Estado solventó un déficit estimado para el sector de aproximadamente US$1.2 billones, desplazando importantes gastos sociales y elevando los costos de producción. Es importante notar que dicho déficit es para cubrir un servicio público donde solo el 82 por ciento de la demanda es servida. 

Dado los altos niveles deficitarios del sector electrico y una muestra mas de la insostenibilidad economica-financiera del sector, es que a pesar de la inmensa cantidad de recursos que el Estado aporta al sector eléctrico, el Estado no consigue pagar el 100 por ciento de dicha factura eléctrica. En el 2008, de un déficit total de US$1.2 billones el Estado cubrió US$820 y cerró el año con una deuda de US$130 millones, considerando que US$250 millones se pagaron en bonos soberanos, es decir, su deuda total era US$380 millones. Todo esto, no sólo configura un sistema insostenible sino que deteriora el clima de inversión y replica el patrón recurrente de las crisis eléctricas en el país .
Como tal se hace imprescindible la formulación e implementación de un Plan de Modernización del sector con acciones en el  corto y mediano plazo que conduzcan a la sostenibilidad del sector eléctrico en el largo plazo. El éxito de dicho plan resultará, una vez más, de la gobernabilidad y voluntad política para resolver la crisis del sector que tiene un impacto negativo muy grande para el país tanto desde el punto de vista fiscal como en la competitividad del país en una economía cada vez más globalizada.


http://www-wds.worldbank.org/external/default/WDSContentServer/WDSP/IB/2012/06/04/000425962_20120604102457/Rendered/PDF/693090ESW0P11800v150130agosto0final.pdf

Fundecom se opone al aumento peajes

peaje
SANTO DOMINGO,R.D.- La Fundación por los Derechos del Consumidor (Fundecom) se opone a que se apruebe un aumento en el precio de los peajes que se pagan en el país, puesto que cree que primero se debe resolver el “abusivo peaje que se paga para viajar de Santo Domingo a Samaná y viceversa” y que se dé una explicación sobre el resultado del manejo del fideicomiso de los fondos que se captan por los peajes que estaban bajo el control del ministerio de Obras Públicas.
La organización de defensa de los derechos de consumidores y usuarios considera que se debe actuar con transparencia en este caso, puesto que los peajes han servido en el pasado para apañar contratos abusivos y absurdos que solo beneficiaban y benefician a determinadas empresas privilegiadas que muy poco han aportado al desarrollo del país.
Fundecom recordó que los peajes que se cobran en la denominada auto vía del Este y el que se cobra en la circunvalación de Santiago son bastante elevados.

http://hoy.com.do/fundecom-se-opone-al-aumento-peajes/

UERS ha construido 25 hidroeléctricas en R.D.

 
SANTO DOMINGO,R.D.- La Unidad de Electrificación Rural y Suburbana (UERS) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, pusieron en operación unas 25 microscentrales hidroeléctricas en 14 provincias del país entre enero de 2009 y junio del presente año.
Con la construcción de estas microcentrales hidroeléctricas el país se ahorró aproximadamente RD$22 millones, si la a cantidad de energía fuera producida mediante la quema de combustibles fósiles, lo que representa unos 5,094 barriles ahorrados durante el período en cuestión.
Además , ha evitado la emisión a la atmósfera de más de 1,949.35 toneladas de dióxido de carbono en cinco años y medio. Los beneficiados son moradores de las provincias de Azua, Dajabón, Monseñor Noel, Santiago Rodríguez, La Vega, San José de Ocoa, Monte Plata, San Francisco de Macorís, Puerto Plata, Bahoruco, San Juan, Barahona, Espaillat y Hermanas Mirabal.
La microcentral hidroeléctrica que comenzó a llevar energía a las microempresas rurales, al centro comunal, y al alumbrado público, también recibió el aporte de organizaciones nacionales e internacionales. La directora general de la UERS, Thelma Eusebio de López asegura que con la entrada en funcionamiento de esas fuentes de energía limpia se contribuye con la conservación y restauración forestal del ecosistema, que tiene un gran valor para la biodiversidad y se cumple con la promesa hecha por el presidente Danilo Medina  de construir cincuenta hidroeléctricas antes de 2016.

http://www.listindiario.com/economia-and-negocios/2014/7/14/329799/La-UERS-ha-construido-25-hidroelectricas-en-el-pai

lunes, 14 de julio de 2014

Los conflictos por el agua en R.D.

Casi todas las presas están en sus niveles mínimos operacionales.
SANTO DOMINGO,R.D.- Desde que en el año 1983 fue completado el Plan Nacional de Investigación, Aprovechamiento y Control de Aguas Subterráneas (PLANIACAS), el país no ha podido articular ningún otro proyecto nacional de exploración, evaluación y correcta planificación del aprovechamiento de las aguas, no obstante que cada día la situación se torna peor en la correlación entre la demanda de agua potable y la disponibilidad del vital líquido.

Es cierto que desde 1995 el país no sufría una sequía tan severa como la que hemos sufrido desde diciembre hasta hoy, pero también es cierto que los dominicanos hemos dejado sedimentar la mayoría de nuestras presas, reduciendo su capacidad de almacenamiento de agua, hemos abandonado los programas de estudios, diseños y construcción de nuevas presas, hemos abandonado los programas de corrección de fugas en las redes de acueductos, y hoy estamos pagando el alto precio de una de las peores crisis de agua que hayamos sufrido en toda nuestra historia, la cual nos ha encontrado sin preparación.

Durante años hemos estado advirtiendo que nuestra población crece aceleradamente y que con ese crecimiento también crece la demanda de agua, pero también hemos estado advirtiendo que los ríos hoy tienen menos caudales que en el pasado, y que la escasa agua disponible está cada día más contaminada por el urbanismo, la agricultura, la pecuaria, la industria y la minería, todo lo cual conduce a graves crisis de abastecimiento de agua, pero nadie en el gobierno hizo caso, y ahora todos se quejan de la falta de agua. 
 
Casi todas las presas hoy están en sus niveles mínimos operacionales, y casi todos los acueductos hoy operan en condiciones muy precarias, y no se ve una voluntad gubernamental de afrontar el problema articulando a las diferentes instituciones públicas que administran aguas, ni apropiando fondos para construir nuevas presas.

También habíamos advertido que la crisis de suministro de agua potable produciría conflictos ínter provinciales, e ínter municipales por la propiedad del agua, y un claro ejemplo acaba de ocurrir el pasado lunes en la comunidad de Sabana Iglesia, vecina a la presa de Bao, donde una multitud de 300 personas tomó por la fuerza la estación de operación del sistema de abastecimiento de agua que va desde las presas de Tavera y Bao hasta los acueductos de Santiago y Moca, sistema que en condiciones normales aporta unos 125 millones de galones diarios a Santiago y unos 25 millones de galones diarios a Moca, pero no aporta nada para Sabana Iglesia ni para Baitoa, siendo éstas las comunidades más próximas a ambas presas.

La multitud allí congregada cerró la válvula de paso del agua para Santiago y Moca, reclamando que si ellos, que se sienten dueños de esas dos presas, no tienen agua, entonces Santiago y Moca tampoco tendrán agua, lo cual es una grave señal de conflictos por el uso del agua, con el agravante de que cada día estos conflictos serán mayores, y mañana será entre Baní, San Cristóbal y Santo Domingo por el uso del agua de la presa de Valdesia, y luego será en Monción por el uso del agua que sale desde la presa de Monción hacia el acueducto de la Línea Noroeste.

Si el gobierno no asume con la máxima atención esta dramática realidad que hoy vivimos, en poco tiempo veremos más y más crisis de agua, y más y más conflictos por el acceso al agua, todo lo cual nos conducirá al caos y a la anarquía, porque cuando la gente no tiene agua es capaz de cualquier cosa, incluyendo arriesgar su vida. - 

See more at: http://www.elcaribe.com.do/2014/07/14/los-conflictos-por-agua#sthash.7QbKIm61.dpuf

Del 2009-2012 aumentaron gastos operacionales del sector eléctrico dominicano

SANTO DOMINGO,R.D.- El comentarista de El Gobierno de la Mañana Carlos Peña aseguró este lunes que durante la gestión de Celso Marranzini frente a la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) se aumentaron los gastos operacionales del sector eléctrico.
Peña manifestó que al sector eléctrico, CDEEE y las distribuidoras de energía, les costaba mantenerse operando durante la gestión de Radhamés Segura, en 2009, unos 233 millones de dólares al año.
Aseguró que durante la gestión de Marranzini, en 2011, costaba mantener operando el sector eléctrico, alrededor de 265 millones de dólares, “por lo que se aumentó los gastos operacionales”.
“El pueblo tuvo que buscar aproximadamente 32 millones de dólares más para que operaran las tres distribuidoras de la manera tan excelente que ustedes vieron en 2011”, manifestó.
El comunicador de El Gobierno de la Mañana agregó: “¿Y qué fue lo que se le vendió a este pueblo con la campaña que puso a Celso Marranzini en la CDEEE? De que él iba a reducir los gastos, y miren lo que ocurrió”.

http://z101digital.com/app/article.aspx?id=131725#

Foro Económico Mundial :R.D.es 2DO. país con la energía más cara del mundo

En 2013, el precio real del kwh fue 22.28 centavos de dólar.
Santo Domingo,R.D.-  Lo dice el Foro Económico Mundial (WEF por sus siglas en inglés). De un ranking de 124 países, República Dominicana ocupa el segundo lugar en el mundo en tener la tarifa eléctrica más cara para la industria, que sólo es superada por Italia.
En su informe del 2014, sobre el Índice de Rendimiento de la Arquitectura Energética ("The Global Energy Architecture Performance Index Report 2014"), WEF informa que el kilovatio hora le cuesta 21 centavos de dólar a la industria dominicana. Ese precio sólo es superado por los 28 centavos de dólar que paga la industria italiana. Aunque el informe incluye 124 países, sólo dispone de información sobre el precio de la electricidad que corresponden a 60 estados nacionales.
De entre los países centroamericanos que integran el DR-CAFTA, del cual también es miembro República Dominicana, el ranking incluye a Costa Rica, Nicaragua, y El Salvador, cuyos precios del kilovatio hora para la industria son mucho más bajos. Respectivamente son de 11, 16 y 17 centavos de dólar.
En Estados Unidos, que también que integra el DR-CAFTA, este precio es de 7 centavos de dólar.
A partir del año 2015, como parte de los compromisos contraídos en el marco de ese tratado comercial, el sector industrial dominicano se enfrenta a la competencia en el mercado criollo de bienes industriales que ingresaran al país libres de aranceles.
Los problemas en el suministro eléctrico, lo que incluye costo y calidad, están entre "los principales obstáculos al funcionamiento de las empresas pequeñas y medianas", según un informe del 2013 que, sobre el crecimiento y el empleo en República Dominicana, publicó el Fondo Monetario Internacional.
El WEF elabora su Índice a partir de lo que define como "el triángulo de la energía", cuyos vértices son el crecimiento y desarrollo económico, la sostenibilidad ambiental y la seguridad energética junto a su acceso universal. En ese índice, República Dominicana ocupa el puesto 57 en el mundo.
En el "top 10" de ese índice, que incluye a los 10 países con mejor desempeño combinado de los tres ejes, aparecen Colombia (en el puesto 7) y Costa Rica (en el puesto 9).
El caso de Costa Rica, país integrante del DR-CAFTA, se ha consolidado un "líder en energía renovable" dueña de "una inversión considerable en su desarrollo y expansión". Informa que ese país produce el 99% de la electricidad de fuentes renovables, principalmente hidroeléctrica.
En contraste, en el Caribe y América Central , República Dominicana y Jamaica cuentan con el "peor rendimiento" en el indicador que refleja las importaciones de energía.
Reducir la dependencia de las importaciones y la exposición a las fluctuación de los precios de los combustibles fósiles es una cuestión importante para ambos países, "que deben mirar el ejemplo de la estrategia largo plazo de Costa Rica para mitigar los riesgos de la dependencia energética".
Tarifas: altas y subsidiadas
Las estadísticas que sobre el sector eléctrico divulga la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) revelan que el precio promedio de venta del kilovatio hora durante 2013 fue de 19.33 centavos de dólar. Comparado con los precios medios de 2009 y 2010, que fueron de 18.34 y 18.68 centavos de dólar, respectivamente, el precio de 2013 representa alzas. Pero estos precios incluyen los subsidios estatales, pues el precio medio de compra de las EDES fue de 22.58 centavos de dólar.

http://www.diariolibre.com/economia/2014/07/14/i698721_repblica-dominicana-segundo-pas-con-energa-cara-del-mundo.html

Sobre retroceso en sector eléctrico dominicano

María Auxiliadora
SANTO DOMINGO,R.D.- Las asociaciones de Empresas Industriales de Herrera y Provincia Santo Domingo (AEIH) y Nacional de Jóvenes Empresarios (ANJE) se expresaron en contra del proyecto de ley que autoriza la participación del Estado en la generación de energía.
ANJE externó su desacuerdo y rechazo sobre el proyecto específicamente su artículo 4, por considerarlo contrario a la Constitución y a las leyes vigentes. Dijo que el Congreso está promoviendo la aprobación de una ley que crea una situación de privilegio y de competencia desleal desde el Estado y además que el mismo viola varios artículos de la Ley General de Electricidad.
Mientras la AEIH definió como un lamentable retroceso el proyecto de ley y lo consideró una verdadera contrarreforma.
La AEIH dijo esperar que esta prerrogativa sea temporal en el contexto de la construcción y operación de las centrales eléctricas de carbón de Punta Catalina, Baní.

http://hoy.com.do/aeih-y-la-anje-llaman-la-atencion-sobre-retroceso-en-sector-electrico/

En CDEE:defiende su integridad

SANTO DOMINGO,R.D.- El empresario y exvicepresidente de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE), Celso Marranzini, defendió su integridad durante su gestión al frente de esa entidad, y precisó que el hecho de que hubiera una abstención de la opinión de los auditores no quiere decir que haya habido dolo, ni distracción de fondos públicos.
El empresario, que también fue presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), dijo estar a disposición de rendir cuentas ante cualquier instancia.
El pasado jueves, la presidenta de la Cámara de Cuentas, Licelott Marte de Barrios, anunció públicamente en rueda de prensa que se realizan varias auditorías a ayuntamientos y otras entidades públicas, incluyendo a la CDEEE, donde afirmó que “había problemas” e irregularidades en la auditoría hecha por una firma privada de auditores independientes.
“A quienes han querido pescar en mar revuelto, sin tener la más mínima capacidad de leer e interpretar un estado financiero, debemos decirle que la abstención de auditores independientes a emitir opinión ñpor mero asunto técnico o de procedimientos- no se traduce en dolo ni en distracción de fondos públicos”, explicó Marranzini en una comunicación enviada a este medio.
El empresario advirtió “a quienes manipulan información para llevar la procesión por otra calle, que pierden su tiempo”, ya que los ‘cruentos ataques’ que ha sufrido durante y después de su gestión en la CDEEE, le han creado una ‘piel de cocodrilo’. Aseguró que todo lo que hizo en la CDEEE es auditable y defendible, por lo que no se arrepiente de pagar el precio de haber llevado la decencia y la credibilidad a la empresa estatal. Indicó que aunque la opinión pública decente de este país “sabe muy bien separar el trigo de la paja y detecta a quienes venden cada palabra que pronuncian o escriben”, se ve precisado a explicar que no resulta extraño ni sorprende que la auditoría aplicada a la CDEEE, a la que hace referencia Marte de Barrios, detectara inobservancias contables, pues se trata de un mal histórico que arrastraba esa empresa, como ocurre en múltiples instituciones estatales.
La auditoría referida por Marte de Barrios, fue solicitada por su gestión, con anuencia y seguimiento de la Cámara de Cuentas,  a fin de contar con un diagnóstico integral y una carta de ruta que permitiera mejorar y transparentar las prácticas financieras y contables.

http://www.listindiario.com/economia-and-negocios/2014/7/13/329642/Marranzini-defiende-integridad

domingo, 13 de julio de 2014

Políticas relevantes para resolver la crisis eléctrica dominicana


Desde 2002 las autoridades han puesto en práctica diversas estrategias para mitigar los impactos negativos de la carrera alcista de los precios del petróleo sobre los consumidores de electricidad, pero también para 
garantizar la viabilidad financiera del servicio público, socavada por ingresos insuficientes debido al robo, el fraude y las facturas sin pagar. El conjunto de soluciones adoptadas no siempre se ha caracterizado por su coherencia y consistencia. La mayoría de las veces ha expresado la correlación de fuerzas del momento y se ha perdido la visión de mediano y largo plazo. 
i) ¿Hacia dónde se ha orientado el esfuerzo? Las medidas se han enfocado a reducir déficit en el corto plazo y sentar las bases para solucionar definitivamente el problema a mediano plazo. Destacan tres líneas estratégicas: 
• Ampliar la cobertura del servicio, mejorar su continuidad y proteger a la economía de consumidores. Se han establecido programas públicos de extensión de líneas de distribución en zonas marginales, subsidios al consumo y garantía de ¡suministro. Además, el gobierno ha retomado nuevamente las operaciones de distribución mediante la readquisición de ¡Edenorte y Edesur.
• Reducir el costo del suministro. Esto ha incluido; a) renegociar el Acuerdo de Madrid y los contratos con los productores independientes; b) alentar la competencia en el mercado de generación; c) promover la construcción de grandes centrales generadoras que operen con carbón —cuyo precio es más bajo, más estable y menos volátil que del petróleo—, en las que el Estado asume el riesgo comercial y de mercado para dar viabilidad a los proyectos (riesgo de precio y disponibilidad del combustible, así como riesgo sobre la venta de electricidad), y d) poner en marcha programas de reducción de pérdidas en la red eléctrica
• Elevar y asegurar el flujo los ingresos. Se han puesto en marcha programas de eliminación del robo de electricidad y combate a la “cultura del no pago”. De forma simultánea, el gobierno ha procurado cumplir puntualmente con las transferencias de recursos públicos a las distribuidoras para cubrir los subsidios 
a los consumidores, así como reducir la deuda contraída.
• Disminuir la presión sobre las finanzas públicas. Sin renunciar al otorgamiento de subsidios, éstos se han replanteado y se focalizan en los sectores más desprotegidos. De igual modo, se han estado eliminando los retrasos en la indexación de las tarifas con respecto al precio de los combustibles.
ii) ¿Por qué ha fallado?. Sin embargo, a pesar del esfuerzo de las autoridades, los resultados han sido poco contundentes y el proceso de solución ha estado marcado por avances y retrocesos. 
Las causas están en:
• Programas mal diseñados, insuficientes o desfasados. 
• Escasez de recursos fiscales para soportar un programa ambiciosos de subsidios generalizados.
• Debilidad institucional, tanto de las autoridades políticas y regulatorias del sector como del marco legal y reglamentario, lo que resta efectividad a la acción gubernamental y da espacio para que generadores, distribuidores y consumidores sólo vean por sus propios intereses y actúen alejados del interés colectivo.
• Búsqueda de objetivos contrapuestos y la tendencia de las autoridades a dar más importancia a la dimensión social y política del problema, que a los requerimientos económicos del subsector. Al respecto se debe mencionar que las medidas enérgicas que reclamaban los organismos financieros para un rápido saneamiento financiero del sector —elevación de tarifas, eliminación de los subsidios y establecimiento de penas severas por el robo de electricidad— hubieran implicado altos costos sociales difícilmente asumidos por el gobierno, especialmente en un clima de pobreza generalizada, inestabilidad social y presiones políticas derivadas de un corto período presidencial con posibilidad de reelección. 
Por su parte, las distribuidoras han desarrollado programas para reducir pérdidas y elevar el índice de recuperación de efectivo. Se ha puesto énfasis en racionar el suministro para ofrecer más a los circuitos con menos pérdidas; instalar nuevos medidores y reemplazar los más viejos; capturar como clientes a usuarios que consumen de manera ilegal; inspeccionar los medidores y otros dispositivos susceptibles de sufrir manipulaciones; eliminar el fraude electrónico y corregir las anomalías técnicas de los equipos. 
Sin embargo, los esfuerzos han sido débiles y el modesto avance en el índice de recuperación de efectivo está lejos de las metas establecidas. Resulta pertinente recordar que, cuando se privatizó la industria en 1999, las nuevas compañías de distribución comenzaron a funcionar con un índice de recuperación de efectivos (ire) de entre 40% y 50%. Meses más tarde, y con las prácticas empresariales privadas, el ire se elevó hasta situarse entre 62% y 69% en el caso de Edenorte y Edesur, respectivamente. Sin embargo, esos niveles estaban lejanos de los estándares internacionales cercanos a 100%. 
A raíz de la crisis financiera de 2003, el nivel promedio descendió a 56 por ciento.
iii) ¿Cómo mejorar el esfuerzo? A lo largo de la crisis se han expuesto diversos diagnósticos y propuestas que sin embargo no han sido compartidos por todos los actores: autoridades, operadores,consumidores, financistas, profesionales y analistas. Por ejemplo, para algunos analistas, los factores responsables de la crisis son la capacidad institucional y la supervisión deficientes, lo que constituye otro ejemplo de los costos elevados de una gobernabilidad débil. El complejo camino que va de los deficientes servicios públicos provistos por el gobierno a la privatización, luego a los subsidios implícitos y, finalmente, a la reestatización no resuelve los problemas de la calidad deficiente del servicio, que sigue siendo agravada por las conexiones ilegales y la falta de pago e impone un costo exorbitante para el gobierno y los consumidores. 
Concluyen que la reforma se ha visto retrasada o bloqueada por la falta de transparencia, de rendición de cuentas públicas y de un consenso político más amplio sobre el tema, además de una insuficiente voluntad política para impulsar una solución (véase Banco Mundial, 2006). 
• Los consensos se ubican en redoblar esfuerzos y complementar las medidas ya emprendidas con nuevas acciones. Entre las acciones de carácter técnico y comercial que deben realizar las distribuidoras, destacan las siguientes: 
• Investigar y perseguir a los grandes consumidores que recurren al fraude electrónico sofisticado para no pagar el servicio. 
• Instalar medidores electrónicos online para los grandes clientes,a fin de hacer un seguimiento continuo del consumo y detectar las anomalías a la brevedad; en otros sectores, es necesario remplazar los equipos obsoletos o defectuosos. 
• Facilitar el pago de las facturas residenciales aumentado el número de centros de pago y sus horarios de atención.
• Rediseñar las instalaciones de distribución de bajo voltaje con el fin de dificultar las conexiones ilegales y la manipulación de dispositivos.
• Reforzar los programas de mantenimiento y eliminación de las pérdidas técnicas en las líneas de
distribución.
Uno de los puntos de mayor relevancia y acuerdo entre los actores concierne a las inversiones. La crisis ha dejado una lección importante: 
mientras no se mejore sustancialmente la calidad del servicio, lo que significa reducir los apagones hasta eliminarlos, los consumidores no estarán dispuestos a pagar las tarifas actuales, y mucho menos si se incrementan. 
En efecto, resulta ineficaz aumentar aun más las tarifas para sanear las EDES.494

http://www.cepal.org/publicaciones/xml/0/37540/2009-LBC-104-web.pdf

Crisis por la falta de ingresos y altos costos del sector electrico dominicano

El sector eléctrico dominicano está en crisis desde hace varias décadas. Durante los ochenta y principios de los noventa, el servicio de electricidad sufrió apagones frecuentes, grandes variaciones de voltaje,pérdidas sustanciales de energía, bajos índices de cobranza, deficiencias operativas y escaso mantenimiento. La baja calidad de la electricidad y la oportunidad política con que se manejaba la empresa pública encargada del 
servicio (elusión en el cobro a los usuarios), derivó en un ciclo vicioso en el cual prosperó el incumplimiento en el pago de la factura de electricidad, lo que dejó a la CDE con fondos insuficientes para invertir, sobre todo en centrales generadoras.
A mediados de 1990, el gobierno buscó resolver la falta de capacidad de generación mediante productores independientes de energía, esquema mediante el cual una firma privada se comprometía a construir y operar la central, así como a entregar toda la electricidad a la cde a cambio de contratos de compra garantizada de energía y potencia, denominados Acuerdos de Compra de Energía (ACE) y conocidos en la jerga internacional como PowerPurchase Agreement (PPA). Gracias a esa estrategia, que significó pasar del 
modelo de servicio público verticalmente integrado y operado por el Estado al esquema de comprador único, aumentó la capacidad y los apagones se redujeron significativamente. Sin embargo, dicha solución dio origen a nuevos problemas, por ejemplo, precios muy elevados por la electricidad comprada a los IPP, términos contractuales desventajosos para la cde, discrecionalidad y poca transparencia en la asignación de dichos acuerdos y sospechas de corrupción.
A partir de que el Congreso aprobara la Ley de Reforma Empresarial del Sector Público, en junio de 1998, el gobierno puso en marcha un procesode reestructuración del sector. La CDE fue segmentada en dos compañías de generación térmica y tres compañías de distribución. En 1999, el gobierno vendió 50% de las acciones de las cinco entidades y retuvo el restante 50%; ¡de forma paralela, cedió a los nuevos socios el control gerencial de las entidades. Como resultado de las nuevas disposiciones, la CDE desapareció y la CDEEE asumió el papel de líder y coordinador de las empresas públicas,es decir, ETED y Egehid. El Estado dominicano conservó su participación como socio (con 50% de las acciones) en las empresas generadoras Edehaina y EGEITABO y en las empresas distribuidoras Edenorte, Edesur y Edeeste. 
En 2004, se transfirió a la CDEEE el Programa Nacional de Reducción de Apagones (PRA). La Unidad de Electrificación Rural y Suburbana (UERS) también forma parte del consorcio. 
Las hidroeléctricas y la red de transmisión quedaron al margen de la privatización. La transmisión y producción hidroeléctricas permanecieron en el ámbito público porque la primera es un monopolio natural y por la necesidad de mantener una posición imparcial en el mercado y, en el caso de las hidroeléctricas, por razones ambientales y por el uso del agua para riego, electricidad, consumo humano, etcétera. 
La Ley de Electricidad de julio de 2001 y las regulaciones de apoyo crearon un nuevo marco legal y regulatorio basado en el principio general de que las empresas deben ser responsables de la producción y el abastecimiento de electricidad en un ambiente de competencia, además de que el gobierno debía encargarse únicamente del diseño de políticas y de la regulación. Ese mismo año se creó una Comisión Presidencial para la Estabilidad de la Reforma Eléctrica para resolver los problemas del sector. En agosto de ese mismo año, se suscribió el “Acuerdo de Madrid”, que redujo los precios de la electricidad comprada a los IPP, pero amplió a 15 años el término de los contratos. Mediante dicho acuerdo, que involucra a las empresas generadoras Haina, Itabo y Seaboard, se contrataron más de 890 MW a un precio base de 5,5 centavos de dólar por kWh y 6,98 dólares por kW/mes, además de incluir fórmulas de indexación por un período de 15 años. Esa potencia equivalía a 50% de la demanda pico en 2001 y a 89%, aproximadamente, de la demanda base. Para una central con factor de planta de 95%, esto equivalía a 6,5 centavos de dólar por kWh, que de cualquier ¡forma era un precio muy alto para la demanda base de un sistema eléctrico.
De forma adicional, el acuerdo aumentó el canon de administración para las distribuidoras y concedió beneficios adicionales para generadores y distribuidores. Así, se estipuló que las distribuidoras cobraran un cargo por administración de 2,75% de las ventas brutas, lo que generaría ingresos de entre 300 millones y 350 millones de dólares. Ese derecho tuvo vigencia hasta 2004. También se concedió un incremento de 0,5 centavos de dólar en el valor agregado de distribución del kilovatio/hora, lo que representaba más de de 250 millones de dólares a favor de los socios privados de las distribuidoras.
Meses más tarde, en respuesta a la movilización social, fue creado el Programa de Reducción de Apagones (PRA) con la finalidad de suministrar electricidad a los barrios marginados (Decreto 1080-01 de noviembre de 2001). También se puso en marcha un Plan de Electrificación Nacional Rural por parte de la CDE, con la meta de alcanzar en 2015 una cobertura de 95% en áreas rurales.
Para paliar los efectos negativos del incremento internacional de los precios del petróleo, al inicio de 2002 el gobierno congeló las tarifas al menudeo. La diferencia entre los precios autorizados y los costos de generación resultó en un déficit financiero en aumento que fue asumido por el mismo gobierno. Durante la renegociación de los Acuerdos de Compra de Energía con miras a adaptarlos a la nueva estructura de mercado, el gobierno se responsabilizó de la compensación que debía otorgarse a los generadores a causa del aumento del combustible, la inflación y el tipo de cambio. 
 Como los precios del petróleo no cedieron, el costo fiscal alcanzó alrededor de 20 millones de dólares mensuales. Además, el gobierno había acumulado una deuda importante con los productores independientes a causa del incumplimiento de las obligaciones de pago que había aceptado el año previo. Dicha deuda ascendía a 179 millones de dólares en septiembre de 2002.-486


http://www.cepal.org/publicaciones/xml/0/37540/2009-LBC-104-web.pdf